Estuvimos en... los zigarros

Published on agosto 24th, 2017 | by Sergio Ortuño Robles

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Crónica: Los Zigarros – La Nucia (14/08/17)

El pasado lunes 14 de Agosto Los Zigarros pasaban por La Nucía (Alicante) para dejarnos una fortísima descarga de ese electrizante y auténtico Rock n’ Roll clásico que les define y Rock Culture estaba allí para comprobarlo. Antes de la cita hablábamos con Ovidi sobre los valores y los progresos de la banda en una entrevista que podéis leer aquí (http://www.rockculture.es/entrevista-ovidi-tormo-los-zigarros/).

Los valencianos no tienen ninguna intención de poner trabas a la que ya es una extensísima gira de presentación de su último disco A todo que sí (Universal Music, 2016), mientras preparan los nuevos temas de su tercer larga duración que seguramente nos seguirán dejando extasiados. Os aseguro que así es como nos sentimos ante las dos horas de concierto que se marcaron estos auténticos animales escénicos.

los zigarrosEl concierto daba inicio con el último tema de su primer disco (Los Zigarros, 2013) Antes de los muertos que resultaba ser el perfecto bálsamo para comenzar con el espectáculo ante una multitud que abarrotaba la Plaza Mayor de La Nucía, ansiosa por el comienzo y en lo que fue una celebración realmente mágica de las noches de verano con puro Rock n’ Roll resonando en la plaza del Pueblo, como el propio Ovidi reconocía.

Las cabezas del público empezaban a retorcerse al son de No obstante lo cual; el blues y una actitud macarra nos contagiaba, y a todos nos gustaba ese cabaret de la vida que los hermanos Tormo plasman en sus letras. Seguidamente sonaba Voy hacia el mar y estábamos realmente cerca del mar, mientras recibíamos esa dulce caricia de los sonidos sureños y del mensaje nostálgico que nos traía este tema, haciéndonos estar muy a gusto donde estábamos en un precioso enclave y en plena armonía con un público en el que se notó la presencia de amigos y conocidos de la banda procedentes de Dénia, Jávea y Benissa y que hizo que los músicos se integraran en un ambiente cómodo, cálido y en el que todo su feeling era correspondido constantemente desde abajo del escenario.

Fue espectacular ver y oír la contundencia y el espectáculo de Adrián Ribes en la batería, que nos dejó boquiabiertos y rendidos viendo cómo se desenvuelve en directo y como ha ganado más y más con los años. Por un momento me parecía ver a un joven Sib Hashian a las baquetas con ese pelo afro, pero mucho más contundente, como si fuera Jon Theodore. Sin duda me quedo con Ribes. Además la perfecta compenetración y relación con el gran Nacho Tamarit al bajo, que equipado plenamente con Fender atraía nuestras miradas, nos hizo conscientes del enorme valor que tiene contar con dos musicazos así en las filas de Los Zigarros.

Seguíamos con un tema que no estaba en las apuestas pero que sonó muy contundente y nos empezaba a hacer sentir como si hubiésemoslos zigarros retrocedido 70 años y estuviéramos en el corazón de Mississipi en cualquier garito de blues puro del delta, con las mesas ardiendo en medio del frenético baile del público que empezaba a sentir el fuego bajo sus pies y el golpeo de los irresistibles pasos de baile. Seguidamente sonaba, por contraposición, uno de los temas más esperados: Desde que ya no eres mía que lograba aunar al público en un dulce canto que convirtió la tristeza en alegría siguiendo la voz desgarradora de Ovidi.

El ambiente se calentaba más y más y sonaba Tendrías que haberla visto bailar y ya estábamos todos bailando y perdiendo el sentido embriagados por el ambiente, besados por el fenómeno social del Rock sonando al aire libre de una localidad del interior costero de Alicante y con el azul de la electricidad puenteando nuestras columnas vertebrales y nuestras caderas, cuando de repente e interrumpidamente sonaba Baila conmigo y me encontraba saltando, bailando, berreando y asistiendo a una breve pelea delante de mí. ¡¡¡Qué carajo!!! Está claro que estamos en Mississipi, o en Los Ángeles, o en Chicago, o en Nueva Orleans, o en La Nucía, yo que se… Y Little Richards y Chuck Berry estaban allí presentes dándoles la energía a Los Zigarros para seguir incendiando la plaza con “Que demonios hago yo aquí y con un Álvaro Tormo que no dejaba de hacer unos voicings y unos solos llenos de blues durante todo el concierto a lomos de sus preciosas guitarras Yamaha Revstar y su Bigtone hecho a mano en Valencia.

Fue entonces cuando Los Zigarros nos sorprendían con una versión del Come on everybody de Eddie Cochran, para llegar al ecuador del concierto con Odiar me gusta.

La segunda mitad del concierto empezaba a sonar al son de Tenía que probar, otro de los temas que sorprendieron durante el concierto, y continuaba a base de un Cayendo por el agujero en el que aparecía sobre el escenario el, según Ovidi, “mejor armonicista del mundo”, Ángel Vera, para hacer que Los Zigarros sonaran a lo Little Walter. Para seguir con la fiesta y el buen rollo Ovidi nos engañaba a través del micrófono anunciando que iban a tocar una nueva balada inédita que habían compuesto, para en realidad azotarnos con la electricidad de Resaca.

los zigarrosLlegados a este punto Los Zigarros reunían algunos de sus temas más esperados y conocidos empezando por Quiero bailar encima de ti y A todo que sí. La telecaster azul de Ovidi, las Yamaha de Álvaro, los Bigtone, los Fender, los parches, todo rechinaba para empujarnos a un acantilado de éxtasis en el que a media caída sonaba una delirante versión de “Hoochie Coochie Man” de Muddy Waters entremezclada con unos versos de Elvis en la que volvía a colaborar el gran Ángel Vera.

La banda encaraba el final del concierto con la reconocidísima Hablar, Hablar, Hablar, single de su primer disco y que volvía a hacer a todos saltar y cantar, conscientes de que ya si que nos acercábamos al final. La siguió Dispárame, otro de los himnos de los fans más acérrimos de Los Zigarros y un auténtico canto rockero de cine negro, con la que decían adiós y se escondían tras el telón.

Con una multitud coreando el nombre de la banda los músicos no tardaron en volver a las tablas. Antes, las luces azules y rojas y una sirena de la policía inundaban la blancura de la plaza y nos cegaban como adelanto de una devastadora Dentro de la ley a la que daban un toque de tequila para acabar la noche calentitos. Agradecidos todos el show acababa en un momento de disfrute colectivo a través de una trepidante versión del My generation de The Who que nos dejaba a todos satisfechos y con la sensación de haber visto uno de los conciertos más auténticos del año.

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About the Author

Soy músico profesional; guitarrista y compositor de las bandas Efecto Lucifer, Cuervos Blancos, Led Black Purple, Cinnamon Soul y The Skin Tree Project. Ex – Skyscraper y Double Jazz Band. Imparto clases de Guitarra Eléctrica y Armonía Moderna en el Aula de Música Moderna de Yecla y colaboro como músico de estudio con Estudios Aleatorios (Yecla, Murcia). Además me dedico a la investigación histórica, concretamente a estudiar la relación existente entre la música y la construcción de nuestra Historia.



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