Entrevistas Baard Kolstad, batería de Leprous

Published on septiembre 4th, 2017 | by Óscar Férez

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Entrevista: Baard Kolstad, batería de Leprous

La aclamada banda noruega de metal progresivo Leprous está de vuelta con Malina (InsideOut Music, 2017). Rock Culture ha tenido la oportunidad de charlar con Baard Kolstad, batería de la banda, acerca de este nuevo álbum, su carrera y sus (no pocos) proyectos paralelos.

Here you can read the interview in english.

Detalle de la portada de Malina

Desde 2013, año en que empezaste a colaborar en las giras de Leprous para más tarde ingresar oficialmente en la banda, has vivido con ellos la grabación de dos álbumes de estudio, la publicación de un DVD en directo y la realización de más de cinco giras por Europa, Asia y Estados Unidos. ¿Cómo han sido, en líneas generales, estos cuatro años de intenso y constante trabajo con la banda?

Creo que unas de las palabras que has dicho lo define bastante bien: han sido unos años de trabajo constante. Leprous es una banda muy trabajadora. Podríamos decir que es el aspecto más importante en la vida de los miembros. Así que, aunque ha sido un tiempo realmente inspirador, también ha sido duro. De hecho, aún no hemos conseguido todo lo que esperábamos alcanzar con la banda. Seguimos invirtiendo en ella con la esperanza de que sea un proyecto por el que y del que vivir. Los días más difíciles de mi vida los he pasado en el estudio con Leprous. Las dos veces. Doy lo máximo de mí mismo cuando entro en el estudio porque, para mí, grabar álbumes es lo más importante para una banda. El álbum es lo que la va a definirla y lo que la mayoría de la gente va a escuchar durante mucho tiempo. Por eso, tenemos muchas ganas de llevar a cabo la próxima gira como cabezas de cartel porque, para nosotros, es como una especie de declaración: “estamos en nuestro mejor momento”.

Volviendo al presente de Leprous, habéis publicado hace pocos días Malina. Se trata, sin duda alguna, de un álbum más orgánico, abierto y vivo que sus predecesores. No sólo en lo que a las composiciones se refiere, sino también al sonido por el que habéis apostado. ¿Qué os ha aportado esta nueva dirección a la hora de componer y grabar el álbum?

Primero de todo, creo que tanto Coal como The Congregation suenan bastante orgánicos si comparamos su sonido con el de muchas bandas de metal. Pero aun así, para este álbum trabajamos muchísimo sobre los sonidos de los instrumentos mientras los grabamos para que en la mezcla no cambiase todo drásticamente. Es algo muy común en bandas de rock y metal: graban los instrumentos y, cuando los envían a mezclar, el resultado es totalmente distinto a lo que enviaron en origen. Esta vez estuvimos tan satisfechos con el sonido que logramos durante la grabación que le dijimos al ingeniero de mezcla que no queríamos grandes cambios en el resultado final. Por ejemplo, la habitación donde grabamos las baterías era bastante grande y contaba con una reverberación increíble que le daba una dimensión muy natural al sonido. Las guitarras también están menos distorsionadas, suenan más limpias. Y los sonidos de teclas están basados más en órganos Hammond y pianos Rhodes que en sintetizadores electrónicos. Todo esto ayudó probablemente a conseguir un sonido más orgánico.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con David Castillo como productor?

La experiencia ha sido muy, muy buena. Ya habíamos trabajado con él durante la grabación de las baterías de The Congregation, y quedamos muy satisfechos con su forma de trabajar. Por aquel entonces yo estaba muy nervioso porque se trataba de mi primer álbum con Leprous, pero David se esforzó mucho para que todo saliera bien. Así que, para esta ocasión, decidimos grabar todo con él: voces, guitarras, bajos, teclas… David lo ha grabado todo y estamos muy contentos con sus servicios y con todo el esfuerzo que ha puesto durante la grabación.

Malina se trata además de tu segundo trabajo con Leprous y en él podemos notar ciertos cambios con respecto a The Congregation. No sólo en los aspectos sonoros, de los que ya hemos hablado anteriormente, sino también en los compositivos. Malina está repleto de secciones memorables y reconocibles a pesar de su enorme complejidad. ¿Cómo valoras este equilibrio con respecto a su álbum predecesor?

Durante estos tres años he crecido y evolucionado muchísimo como batería, y también como batería para Leprous. Pienso que una cosa es ser un músico muy técnico y otra muy distinta es ser buen escritor de canciones. En The Congregation, muchas de las líneas de batería fueron escritas por Einar. No todas, pero sí muchas de ellas. Esta vez, sin embargo, no quise ni siquiera escuchar lo que había escrito para las canciones del álbum, para intentar ser lo más creativo posible en un primer momento. Aun así, las líneas de batería del estribillo de Captive y del principio de Coma, por ejemplo, provienen de las ideas de Einar. Pero, más o menos, el resto de las líneas de batería del álbum han sido escritas por mí. Siempre intento escribir partes que puedan ser recordadas fácilmente, pero que a la vez doten de sentido y de un carácter determinado a la canción. Es algo fundamental que siempre busco conseguir cuando escribo mis partes.

Personalmente, creo que Malina supone un trabajo muy equilibrado del que me resulta difícil destacar una sola canción sobre el resto. Quizás me quedaría con Illuminate y Mirage. ¿Con qué canciones te quedarías de Malina y qué puedes contarnos sobre ellas?

¡Muchas gracias! Illuminate es la única canción del álbum que he co-escrito. Desarrollé el groove principal sin pensar en ninguna melodía ni nada, y después llegó Einar y usó su magia para componer el resto. Es la única canción de Malina basada en un groove de batería, así que estoy muy contento con ello. Acerca de mis canciones favoritas… Personalmente, creo que From the Flame tiene el estribillo más potente, pero también me gustan mucho Bonneville o The Weight of Disaster. Depende bastante de mi ánimo, de hecho. Así que mejor esperar a ver cómo funcionan en directo.



 

Durante este otoño Leprous estará de gira por toda Europa y pasará por España los días 9 y 10 de noviembre (Madrid y Barcelona, respectivamente). ¿Vais a adaptar el material previo a Malina para que encaje con esta nueva dirección sonora?

Sí y no. Creo que debemos respetar nuestras canciones tal y como son. Puedo coger The Price, de The Congregation, después de escuchar Malina, y pensar que quedaría muy muy bien con este nuevo sonido, pero aun así no es algo que me entusiasme ni quiera que pase. Tampoco puedo cambiar de batería durante el concierto, así que trabajaremos muy duro con nuestro técnico de sonido para hacer que cada canción suene lo mejor posible.

Hablando de la gira, ¿qué os llevó a planearla con nada más y nada menos que Agent Fresco? Somos verdaderos fans de la banda y agradecemos mucho esta elección.

¡Nada que agradecer! A nosotros también nos encantan. [Risas] Einar y yo los pudimos disfrutar en vivo por primera vez en octubre del año pasado, y nos volaron la cabeza por completo. Conocíamos su música y sabíamos que estaban en nuestra misma agencia de booking, así que pensamos: “Hagámoslo”.

Además de Leprous, eres miembro de proyectos tan dispares como Borknagar, ICS Vortex, Rendezvous Point y DJ&DRUMS. ¿No te resulta complicado mantener el ritmo y la dedicación que supone estar en tantos grupos, y tan diferentes como activos?

Ayer estuve grabando un nuevo vídeo para In vain. Y toqué en un concierto de Gaahls Wyrd la semana pasada. Te has olvidado de mencionar eso también. [Risas] Pero, por ejemplo, no he hecho nada con ICS Vortex en los últimos dos años, así que realmente no es algo que me quite tiempo. Además, no te tocado en ninguno de sus álbumes. Borknagar sí que ha estado muy activo este año, pero no es una banda que ensaye regularmente. Sólo implica realizar algunos conciertos por aquí y por allá, y eso encaja fácilmente con el resto de cosas siendo músico a tiempo completo. Mis proyectos principales son Leprous, Rendezvous Point y DJ&DRUMS; son a los que dedico la mayor parte de mi tiempo. De hecho, he estado grabando las líneas de batería del nuevo álbum de Rendezvous Point hace poco, así que estoy bastante ilusionado por saber cómo continuará todo.

Este verano has realizado unos cuantos shows en Noruega con DJ&DRUMS. Cuéntanos sobre este proyecto tan particular en el que estás implicado ahora. ¿Cómo ha sido recibido por el público en los conciertos que habéis llevado a cabo?

La mayoría de la gente queda bastante impresionada con nuestro show, si te soy sincero. Leprous, Rendezvous Point y ese tipo de música no suele atraer al público mayoritario. Ni siquiera es la intención, de hecho. Sin embargo, con DJ&DRUMS, podemos tocar música no demasiado comercial que sí que atrae a la mayoría de la gente. El público simplemente permanece durante el concierto con la boca abierta diciendo: “¿Qué demonios estoy viendo?”. Y es interesante porque el DJ pincha en analógico, con vinilos y scratches, y combinamos ese estilo de vieja escuela con mis gustos y mi estilo, que es básicamente progresivo, metal, rock… Hacemos que la gente baile y que sienta el groove, pero también les hacemos disfrutar con cosas muy influenciadas por el metal o el dubstep. Estoy muy orgulloso de que este proyecto sea visto como algo excepcional dentro del ámbito del metal y el progresivo porque realmente es algo completamente diferente, musicalmente hablando.



 

Esta pregunta es un poco más personal. En tu perfil de Facebook podemos ver que nombras como influencias a Gavin Harrison, Mike Portnoy y Thomas Lang, entre otros. ¿Qué papel han jugado estos músicos es tu desarrollo como batería?

Definitivamente, tengo que actualizar esa lista. Gracias por recordármelo porque debe tener como cinco años o así. Pero sí, Gavin Harrison ha sido una inspiración fundamental. Cuando tenía 18-19 años, empecé a estudiarlo a él y su forma tan revolucionaria de pensar el groove y las notas fantasma para conseguir ese sonido tan grueso. Mike Portnoy, por supuesto, también ha sido una influencia decisiva. Y Thomas Lang, claro. Cuando tenía 15 años, mi hermana me regaló un DVD suyo y empecé también a estudiarlo. Cambió, de algún modo, mi manera de ver el control creativo sobre el instrumento. Pero hoy en día son los baterías de gospel en los que más me dijo, como Chris Coleman o Chris Dave, que no es exactamente un batería de gospel, pero tampoco toca metal, ni rock. También me ha influenciado mucho Terry Bozzio y su trabajo con Frank Zappa. Bozzio tocaba muy fuerte y con mucha pasión… creo que es la manera en que debería tocar cualquier batería de metal. La verdad es que trato de encontrar inspiración en cualquier parte.

Un pregunta muy breve para finalizar ¿Qué baterías o bandas actuales destacarías del panorama musical?

Déjame pensar… Me gusta mucho Tomas Haake y Meshuggah, pero no los escucho muy a menudo. Hoy he estado escuchando a Anderson .Paak, es un proyecto de hip hop y soul, pero es muy interesante porque Anderson es batería y cantante. También he escuchado bastante a Agent Fresco y el último álbum de Steven Wilson. Creo que Craig Blundell [el batería del nuevo álbum de Steven Wilson] ha hecho un trabajo estupendo. Y Gavin Harrison, por supuesto. Soy un gran fan de Porcupine Tree. Una lástima que tuvieran que separarse, pero… Y eso todo, creo recordar.

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Fotógrafo, guitarrista, y amante del cine y los cacharritos musicales.



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