Crónica: Electric Callboy + Holding Absence + Future Palace en Madrid

A pesar de haber nacido hace ya más de una década, Electric Callboy (anteriormente conocidos como Eskimo Callboy) despegaron en 2020 tras sacar su single Hypa Hypa, el primero con Nico Sallach a la voz acompañando al veterano de la banda Kevin Ratajczak. Tras ser aclamados internacionalmente durante una época complicada, por fin hemos podido experimentar en directo, por primera vez como headliners en España, el electronicore de estos alemanes.

El Tekkno Tour ’23, bautizado bajo el mismo nombre que su más reciente álbum TEKKNO, llegó a la capital española el pasado sábado 11 de febrero tras vender todas las entradas para el espectáculo en la madrileña Sala Shôko con meses de antelación. Un espectáculo que ya adelanto cumplió con creces todas las expectativas que teníamos respecto a su presencia en vivo. Pero además es que no vinieron solos, sino que estuvieron muy bien acompañados por los jóvenes, también germanos, Future Palace y los galeses Holding Absence.

Future Palace

Atravesamos las puertas de Shôko a las 18:00, y nos encontramos con un escenario cuya distribución me pareció de calidad dudosa. Me planteé en varias ocasiones cómo iban los integrantes del primer grupo a poder actuar en un espacio tan reducido, pero teniendo en cuenta la “sala” en la que nos encontrábamos, tampoco me sorprendió mucho. Como suele ocurrir, el grupo más pequeño del cartel tiene que cargar con la mala suerte, y aun así Future Palace consiguieron conquistar al público madrileño.

Este trío de Berlín (con Maria Lessing a la voz, Manuel Kohlert a la guitarra y Johannes Frenzel a la batería) se marcó un set redondo de ocho canciones durante el cual nos dio tiempo a saltar, hacer moshpits y admirar alucinados el talento de estos jóvenes alemanes.

Su setlist se compuso casi en su totalidad de temas sacados de su último álbum Run (2022), en el cual continúan explorando su sonido a través de melódicos sintetizadores, cañeros riffs de guitarra y la característica voz de Maria. De timbre dulce y cálido al cantar limpio, y con la sorprendente capacidad de rasgar su voz o incluso hacer guturales cuando la canción lo requiere, Lessing es una artista de la que estar pendiente. Un concierto más que sólido a pesar de los esfuerzos que estoy segura los integrantes de la banda y técnicos tuvieron que hacer para ajustar su set al diminuto escenario de la Shôko.

Setlist:

  • Dead Inside
  • Flames
  • Ghost Chapter
  • Defeating Gravity
  • Fever
  • Locked
  • Heads Up
  • Paradise

Holding Absence

Tras una corta espera en la que los técnicos despejaron parte del escenario llevándose la batería de Future Palace y revelando la de los galeses, estábamos preparados para el segundo asalto de la noche. Holding Absence tomaron el escenario a las 19:20 siguiendo lo programado por la organización de Route Resurrection y Bring The Noise, y se marcaron el que para mí fue el mejor concierto de los tres que vimos.

Tal vez es porque tengo especial debilidad por el género, pero la mezcla entre la más desgarradora y melancólica melodía y letra, y la potencia de la instrumentación infusionada con rabia del rock y metal alternativos remueven algo en mí.

El de los galeses fue un set bastante más corto que el de los alemanes a los que previamente habíamos visto, lo cual para mí fue un golpe fuerte pues esperaba disfrutar de un par de temas más. No obstante, y aunque me quedara con ganas de más, fue el concierto perfecto para ver disfrutar tanto al público como a los integrantes de la banda al máximo. De hecho, veo necesario destacar que Ashley Green, batería del grupo, disfrutó tanto de la actuación que a mitad de set se le rompió uno de los pedales y más de una baqueta.

Por su parte, Lucas Woodland, vocalista, se dejó la piel en el escenario descargando toda su energía lanzando patadas al aire como buen hardcoreta y cantando con todas sus fuerzas, muchísimo control y demostrando un rango vocal realmente impresionante al son de temas como Like a Shadow o Gravity.

Setlist:

  • Aching Longing
  • Curse Me
  • Like a Shadow
  • Gravity
  • Wilt
  • Afterlife

Electric Callboy

Poco después de la que no podría haber sido mejor introducción a la noche protagonizada por Holding Absence y algún que otro ajuste en el escenario para recibir al acto principal, Electric Callboy, de repente las pantallas led que llevaban toda la tarde amenazando con cegarnos se encendieron para enseñar un mensaje al estilo Bring Me The Horizon en su época Amo. Con él nos avisaban de la fiesta que se avecinaba, y como era de esperar no mentían.

Segundos después, los alemanes tomaron el escenario para dar así comienzo a un espectáculo formado por 19 canciones, tres cambios de vestuario y una producción estelar con cañonazos de confeti cada cinco minutos.

Durante la hora y media que duró el espectáculo de los germanos, ocurrió el fenómeno más positivo que yo considero puede ocurrir en cualquier espectáculo: la energía no bajó. Desde los primeros acordes de Tekkno Train hasta el último golpe de guitarra de We Got the Moves nadie paró de saltar, ni de gritar, ni de cantar, ni de disfrutar. Fue realmente mágico estar en una sala en la que todos los integrantes compartían la misma intención de pasarlo lo mejor posible mientras Electric Callboy ponían la banda sonora.

Setlist:

  • Tekkno Train
  • MC Thunder II (Dancing like a Ninja)
  • Hate/Love
  • The Scene
  • Castrop X Spandau
  • Supernova
  • Arrow of Love
  • Mindreader
  • Best Day
  • Hypa Hypa
  • Crystals
  • Fuckboi (con Maria Lessing de Future Palace)
  • Hurrikan
  • Parasite
  • Neon
  • MC Thunder
  • Pump It
  • Spaceman
  • We Got the Moves

 

Pero este grupo no es solo risas, sino que lo que mucha gente ignora es que realmente son muy buenos músicos, al igual que productores, y por supuesto tienen una visión magistral de la industria musical y del entretenimiento.

Estos seis visionarios alemanes han conseguido difuminar los límites de géneros musicales totalmente dispares entre sí, moldearlos y juntarlos como si de un puzle perfecto se tratara.

Y lo han hecho con la intención correcta: generar disfrute en quien les escuche y en ellos mismos. De esta manera se montaron semejante fiesta el sábado pasado en la Sala Shôko, y además sonando increíbles en directo.