Reseña | Ànteros – Montenegro
Tras la salida de …y en paz la oscuridad, el quinteto barcelonés Ànteros había dejado el listón muy alto, pero con este trabajo lo han mantenido con creces, un disco breve que se compone de seis canciones con poco más de veintidós minutos que han sido elegidas a la perfección para cerrar un trabajo muy redondo.
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Comenzamos este disco con Culto al fuego una clara evolución del sonido que nos ofrecían en su anterior trabajo, mucho más pulido y con las voces más acompasadas, el tema perfecto para adentrarnos en este disco en el que han asentado su sonido como banda.
Frágiles continúa en la misma línea, con un sonido contundente lleno de riffs de guitarra atronadores y con una voz gutural muy presente que deja espacio a la parte melódica para el estribillo, con una letra directa pero que te hace pensar y con la gran colaboración de Rubén Ramos (Los Sanchos, Cohen).
Cielo abierto en este tema la introducción nos va llevando poco a poco a su terreno, una canción mucho menos frenética y plagada de sentimiento que deja un rastro de esperanza al camino que queda por recorrer.
Cabe destacar la presencia de la parte melódica de Rubén que cada vez se compenetra mejor con la de Endika haciendo que los registros vocales de ambos nos hagan pasar por esas partes de luz y oscuridad que tanto les caracterizan y acompañan a sus letras.
Varese un interludio acústico que conecta a la perfección las dos partes que podemos encontrar en este trabajo, dejándonos con lo que por así decirlo podría ser el momento de calma después de la tormenta.
La hoguera llegamos al punto álgido de este trabajo sobre todo en cuanto a la parte compositiva, con una canción mucho más caótica pero con un estribillo pegadizo y una letra que hace justicia a la portada del disco, os dejo un fragmento porque merece la pena detenerse a escucharla.
Es noche de brujas
La música suena, la luna guiará
Y no temáis ni un minuto más
Salid de las cuevas, salid a bailar
Tirad a dar, cubrid el valle de oscuridad
Elurra / Heriotza el mejor tema del disco en mi opinión, un precioso tributo a la abuela fallecida de su vocalista Endika, una canción repleta de emociones en la que han utilizado el euskera para poder acercarnos un poco más a él, ejecutada a la perfección en todos los aspectos y con otra letra a la que prestar atención, seguro que os identificáis con ella.
Y ahora te vas
Y ahora ¿qué va a pasar?
Me explotó en la cara la cuenta atrás
Y ahora te vas
Bañándolo todo en oscuridad
Un disco breve pero que ha calado hondo en todos los que lo han escuchado, fruto de la evolución de la banda y consecuencia de la pandemia, algo con lo que nos hemos podido sentir identificados. Sin duda han cumplido su propósito, nos han dejado con ganas de escuchar más música suya.