Sonic Blast: De la distorsión a la hermandad
Con motivo de la XII edición del Sonic Blast, (la cual desde Rock Culture estamos impacientes por presenciar, y la cual tendrá lugar 8, 9 y 10 de agosto en Praia da Duna dos Caldeirões, Âncora, Portugal) queremos hacer un breve repaso sobre qué es el Sonic Blast, cómo se origina, que tiene especial y por qué es tan importante para nosotros.
En primer lugar a modo de contextualización, el Sonic Blast en un pequeño festival que vio la luz oficialmente allá por 2011 (y aunque dicha fecha parezca que fue ayer, ya han pasado 13 añazos). Un festival enfocado esencialmente en todo lo que envuelve a subgéneros como el Doom, Fuzz y Sludge.
Como amantes de dichos géneros, sabemos lo frustrante que puede llegar a ser no vivir en una capital europea y ver como todos las bandas a las que tanto amas recorren Europa pero nunca tienen como destino tu ciudad. Por tanto, cansados de tener que hacer muchos kilómetros para ver a las bandas que les inspiraban, un grupo de jóvenes portugueses amantes de la distorsión, decidieron traer a sus referentes a su zona y crear su propia movida. De esta manera, nace el Sonic Blast.
Dichos jóvenes tuvieron previamente la oportunidad de trabajar en el Barroselas Metal Fest, donde tuvieron la posibilidad de poner en práctica y compartir diferentes ideas, pero sobre todo tuvieron la oportunidad de aprender lecciones que pondrían en práctica para su propio festival.
Un festival que casi de forma espontánea, ha conseguido reunir a toda una comunidad internacional de amantes de la música. Debe ser un verdadero honor ser capaz de aunar a personas desde todos los rincones del globo bajo los escenarios de Sonic Blast. Y más si cabe que bandas del calibre de High On Fire, Elder, Monolord o Windhand decidan ir al festival.
Desde luego, si por algo triunfa el Sonic Blast es por su genuinidad. Pues, realmente un festival creado por amantes de la música para amantes de la música, cuyo mayor propósito es disfrutar en hermandad y poder ver el mayor número posibles de bandas. Gracias a esto se forja una atmósfera increíble a fuerza de los vatios, que muchos podríamos llegar a catalogar, incluso, como un espacio seguro. Quizás sea gracias a este entorno fraternal es por lo que hemos percibido que en los últimos años la audiencia femenina ha aumentado con creces. Aunque este tema merece ser ahondado en un artículo propio.
Otras de las características resaltables de este festival, es su afán por apoyar el underground que tiene lugar dentro de la península. Actuando como una herramienta de visibilización del producto musical ibérico, que no tiene las mismas oportunidades de alcance mediático como podrían tener bandas que apuestan por un estilo más comercial.
Por tanto, el Sonic Blast es más que un festival que brinda música y diversión, tiene la autenticidad de ser un evento organizado por personas realmente interesadas en la escena. En un mundo donde la música está totalmente capitalizada, y donde prima el show business por encima del talento artístico, el Sonic Blast mantiene su esencia, huyendo de la macro masificación y los absurdos precios desorbitados, que relegan la experiencia musical a unos pocos privilegiados. Y lo mejor de todo, es que todo ello tiene como localización un encantador pueblo de la costa portuguesa.
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