Parece que se pone de actualidad esto de que músicos de bandas que ya no siguen en activo, se reúnan y se mezclen para girar tocando esas canciones míticas de esos grupos inolvidables que poco a poco se alejan de los escenarios.. 

Esta vez ha sido el genial guitarrista Reb Beach y su banda The Bad Boys a los que se les ha sumado Michele Luppi.

De prever era que Whitesnake fuera la banda que más temas aportara a este show, en el que Reb no olvidó su paso por Winger ni por Dokken, os desgranó un poco lo que aconteció el pasado miércoles en El Sótano.

El repentino cambio de sala, anunciaba un posible pinchazo en la venta de entradas, y por los comentarios que se leían en redes acerca del nuevo emplazamiento, ese empuje de los últimos días que suele ser la tónica habitual después de la pandemia, no se produjo. Una verdadera lástima, claro que al ser un sitio pequeño el efecto caldera se produjo, todos contentos en ese sentido, el sonido tampoco fue problema por suerte.

En familia casi, en un escueto escenario, los osados músicos salieron sonrientes. Os cuento quién son The Bad Boys, Paolo Caridi a la batería, Khaled Abbas a la guitarra rítmica, Enrico Varisco a las teclas y el polifacético Michele Luppi a la voz,hea al bajo, a la energía que me llevé a casa, a las sonrisas y a lo que le dejaran, porque es tan genial que vale para todo.

Teníamos claro que Whitesnake y sus éxitos iban a ser los protagonistas de la noche y tras preguntarnos si todos éramos felices dieron caña con Bad Boys y Fool For Your Lovin, las cuales fueron bien recibidas, evidentemente.

No faltaron temas de Winger, banda con la que Reb está girando últimamente, Headed For A Heartbreak fue el primer toque romántico del show y la primera flipada a las cuerdas de Beach. Por qué no seguir con algo de Dokken, In My Dreams nos metió de lleno en el escenario con ellos, casi literal.

Para mi gusto el setlist estuvo estructurado a la perfección, Love Ain’t No Stranger y Crying In The Rain, siguientes en sonar, ver las cuerdas de la guitarra de Reb casi juntarse en su parte, fue un privilegio irrepetible.

Michele nos anunciaba que lo siguiente era la mejor balada de la historia, si nuestras mentes hubieran producido sonido en ese momento el estribillo de Is This Love? hubiera retumbado en el bar, qué decir, no era Coverdale, Luppi tampoco lo intentó, pero me encantó porque el italiano tiene un encanto especial.

La batería tomó las riendas y Enrico demostró su arte. hasta los papeles con el setlist acabaron en el suelo por la fuerza que metió. Reb nos amenaza con un, voy a tocar la guitarra, antes de marcarse el solazo de la noche, seguido de un Black Magic acojonante, el músico con sus gestos nos desgrana cada nota de forma prodigiosa y casi sin despeinar su larga melena.

Otros dos momentos para fieles seguidores de Whitesnake, Slow And Easy, en la que jugaron muy bien con los tiempos y Slide In It con unos coros perfectos, los nuestros. 

Michele nos dice, mientras protestan por el humo y piden que por favor no lancen más, que llega la parte más difícil para él, señala a Enrico que empieza a hacer sonar los acordes de la inolvidable Miles Away.

Reb y su buen humor nos cuentan la historia de la siguiente canción. Asegura que tanto él como Luppi siguen siendo miembros de Whitesnake ya que nadie los ha despedido y su equipo sigue en el estudio de David Coverdale, imitó su voz un par de veces, divertidísimo.

Sigue narrando cómo se puso una noche en New York a tocar algo y Beau Hill le interrumpió, como esos acordes acabaron siendo los protagonistas de un video que pasaron mucho en el programa Headbangers Ball de la MTV y él siendo el rock star que siempre había soñado ser al ver el canal. Madeleine era el tema, que casi se me olvida ponerlo con la emoción del momento.

Seguimos con Burn, Reb se curra la segunda voz y Michele unos agudos muy bien mantenidos a pesar de la tralla que ya llevaba en su garganta y de aporrear su proto bajo con unas ganas bárbaras. Es un crack, y tanta energía merece un lugar mucho más enorme.

Sonriendo sin parar nos dice que esto ya se acaba y con Give Me All Your Love llegan unos atrevidos saltos. Sin parones presentan dos clásicos absolutos, Enrico desde el rincón vuelve a ser protagonista lanzando Here I Go Again, pelos como escarpias y acabaron con la sexy Still Of The Night, en la que Michele se suelta del todo. 

Casi dos horas de show sin parar, Reb se deja la piel de esos dedos en cada acorde, hace poco lo vimos con Winger y se nos quedó corto, hoy ha sido la revancha. Reb nos ganó con pasión y sudor, Michele con su simpatía y el resto con su buen hacer.

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Saliendo de la sucinta sala me invade esa precisa sensación que Reb Beach quería transmitirme, buen trabajo chicos, por algo se os admira.