Esclava de mis impulsos, Tudela me llamaba, Písale. La gira El mejor de tus días de Alfredo Piedrafita empezaba, teníamos que estar ahí.

Nada de lo que escriba hace justicia a lo que nos hicieron sentir Alfredo Piedrafita y sus chicos el sábado pasado en Tudela, pero allá vamos.

Entrevista a Alfredo Piedrafita | «Con lo bonito que era ir al bar a comprar las entradas de los conciertos…»

Yo, más tensa que las cuerdas de su guitarra. Él, responsabilidad absoluta, temas míticos, al micro y a su guitarra, solo, pero perfectamente rodeado. Sin dudar un momento de lo que es capaz, rabiosa porque al fin lo demostrará en un escenario, enchufados todos en esa plaza estábamos a pesar del frío.

Escoltado por Iker Piedrafita, a las guitarras, y por Javi e Iñaki al bajo y batería, ha llevado esto a su terreno, a su manera, esto iba a ser una voladura de cabeza total y por fin se materializaba en directo.

Hemos venido a escuchar rock. Esta es una noche de rock and roll lo pone en bandeja, qué nervios joder. Como si un trueno atravesara mi espina dorsal de arriba a abajo y al acabar un tornado lo hiciera de abajo a arriba. 

Alfredo Piedrafita, capullo, has perpetrado mis ganas de crear nuevos recuerdos con cada canción. No tengo claro si superlativizar este tema, pero ojalá, lo mejor de tus días, esté por llegar porque El mejor de tus días arrolla en directo. De vuelta a casa estuvo en mi cabeza las tres horas de coche, por algo.

Lo importante está en las pequeñas cosas, cada detalle lo hace todo, el curro detrás de una puesta en escena no se vé, pero se siente, y aquí hay mucho y muy buen trabajo, pero todo es como de toda la vida, como ese bar, como encontrarnos En la esquina del zorro.

Teniendo la chispa, era fácil que prendiera la llama, la capacidad de inmersión fue total, una de las que menos me enganchó al escucharla de nuevo, Su merecido pues en directo lo bordan, vaya bestias de chicos ha fichado Alfredo para esta locura. 

Orgullo es poco de verlo de nuevo dando caña a esas cuerdas, al frente de este proyecto, con la ilusión de un novato, leyenda del rock estatal, Vieja satisfacción podía haber sonado como a nueva, nah, un tema macarra siempre debe sonar macarra.

He de confesar que estuve en trance en todo el concierto, no pudo ser de otra forma A casi todos los temas le han metido tralla, Písale, la prueba de ello, para la que escribe, que se volvió a casa directa al terminar la fiesta, esto vino al pelo.

Era ver a Alfredo y sus chicos disfrutar ahí arriba, a la gente todo loca detrás y me explotaba el corazón. Pólvora, el ángel caído de este setlist. La vuelta de tuerca en el estudio fue asombrosa, en directo, a este tema le doy el poder de hacer lo que quiera con mi mente. Estábamos en la calle y con una temperatura propia de congelación, pero aquello era una caldera Tiempos que arden otra de las reinventadas para hacernos sentir parte de esto desde dentro.

Estrofas talladas de nuevas mi piel, que hacen que la sangre pare y fluya en sentido contrario, sigo con esas cosquillas serpenteando por mi esternón tras escucharla Deja que esto no acabe nunca, me llevó al otro lado, a ese del que no quieres regresar nunca. Sorpresa, porque no está en el CD y es una de las elegidas, de las más y mejor acogidas desde la plaza, menudo ambientazo para Mañana será igual.

Vivo y respiro cada tema como si fuera la primera vez, porque así, de esta forma tan Piedrafita, era la primera vez. Miraba alrededor y la gente no estaba escuchando las canciones, las estaban sintiendo, es que no es posible un No sé bien por qué sin emocionarnos todos, el del micro, el primero.

Cuando vi el setlist, tuve el valor de preguntar por una que me faltaba, pero al segundo vistazo pensé, qué salvajada de repertorio. Lo que nos queda, emociones casi olvidadas, remover el pasado para recordar viejos tiempos. Esas canciones, nuestras vidas en un concierto, Cada noche y las historias que lleva detrás. 

Otra más de las muy bien recuperadas, Su merecido y justo después uno de los momentazos Iker Piedrafita se pone en el centro y nos devuelve a la vida a Dikers con un bestial Dale gas, ¿habrá vuelta de la banda? 

En Barrio conflictivo, Alfredo invita a subir al escenario a una banda local tributo de Barricada, un especial recuerdo para Tudela. Ya que estábamos desatados pues desparrame, Mucha policía poca diversión parecía buena idea, hasta que Alfredo cumple su amenaza, ento arde el Burrito sabanero…pa matarlo, las risas fueron pocas. El medley quedó chulo con esos coros de Txus, macarra eres…

Ay que no se me olvide, el jefazo cumplió años el día de antes del bolo y su familia estaba por allí, le sorprendieron en pleno concierto con una tarta, las velas las sopló emocionado.

Seguimos que esto fue una etapa de fondo, la esperadísima Oveja Negra, seguida por una de las clásicas de Alfredo, Quiero Perderme, acojonante. Otra de las de guitarras sucias, Vieja satisfacción. 

Iker vuelve a tomar posiciones y voces en Rojo, empalman con Animal caliente, ¿cuántas llevamos ya? Por suerte el final se veía lejos. Otra de chocar emociones contra nosotros mismos, Todos mirando, voy a reconocer que a esas alturas del concierto, la cámara estaba tirada en un esquina del escenario y yo estaba dándolo todo.

El jefazo estaba pletórico, súper cømodo y entregado, vamos acabando, pero somos de bis fàcil, no os preocupéis nos decía, Uf llegaba , No hay tregua, con mención por parte del jefe a la movida que hay en el Sadar con el temita, emoción, beso al cielo.

No ha pedido permiso para abrir de nuevo esa parte de nuestras vidas, Pídemelo Otra Vez, hay que vivirla para sentirla, sigo con esas cosquillas serpenteando por mi esternón tras escucharla. Creo firmemente que son las canciones las que nos eligen a nosotros, esta lo hizo conmigo hace años y reencontrarnos de nuevo fue un tiro de amor a mis carótidas.

¡Cuál queda! Blanco y negro, los tres arriba pegando botes, Iñaki reventando alguna baqueta, todo muy normal en un concierto de rock. Esta noche no es para andar por esas calles y La hora del carnaval  fueron nuestras bolas extras, que aprovechamos por si acaso, de las dos horas de rock más necesarias de nuestras vidas. 

Mil sonrisas en la despedida de ellos del escenario, un ambiente impresionante para este primer concierto. Alfredo Piedrafita, qué decirte, lo has conseguido, volver a ser tu, a tu manera, íntegra humilde y natural. Esto no ha hecho más que comenzar, deja que esto no acabe nunca.