Disco en solitario de John Corabi, suficiente para despertar mi curiosidad, New Day, un viaje al pasado con aire nostálgico.

No es tonto el bueno de John, a los mandos Marti Frederiksen. ¿Cómo suena un amanecer en la mente de Corabi? Rebosante de energía, pero sucia, el tema es de los que piden dos cafés solos, amargos y cargados, así es New Day.

New Day es una canción positiva y alegre con un mensaje de disfruta de la vida. Deja de quejarte y lamentarte de lo injusta que es la vida, disfruta de las «pequeñas cosas bonitas que te ofrece la vida» y haz los cambios necesarios para mejorar tu vida. El cambio ocurre DENTRO…

Si vienen recuerdos a tu mente, empapados en alcohol, con las suelas pegajosas y envueltos en una nube de humo, es que That Memory  te ha convencido para volver a salir, a liarla, a crear nuevos recuerdos de los que no se olvidan ni ahogándolos en alcohol.

John se ha montado una santísima trinidad de lo más completita, Faith, Love and Hope, qué despilfarro de blues en cada nota sacada de su garganta o de esos músicos que le han arropado. Colaboradores de lujo acompañando a este ser musical por excelencia. El solo, gloria.

Vamos a comentar sobre los músicos que han participado en esto. A lo largo del álbum, Corabi ha contado con la colaboración de Marti Frederiksen, coros, guitarras, piano y percusión; Evan Frederiksen a la batería, el bajo, el órgano B3, la guitarra eléctrica, la mandolina y la programación; Richard Fortus a la guitarra solista; Paul Taylor al piano, el órgano y el clavinet, y Charlie Starr a los solos de guitarra. 

El neón a medio fundir de encima de la puerta nos dice que When I Was Young es culpable de hacer que el viejo ventilador del techo recobre su fuerza de tiempos pasados. El dibujo del principio, capaz de derretir los hielos que esperan ser elegidos para juguetear en el vaso más sexy de la barra.

Entrevista | John Corabi, The Dead Daisies: En Lookin For Trouble llegamos, tocamos y grabamos de una vez

One More Shot para ese animal herido que se acerca al abismo esperando una respuesta final, una solución a su malvivir, un whisky siempre viene bien en estos casos, si escuece, cura. Acabaría subida a la pegajosa barra en este tema.

Con la de temas qué hacen referencia a ese año, me dan ganas de mirar por alguna cosecha para invertir, 1969 y su atractivo reclamo. De nuevo, me suelto el pelo y que Corabi y su alma de granuja hagan el resto.

Me desvela el traqueteo del tren, su voz cascada lija y satén, si entro a un bar y suena Laurel, elijo una silla del fondo y dejo el mundo pasar, me hago vagabunda del rock dejado y me hago tatuajes de esos que cicatrizan mal.

El piano de Good To Be Back Again es el humo que sale del cigarro de John y sube, y se disipa, y se pierde, pero tu vista lo sigue arriba, imaginando, o queriendo imaginar. Por favor que la hayan grabado de una vez, en directo, sin mierdas procesadas.

Love That’ll Never Be tiene el acústico ritmo de un bourbon cogiendo polvo al fondo de la estantería más alta del bar, nadie lo pide por ser excesivamente caro, aunque todos lo desean en silencio desde sus banquetas. Hay mucho arreglo por detrás que da finura al estilo sencillo del vocalista al que necesito ver ya en directo.

Nos ponemos en marcha con Cosi Bella, que ya la teníamos por ahí colgada pero algo olvidada. Una polvorienta, infinita y recta carretera nos marca el camino, por algo fue single, porque lo pega todo.

Otra que ya estaba por ahí rulando, Your Own Worst Enemy, me dan ganas de entrar dando una patada a la puerta, pero el swing de la guitarra me roba la intención. Y la gasolina del mechero se convierte en perfume del caro, del que deja huella horas después.

Para acabar Everyday People, está la ha compuesto en el porche de su casa de campo, ceniza cayendo por el papel, donde a lápiz garabateaba palabras encadenadas a una melodía que retumbaba en su creativa cabeza. 

John Corabi es tan auténtico que todo es poco para alabarlo. New Day es un renacer, un capricho, una necesidad, eso para él, para nosotros es una joya asequible y mal pagada con un billete arrugado. Adorado Corabi, sigue siendo tan tú en este New Day y en los que vengan.