Los Jackson solucionaron un concierto muy flojo de Boney M gracias su gran banda y la experiencia que dan los años.
En plena ola de calor llegamos a una plaza de toros donde todavía quedaban algunos sitios libres. Yo pensé que los Jackson colgarían el lleno absoluto pero corren malos tiempos para la lírica, sobre todo cuando es de calidad. Lo mismo un «pintamonas» te llena 6 noches un Metropolitano de Madrid que una banda que es historia de la música por derecho propio, tiene dificultades para llenar una plaza de toros, son los tiempos que corren.
Algún día, si me armo de paciencia, intentaré escribir un ensaño sobre la relación directa que parece haber entre el abandono escolar, la necesidad de un logopeda para cantantes, la capacidad de llenar estadios y la delgada línea cuántica que une estas 3 cosas aparentemente inconexas.
Boney M
He de reconocer que antes de entrar tenía mis dudas sobre lo que podría encontrarme con los Jackson… ¿Estarían en forma? ¿Vendrían a cumplir o sería un conciertazo? Dudas que se resolverían en menos de una hora. Sin embargo con Boney M no tenía la más mínima duda de que no sería nada destacable.

Permítanme desde ya excluir de toda responsabilidad a las 4 personas que se subieron al escenario . Cuatro personas contratadas sin culpa ninguna, cuatro valientes. Y dicho esto me explico: Como muchos sabrán, Boney M es un proyecto de laboratorio, un señor alemán con mucho tino que se me metió (allá por 1974) en un estudio a grabar canciones «bailongas».
El problema vino después, cuando triunfaron las canciones y la gente quería ver conciertos de aquello. Qué curioso que en 2026 puede tener un paralelismo con la música creada por la IA, solo que aquí el merito era de un tipo que sabía muy bien lo que hacía… Pero el problema era el mismo, no había banda ni cantante ni nada de nada, así que tuvo que buscar a 3 cantantes y un tipo que se movía como si le hubieran entrado avispas por el pantalón.

El proyecto estuvo girando por el mundo, muchas veces en playback y otras en directo, pero claro las voces no eran las mismas… Básicamente aquello era un karaoke con sabor a frankfurt y kartofell. Pues bien, lo de ahora es el mismo karaoke pero… ¿Con menos salero? No sé, no veo la necesidad de que sigan girando estas «bandas». A mi ojos aquello no llegaba a la altura ni de espectáculo de variedades de terraza de Benidorm, e insisto la banda no tiene la culpa. En cuanto al repertorio pues cantaron todos los éxitos, como no podría ser de otra forma… ¿Os imagináis que una banda prefabricada, sin ninguno de los primeros cantantes, no toque los singles? Pues eso, algo totalmente prescindible.

The Jacksons
The Jacksons fueron los grandes salvadores de la noche. Que vale, que sí, que sólo quedan dos de ellos… Los que me conocen estarán pensando «pero si siempre dices que las bandas hay que verlas en su momento y quedarse con el buen recuerdo», y sí, lo digo y lo mantengo. Si alguien tuvo la suerte de ver a los Jackson cuando eran The Jackson 5, mejor quedarse con aquel recuerdo porque nada va a superarlo.

Aquello era la Motown, un movimiento musical solo igualado por el soul de Staxx, un Jardín del Edén con músicos como Diana Ross, Marvin Gaye, Stevie Wonder y tantos otros. Pero claro, son pocos los afortunados, y menos en España, de haber visto aquello en su día (en su prime que dicen ahora los bro, que por nadie pase) así que, en ese caso, supongo que es cita obligada a ver lo que queda de aquella banda que cambió la historia de la música.

Con el primer tema fue suficiente para dejar claro que aquello otra cosa, ¡Menuda banda llevan! sonaba todo a la perfección y, sobre esa base, Jackie y Marlon, los últimos Jackson 5 en activo, nos regalaron un recital digno de recordar. Todo el concierto tenía sabor a homenaje y a despedida, con videos de juventud, recuerdo para todos ellos (incluido Michael claro está).
No hablaré del padre, ni tampoco del hijo, ni mucho menos del espíritu santo (que de esto si había había bastante), no pienso juzgar ni mucho menos opinar, cada uno que saque sus conclusiones, pero, si nos ceñimos a lo musical, allí estábamos unas cuantas personas presenciando los últimos coletazos de algo que fue maravilloso y, de algún modo, lo sigue siendo.

¿Tocaron I want you back? Pues claro que sí, y todas esas que seguramente conozcas, y se nos puso la piel de gallina a muchos de los presentes, y se nos rizó el pelo (no se qué parte por el calor y la humedad y qué parte por el espíritu santo del soul y el funk) y la gente se levantó de sus sillas y se puso a bailar, la mitad con cadera de titanio, la otra mitad con artrosis (como es mi caso) y se obró el milagro… Solo faltaba que el reverendo James Brown apareciese por uno de los laterales resucitado y dijese ¡Aleluya hermanos! Y también Jamerson, y Diana Ross con las Supremes, y Earth Wind And Fire, Marvin Gaye, Stevie y Michael… De algún modo se podía sentir que estaban todos ahí.
Y con esto es con lo que me quedo y me voy a mi casa con una sonrisa. Espero que vosotros también. Si esto es lo que queda de los Jackson no quiero ni imaginarme lo que pudo haber sido en su mejor momento. Una noche para el recuerdo gracias a Jackie y Marlon.


