Crónica: Born of Osiris incendió Copérnico
La pasada tarde del 4 de junio de 2025, la sala madrileña Copérnico, acogió una de las giras más esperadas de esta primera mitad de 2025: Born of Osiris; gracias a Route Resurrection.
Con un cartel alentador las puertas de Copérnico se abrieron a las 17:45; y con extrema puntalidad, a las 18:00 comenzaba el primer concierto de la tarde: The Voynich Code.
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La banda portuguesa nos trajo un auténtico derroche de deathcore, que el público del momento disfrutó a más no poder. La sala entera cantó al son de Jack Kinsey canciones como Amunet, The Decider I, The Weak o Born to Suffer.
Se podría decir que lo único “malo” de este concierto (y en genera de todos los de la noche) fue lo corto que fue, pero como dice el refrán “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.
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El siguiente turno fue para la banda californiana Entheos, quienes también empezaron puntuales a las 18:50.
La potente voz de Chaney Crabb hizo vibrar Copérnico con su increíble mezcla melódica y gutural. Los californianos nos trajeron canciones como All for Nothing, An End to Everything o Life in Slow Motion que no dejaron indiferentes a ninguno de los presentes.
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El calor, la energía y el público aumentaban para la actuación de la siguiente banda: Ingested.
La banda ingles de deathcore se subió al escenario a las 19:40 e hicieron saltar al público desde la primera nota. Titanomachy, Impending Dominance, Copremesis o Skinned and Fucked fueron algunos temas que tocaron.
Por primera vez en la tarde el “pit” se abrió, y lo hizo con fuera. Los empujones, las patadas y los puños al aire no pararon en la media hora que Ingested estuvo sobre la tarima.
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Sin duda fue un concierto enérgico y potente que abría boca para la última banda de la noche, y la más esperada: Born of Osiris.
Los estadounidenses comenzaron su concierto a las 20:45. Tuvo una duración aproximada de una hora, pero, aunque breve, fue puro caos y energía.
Abrieron la noche con Open Arms to Damnation y desde el minuto uno, el público se volcó. Las canciones de Born of Osiris fueron cantadas y bailadas por todos los presentes, y las paredes retumbaron al ritmo de Elevate, Empires Erased, In Desolation o Abstract Art.
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El espectáculo visual no fue menos que el auditivo: luces, laser y vídeos acompañaron a la música en todo momento, favoreciendo la inmersión del público en el concierto.
Asimismo, cuando todo parecía haber acabado, Born Of Osiris volvió a salir al escenario para deleitarnos con un de las canciones más queridas de la banda: Machine. Desde luego, una canción así podía faltar en un setlist como este. Sin lugar a dudas, fue el broche de oro para el concierto.
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