Recinto: Auditorio Marina Sur Fecha: Jueves 11 de julio de 2024 Promotor: The music republic Crónica y Foto: Sofía Lecea
El jueves 11 de julio llegaba por fin y la gira de Scorpions por España ya era una realidad y aunque la hora oficial de la cita eran las 19:30, la multitud uniformada con camisetas de la banda alemana y otros tantos grupos míticos hacía cola desde varias horas antes para poder ver lo más cerca posible un show histórico para La terreta.
Ya con casi los 13.000 asistentes posicionados y con una puntualidad que ya podría darse en todos los shows de este nivel, a las 20:30 saltaban al escenario el legendario guitarrista de Motörhead Phil Campbell y sus bastard sons, literalmente, si, que con Joel Peters (el único miembro de la banda que no es descendientes de Campbell) a la voz, arrancaban con We’re bastards a la que seguían algunos temas de su último trabajo ‘Kings of the asylum’ como Strike the match, Schizophrenia o Maniac, última canción que han grabado, y con las que calentaron, aún más si cabe ya que hacían casi 30 grados, a un público entregadísimo que se vino arriba con las versiones de Motörhead que los galeses dejaron para un final que coronaron con Born to raise hell y Ace of spades.
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Tras una breve pausa y aún de día llegaba el momento que todos los allí presentes llevábamos esperando semanas y por fin Klaus Meine y Scorpions saltaban al escenario con una energía envidiable, ya superando los 70, después de una intro que daba pie al Coming Home con el que nos pusieron a todos los pelos de punta.
Con Gas in the tank viajábamos al presente y los alemanes nos recordaban que si han llegado hasta donde están es desde luego porque todavía tienen gasolina en el depósito para rato, aunque en realidad la noche del jueves trataba más del pasado que del presente, cosa que nos recordaba el Make It real de 1980, donde Rudolf Schenker y Matthias Jabs empezaron a hacer de las suyas por la pasarela que coronaba el enorme escenario, haciendo menear la cabellera a los pocos que todavía la conservaban.
La bandera española se hacía con la pantalla del escenario y Klaus saludaba a «La terreta» que rugía de emoción con los esfuerzos del alemán por acercarse al público.
Con The zoo, Meine se unió a la guitarra y aprovecho para recuperar un poco el aliento, cosa que tuvo que hacer a lo largo de todo un concierto que pocos aguantaríamos así con 76 años. Coast to coast por fin daba paso a las esperadísimas canciones del «Love at first sting» que allí nos encontrábamos celebrando y que llegaba con I’m leaving you, Crossfire y Bad boys running wild donde Mikky Dee se lucía a la batería como nos tiene acostumbrados. La instrumental Delicate Dance daba otro respiro a Meine y dejaba que Jabs se luciera con su guitarra atrapando a un público encantado con una velada a la que llegaban por fin las baladas de la mano de Send me an angel y una Wind of change con la letra cambiada desde el comienzo del conflicto de Ucrania y con un claro mensaje por la paz.
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Tease me, please me nos recordaba que estábamos en un concierto de heavy metal, The Same thrill y New Division, donde Mikky Dee volvía a brillar como sólo el sabe, daban paso a dos de las canciones más esperadas por el público, Blackout y Big city nights que acabaron de desatar la locura de los allí presentes que pasaron de 100 a 0 cuando la banda salía del escenario, aunque pronto quedó claro que aquello solo era una pequeña pausa y que el set de la banda germana va de menos a más y con la vuelta al escenario de estos quedó más claro si cabe todavía.
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Llegaba el momento de los bises y por supuesto un tema como Still loving you no podía faltar en un concierto de Scorpions. Con los primeros acordes el público rugía y otra vez todos teníamos los pelos de punta, los móviles iluminaban sus linternas como si de mecheros se tratase y 13.000 voces se unieron a la de Meine mientras todos queríamos que ese momento no se acabara nunca porque con la llegada de una canción así estaba claro, el sueño se acababa y acabaría dejándonos a todos devastados tras el paso del huracán Scorpions que con Rock you like a hurricane daban por finalizado un set que quizás se quedó algo corto pero que era de esperar con la avanzada edad de un Klaus Meine y unos Scorpions que se esforzaron con creces en cumplir el sueño de las 13.000 personas que tuvimos la suerte de vivir la primera visita de Scorpions a Valencia y el primer concierto en España de esta gira de celebración del «Love at first sting» que deja claro que sigue habiendo rock para rato en sus venas.








































