Crónica | LAMPR3A y The Omnific en Barcelona: Una noche de bajo extremo y ritmos complejos
El pasado jueves, la pequeña sala Razzmatazz 3 tuvo el honor de acoger a los australianos The Omnific. Este peculiar trío, compuesto únicamente por dos bajistas y un batería, nos regaló una muestra de su sonido experimental que les está granjeando un lugar destacado en la escena del rock progresivo.
La sala, aunque no abarrotada, albergó a un público selecto y entregado, el cual valoró cada nota y cada golpe de batería. Fue una velada donde la calidad musical superó con creces cualquier expectativa numérica
Lampr3a: potencia y precisión
Con un sonido que oscilaba entre el metal progresivo y el djent, Lampr3a nos sumergió en un mar de riffs pesados y ritmos frenéticos. Borja Mintegiaga, a la guitarra, nos deslumbró con sus solos intrincados y sus fraseos precisos. J.I. Izaguirre, con su Chapman Stick, añadió una base rítmica sólida y profunda, mientras que Mikel Gómez, a la batería, nos dejó boquiabiertos con su técnica impecable y su fuerza bruta.
La banda presentó su primer álbum, ESnSE (2023), una obra maestra del metal progresivo que no puedes perderte si buscas sonidos nuevos y arriesgados. En directo, su energía y precisión son aún más impactantes, así que no dudes en asistir a uno de sus conciertos si tienes la oportunidad.
The Omnific: Una orgía de bajo y virtuosismo
La noche prometía ser especial y no defraudó. Tras una calurosa bienvenida, los australianos The Omnific subieron al escenario para presentarnos su nuevo álbum, «The Law of Augmenting Returns». Desde el primer acorde, la sala se transformó en un hervidero de bajos profundos y ritmos hipnóticos.
Matt Fackrell y Toby Peterson-Stewart, los dos bajistas, nos dejaron boquiabiertos con su destreza y precisión. Sus dedos danzaban sobre las cinco cuerdas con una agilidad sobrehumana, creando un tapiz sonoro denso y envolvente. por otro lado, Jerome Lematua, a la batería, completaba la formación con una energía contagiosa, marcando el ritmo con contundencia y soltura, además de ser el encargado de tomar el micrófono y dedicarnos unas palabras de vez en cambio, mientras sus compis hacían el cambio de bajos.
A pesar de ser composiciones instrumentales, la música de The Omnific es sorprendentemente pegadiza. Temas como «Matrices» y «Wax & Wane» se quedaron grabados en nuestra mente gracias a sus melodías cautivadoras y sus grooves irresistibles. La banda demostró una gran versatilidad, fusionando elementos del jazz, la electrónica y el djent para crear un sonido único y personal.
A pesar de la ausencia de visuales, el espectáculo de The Omnific no careció de elementos visuales. Un juego de luces psicodélicas y colores vibrantes bañaba el escenario, creando una atmósfera envolvente que acompañaba la intensidad de la música.
Además de las nuevas canciones, la banda también nos deleitó con algunos temas de su primer álbum, «Escapades». Piezas como «Fountainhead» y «Ne Plus Ultra» nos mostraron la evolución de la banda y su capacidad para crear atmósferas ambientales y paisajes sonoros complejos.
La noche culminó con un bis sorpresa que nos dejó con ganas de más. The Omnific demostró una vez más por qué son una de las bandas más prometedoras de la escena progresiva. Su virtuosismo, su originalidad y su energía en directo los convierten en un referente para todos los amantes del bajo y la música instrumental.






















