Sidecars conquistó los Jardines de Viveros de Valencia dentro del ciclo Nits de Vivers en una cita marcada por la cercanía, la nostalgia y la presentación en directo de los temas de Everest, su nuevo trabajo discográfico. La banda madrileña afronta una de las primeras fechas de esta nueva gira y lo hizo ante un recinto prácticamente lleno.

La velada arrancó con la actuación de Bajo 79, banda de Torrent encargada de abrir la noche. Pese a algunos fallos técnicos durante su actuación, el grupo consiguió conectar poco a poco con los asistentes y calentar el ambiente antes de la salida de Sidecars.

 

Con absoluta puntualidad y una gran ovación del público, Sidecars apareció sobre el escenario de Viveros desatando la euforia desde los primeros compases de A cámara lenta. La conexión con los asistentes fue constante durante toda la noche, en un concierto donde la banda combinó los nuevos temas de Everest con algunos de los himnos más reconocibles de toda su trayectoria.

No faltaron canciones como Ángulo muerto, muy coreada por un público entregado desde el inicio. También hubo espacio para temas como Fan de ti, El momento exacto y Ya no tengo problemas, demostrando la solidez de un repertorio capaz de unir distintas etapas de la banda sin perder intensidad.

Uno de los detalles más llamativos de la noche fue la diversidad del público. Entre los asistentes podían verse numerosos niños y familias completas compartiendo concierto, reflejo del carácter transversal que ha conseguido Sidecars con el paso de los años.

La recta final elevó todavía más la energía del recinto con interpretaciones de Tu peor pesadilla, Cremalleras, Todos mis males y Contra las cuerdas, en uno de los momentos más intensos de la noche, todas ellas intercaladas con nuevos temas como El momento exacto, La misma canción, Diez segundos o Sin conexión.

Más allá del repertorio, Sidecars volvió a demostrar en Valencia que su principal fortaleza sigue siendo el directo: una banda compacta, cercana y capaz de generar una conexión muy natural con el público. Nits de Vivers vivió así la primera noche destacada de esta edición con una actuación que dejó claro que la gira de Everest no ha hecho más que empezar y va a llevar a la banda a la cima.