Crónica y fotos de Wilko Johnson en Madrid

Wilko Johnson, el carismático guitarrista miembro fundador de Dr. Feelgood, nos visitaba el pasado sábado en Madrid como parte de la gira que nos ofrecía Funhouse Productions y que nadie esperaba. Cuando digo nadie, me refiero a ni tan siquiera él, pues hace unos cuantos años le diagnosticaron un cáncer y le dieron apenas unos meses de vida así que cualquier concierto posterior a aquello es una carambola del destino. Recuerdo una frase de una película que decía algo así como “estos malditos rockeros británicos nunca se mueren”. Creo que hoy esa frase tiene más sentido que nunca y por muchos años más que podamos disfrutar de la música de Wilko.

Una gran cola esperaba la apertura de puertas en el Teatro Barceló, muchos incondicionales que, al igual que yo, empezamos a ser jóvenes hace ya algún tiempo. El comentario más generalizado era saber si Wilko estaría en forma y sería capaz de arrancarse con sus famosos arrebatos eléctricos, que golpean como un látigo al espectador mientras rasga su Telecaster compulsivamente.  Pronto comprobamos que estaba en plena forma, ¡ya lo creo! Pero no adelantemos acontecimientos…

Jesse Dayton era el encargado de calentar una sala abarrotada. El guitarrista de Texas es conocido por haber acompañado a leyendas como Johnnny Cash, Willie Nelson y Waylon Jennings. Salió con la actitud correcta para mover a toda la sala. Con una formación de power trio de mucha calidad, con Chris Rhoades al contrabajo y Kevin Charney a la batería, y repasó algunos clásicos junto con algún tema de la banda sonora que hizo para la película de Rob Zombie The Devil’s Rejects (Los renegados del diablo) y temas de su noveno disco The Revealer. No es fácil salir a escena en un foro lleno de incondicionales de Wilko pero Jesse supo meterse al público en el bolsillo con su estilo que me he permitido bautizar como “Texas Mojo Spicy Rock and Blues”. ¡Yeeeah!

En su show se alternaban guitarras de rock junto a sabores sureños fruto de una depurada técnica de slide y un bajista que alternaba bajo eléctrico con contrabajo según lo demandaban las canciones. La verdad se me hizo corta la actuación, el público se quedó con las ganas de pedir bises pero las ganas de ver a Wilko eran demasiadas como para esperar 5 minutos más.

Y llegó el momento que todos esperábamos… De riguroso negro, con su Telecaster en una mano y la otra mano en alto salía caminando desde la oscuridad Mr. Wilko Johnson. El cable rojo enrollado de siempre le esperaba encima de su amplificador Fender, el volumen a tope, las válvulas al rojo vivo cuando escuchamos por primera vez el inconfundible sonido que nos va a acompañar durante la siguiente hora y media… ¡Clank Crang Kerrang! Sí, ese es Wilko con su “Tele”. ¡No hay duda!

Pronto disipamos las cuestiones que nos planteábamos a priori… ¡Wilko está en plena forma! Nos vamos a divertir… No tardó ni cuatro compases en separarse del micro y sufrir el primer arrebato musical de la noche… 2 carreras… 3 guitarrazos… esa imagen… no sé muy bien cómo explicarlo… ¿Os ha pasado alguna vez cuando estáis viendo a algún músico de ese selecto club que tienen imagen icónica que le miráis embobados como diciendo “estoy viendo historia de la música”?  Pues eso mismo.

wilko johson

No hacen falta ni tres canciones para darse cuenta que la banda, formada por Norman Watt-Roy al bajo y Dylan Howe a la batería (ambos miembros de la super banda británica “The Blockheads”), es una auténtica maravilla. No podría a destacar a ninguno por encima del otro porque ambos eran dos auténticos animales de escenario, aunque he de reconocer que habré visto pocos bajistas en mi vida como Norman. ¡Qué clase!

wilko johson

wilko johson

Mientras intento fotografiarle, pese a la mala iluminación que había, me fijo en sus manos. De joven intenté ser músico, como tantos otros chavales, y reconozco que algo de eso queda dentro de mí porque no puedo evitar ponerme a analizar técnica y equipo de los músicos. Me vais a permitir que haga un inciso en este apartado tratándose de quien se trata: El estilo de Wilko es algo único, su mano derecha rasguea las cuerdas arriba y abajo sin púa, si no prestas atención, parece que no está haciendo nada, como el que toca la guitarra en la típica barbacoa y apenas tiene nociones musicales… Luego prestas atención y te das cuenta de la precisión de esa mano, el control en el ataque, los silencios… Una maravilla. La mano izquierda es de locura, pues hace ella sola el trabajo para el que la mayoría de músicos necesitan las dos manos. ¡Y el caso es que lo ves con ojos profanos y pudiera parecer que no hace nada! “Eso lo hago yo con un curso online de guitarra” pensarán algunos… ¡Corre y hazlo!

wilko johnson

Otra cosa que me sorprende muchísimo es el equipo… Su Fender Telecaster Wilko Johnson signature model, un cable rojo de esos rizados de antaño que ya es parte de su marca personal, un ampli Fender.. y ya. Y cuando digo “y ya” es que no lleva nada más, ni pedales ni nada, por no llevar, no lleva ni afinador ni asistente que le afine la guitarra, afinaba de oído cada 2 o 3 temas con una precisión pasmosa,  cosa que no había visto hacerlo a un músico profesional en directo desde que vi a BB King. Imposible un sonido más puro. Si intentas imitar el sonido de Wilko y no te sale no eches la culpa a tu equipo, para imitar a Wilko necesitas: una Telecaster, un cable rojo, un combo Fender de válvulas y un Wilko Johnson made in England edición limitada de 1947.

El concierto estaba sonado muy bien. A la voz se defendía, con las limitaciones propias de quien no es cantante, pero canta. Sonaba el single Marijuana de su último disco Blow Your Mind compuesto en una época muy dura de su vida como nos contó en la entrevista que le hicimos el día anterior. El concierto seguía con un público entregadísimo cuando comienzan los acordes del rock and roll Going Back Home, tema compuesto junto a Mick Green (el ídolo de juventud de Wilko) para el álbum Malpractice de Dr. Feelgood y que luego popularizó junto a Roger Daltrey, cantante de The Who, dando nombre al que supuestamente sería su último disco.

wilko johnson

Se intercalaban temas de su último disco junto a clásicos de su carrera cuando llegaba una de las esperadas de la noche, Roxette. Un auténtico lujo poder disfrutar de ese riff de guitarra a escasos centímetros. Toda la sala la cantaba y terminó con una gran ovación. La verdad es que Wilko era el alma, el genio creador de Dr Feelgood, que salió de la banda llevándose el talento mientras la banda seguía su trayectoria cual plato de comida al que le falta la sal y la pimienta. Ahora mismo me viene otro paralelismo a la cabeza con un grupo nacional donde ocurrió algo parecido, pero pasaré de puntillas por este asunto… El caso es que me resulta llamativo el paralelismo.

wilko johnson

Back in the Night y She Does It Right fueron algo memorable, el broche ideal para dejar la actuación en lo alto. La banda se despide y se marcha a los camerinos, pero el público no les dejó marcharse del todo… falta el ya clásico cierre de Wilko en directo… todos la esperábamos al son de “otra, otra” y Wilko no pudo negarse, a sus 71 años se volvió a colgar la guitarra y tocaron la esperada Bye Bye Johnny de Chuck Berry donde incluso se atrevió a hacer el famoso “paso del pato” característico de Chuck que luego popularizó para las masas Angus Young con AC/DC. Una larga ovación le despedía, con la alegría de haberle vuelto a ver y por muchas veces más. Bye Bye Wilko, vuelve pronto y no nos des más sustos que andamos faltos de genios.

wilko johnson

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