El último día de festival siempre deja un sabor agridulce. Tras haber clausurado el evento el sábado y haber domado el frío de nuestras tiendas de campaña, nos lanzamos de lleno al cierre de Rock am Ring.
Fue una jornada bastante fructífera en cuanto a fotografía y descubrimiento de nuevas agrupaciones. También tuvimos oportunidad de ver a los cabezas de cartel en su totalidad, aunque sin poder capturar imágenes por cuestiones contractuales. Pero bueno, ¡a disfrutar se ha dicho!
The Warning irrumpieron en el escenario quizás en el momento más desafortunado, con un viento helado que azotaba sin tregua. A los fotógrafos se nos entumecían los dedos en el FOH; no quiero ni imaginar a las hermanas aguantando estoicamente sobre las tablas. Se hicieron virales en redes, pero salieron airosas, desafiando el clima. Nunca había tenido la fortuna de toparme con ellas, así que fue un instante especial de rock en tres partes iguales. Hermanas que no compiten por el protagonismo porque cada una brilla con luz propia, en su espacio.

Después de lo que comentamos sobre el último álbum de Jinjer en Rock Culture, este era uno de los conciertos más esperados. De las múltiples veces que he retratado a los ucranianos, esta ha sido la que más me ha emocionado (una apreciación personal). También a nivel escénico fue uno de los más disfrutados; cuando conectas con las canciones en estudio, en directo adquieren otra dimensión.

On the Top siempre funciona para encender la chispa, temas más que probados del apoteósico Macro. Pero Duél y Green Serpent fueron, para mí, las grandes triunfadoras. A pesar de girar sin descanso y no hacer pausas, Jinjer mantiene una precisión impecable en los instrumentos y una interpretación desgarradora. Imposible que salgan mal en ninguna circunstancia. Momentos para gozar y otros para reflexionar entre acordes complejos, armonías y cambios de ritmo. Una anécdota que me llevo es estar en la fila del M&G de Jinjer en la carpa de Impericon, cuando de repente estalló una tormenta que casi arruina mi equipo fotográfico. Nos refugiamos como pudimos en una carpa cercana y, al terminar, ya se habían llevado a Tatiana y compañía. Cosas de este RaR impredecible en lo climático.
Nos incluyeron en la codiciada lista para fotografiar a Powerwolf, y la aprovechamos como si fuera la última vez. RaR cada año incluye alguna banda que se sale de su línea habitual, pero los lobos siempre son bienvenidos en cualquier escenario. Y cómo no, con semejante trayectoria y puesta en escena, son dignos de Rock am Ring.

El primer año que vinimos a RaR nos tocó ver a Korn en un horario estándar, con acceso al FOH y todo. Esta vez, con la misma formación pero un espectáculo mucho más impactante, se coronaron como cabezas de cartel. Aquí me gustaría hacer un inciso: ¿qué significa ser headliner hoy en día? ¿Es algo que se gana con años de experiencia o simplemente estar en la cresta de la ola en el momento justo?
Últimamente, incluso los festivales más grandes están priorizando el número de seguidores sobre la trayectoria profesional, lo que claramente incomoda a algunos puristas que nos encontramos en la esquina refunfuñando. Los tiempos cambian, como la música misma, pero algunas promotoras de grandes eventos aún conservan criterio al elegir los mejores actos para sus carteles.
Volviendo al tema, lo de Korn fue majestuoso: unir generaciones enteras cantando los mismos himnos de antaño. No imagináis la felicidad que sentimos aquella noche, rodeados de chavales viendo por primera vez a Korn patear traseros como nadie. A pesar del frío, el calor humano de la multitud nos llevó a adentrarnos poco a poco en la pista, que pronto se convertiría en un infierno de pogos.
La escenografía de Korn siempre ha sido sobria, pero para esta gira montaron una parafernalia de luces que subían y bajaban. Un festín visual para el ojo humano y, por qué no decirlo, para los fotógrafos. Ya con la madurez de la banda, sacar discos nuevos es casi un trámite; ellos saben lo que quieren los festivales: clásicos de toda la vida, y eso fue lo que sonó en este setlist especial.
Sleep Token fue nuestra despedida del RaR por todo lo alto. Desde temprano, los fans coparon las primeras filas, con los rostros pintados como el vocalista, lo que nos dio pistas de la locura que se avecinaba. Even in Arcadia, su nuevo trabajo lanzado este año, ha transformado la estética de la banda, creando un universo completo en torno a él. Look to Windward eclipsó a todos con sus transiciones perfectas, que te llevan del metal más crudo a la balada más estremecedora. Nunca entendí lo que provocaba esta banda en la gente hasta ese instante. Un par de enmascarados sobre el escenario escupiendo todos los géneros que amo en una canción eterna.
No soy de escuchar discos de estudio fácilmente, pero después de este directo estoy completamente rendido. Emergence fue otro de los momentos impactantes, un vaivén de emociones. Pero realmente, esas 14 canciones del setlist, tan bien hiladas, nos dejaron con el corazón en la mano. Tuvimos la suerte de verlos en su penúltima fecha de la gira europea, y sinceramente, valen muchísimo la pena.
A lo lejos, desde nuestra carpa, escuchamos a Brutalismus 3000 un cierre alemán perfecto. Electrónica contundente y ganas de disfrutar, justo lo que les gusta a nuestros anfitriones. Fue el broche ideal para concluir el festival. Después de tantos años asistiendo, me he dado cuenta de que los alemanes se entregan a la música de forma impresionante. Pueden no conocer a la banda que actúa, pero prestan atención y muestran respeto.
Ha sido el Rock am Ring más duro que me ha tocado vivir, no os voy a engañar. Tres días de tormentas inesperadas, sol intermitente y temperaturas gélidas. No solo hacer fotos fue caótico en ciertos momentos, también dormir en el camping fue un reto. Pero esas incomodidades, que en el momento parecen una tortura, luego se convierten en los mejores recuerdos.
Gracias infinitas a mis compañeros de foso, que año tras año lo dan todo para capturar los mejores instantes del festival para sus respectivos medios. A quienes este año el propio festival convirtió en staff, permitiéndonos vivir momentos irrepetibles casi en tiempo real. Siempre increíbles. Y a Raphael, por confiar en RC un año más para cubrir este gigante al que tanto cariño le tenemos.
¿2026? Por supuesto. ¡Con la confirmación ya de Linkin Park
The Warning
Jinjer
Powerwolf
Whitechapel
Fit for a Autopsy
Amira Elfeky
Polaris
Lorna Shore
Jerry Cantrell


































































