Entrevista a Wilko Johnson: una lección de vida, rock y actitud.

Wilko Johnson es uno de los grandes guitarristas por derecho propio de la historia del rock. Miembro fundador de Dr. Feelgood, es uno de los estandartes del rhythm and blues británico. Siempre se ha caracterizado por un estilo muy personal y una gran energía y presencia sobre los escenarios. Su legado musical ha servido de inspiración a muchos músicos y es considerado una gran influencia para grupos de rock, pop y punk de generaciones posteriores.

Hace algunos años le diagnosticaron un cáncer terminal y le dieron unos pocos meses de vida, ante lo cual decidió grabar un disco junto a Roger Daltrey (The Who) y salir de gira, por aquello de “si te vas a morir por lo menos que sea haciendo lo que te gusta…”. Curiosamente, un fotógrafo de rock, que también era cirujano, se ofreció a operarle a sabiendas que no había nada que perder, Wilko accedió y sobrevivió contra todo pronóstico. Ahora se encuentra de gira por nuestro país de la mano de Funhouse Productions presentando su último disco Blow Your Mind y haciendo todavía más grande su leyenda.

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No puedo ocultar que cierto nerviosismo me invade mientras espero mi turno para entrevistarle en el hall del hotel… No todos los días tiene uno la oportunidad de entrevistar a un músico tan enorme y a la vez tan interesante. Sin saber muy bien cómo se va a desarrollar la entrevista, que presumo va a entrar más en la parte emocional que lo que viene siendo habitual en este tipo de entrevistas, me dirijo hacia la sala donde un carismático Wilko Johnson sale a recibirme a la puerta. Con elegante traje negro, amplia sonrisa, y una mirada llena de vida, me tiende su mano, una mano grande y musculosa, curtida en mil batallas con su Telecaster. “Encantado de conocerte” me dice con profundo acento británico, y comenzamos con los veinte minutos que nunca olvidaré.

El verano pasado presentaste tu nuevo disco Blow Your Mind, un disco que nadie podía esperar hace unos años. Es tu primer disco con canciones nuevas en treinta años, después de tantos años siendo una estrella de rock, habiendo vivido cosas increíbles, has tocado por todo el planeta y has sobrevivido a un cáncer de páncreas terminal al que menos de 1% sobrevive… Se dice que cuando las personas no necesitan demostrar nada a nadie se relajan y sacan lo mejor de sí mismas. ¿Es Blow Your Mind tu mejor disco?

Eso creo. Estoy muy satisfecho. Pienso que en parte es porque es el primero que grabo con la banda con la que llevo años tocando en directo, con Norman Watt-Roy al bajo y Dylan Howe a la batería. Llevo tocando con Norman millones de años (risas), por lo menos desde los años 80, y con Dylan desde hace más de 5 años. Es la mejor banda que he tenido nunca. Todos hemos tocado con The Blockheads en algún momento de nuestras vidas, son una sección rítmica increíble, son brillantes. Es la primera vez que siento que somos una banda de verdad, no sólo yo tocando con otros músicos. El álbum Blow Your Mind ha sido la gran oportunidad de grabar juntos.

El single, Marijuana, habla de tu experiencia con la enfermedad y de aquellos momentos oscuros. ¿Es así?

Como sabes fui diagnosticado de un cáncer de páncreas terminal. La canción realmente trata sobre estar solo en casa, sentado en tu sillón, contemplando como cae la noche y esperando que llegue la muerte. Uno de los elementos de los experimentos en los que consistía el tratamiento era la marihuana, sí. Nunca pensé que usaría esta canción… Bueno realmente nunca pensé ni que fuera a estar vivo ahora… El caso es que, un tiempo después, allí estábamos en el estudio los tres grabando el disco y, en uno de los descansos, empecé a tocar esa canción para mí mismo… De repente, el resto de la banda se unió y dijeron “¡Eh tío! ¡Este tema suena muy bien!” de modo que lo usamos para el disco.

¿Y cómo te sientes ahora cuando tocas esa canción en directo en una situación completamente distinta a cuando la escribiste, con la alegría que transmite el público?

Bueno, a mí me gusta mucho, porque realmente es un rock and roll. No intento expresar ninguna idea a la gente que está escuchando en directo. Es sólo rock and roll y disfruto tocándola, la letra es realmente muy simple… No tiene nada de intelectual (risas). Es sólo rock and roll.

Cuando las personas se enfrentan a una situación tan complicada como la que has vivido, suelen prometerse a sí mismas que, si la superan, harán cambios en su vida. Al parecer es algo común tanto prometer eso como, transcurrido un tiempo, seguir como si no hubiera pasado nada… ¿Has cambiado en algo ahora que la vida te regalado una bola extra?

Jajaja… Bueno… estoy de acuerdo en eso. Sí, mi vida ha cambiado algo después de aquello, pero creo que en parte es porque soy más viejo ahora jajaja… Creo que mi vida habría cambiado igualmente. Tengo que admitir que toda esta experiencia de tener un cáncer terminal fue muy diferente a lo que hubiera imaginado. Recuerdo estar sentado en el hospital y el doctor delante de mi dándome el diagnostico… Aquel diagnóstico fue algo que no esperaba para nada. Allí estaba yo escuchando cómo el doctor me decía que tenía un cáncer terminal, que me quedaban unos meses de vida, y que no se podía hacer nada… De repente, me invadió una gran calma y pensé “Ah, supongo que entonces es así como acaba mi historia…” En aquel momento no sentí miedo ni nada parecido. (Wilko se emociona al recordar aquello y cambia su tono de voz, habla con la fascinación de un niño pequeño ante algo nuevo y asombroso) “Salí caminando del hospital y recuerdo que era un precioso día de invierno… Vi los árboles y el cielo… ¡Oh!  Era precioso, ¿Sabes? Y me fui caminando a casa…”. Mientras caminaba pensé: “Tío, esto debe de ser algún tipo de alucinación producida por el shock de la terrible noticia, seguro que al llegar a casa me derrumbaré por la terrible realidad” (risas) Pero no lo hice, ¿Sabes? Pasé por distintas fases… Había noches que me despertaba en mitad de la oscuridad y sentía un miedo terrible o, sobre todo, al despertar por las mañanas que te dabas cuenta de que lo que ocurría era real -“Oh, es cierto, por desgracia no era un sueño”- pero te levantas y echas a andar para afrontar un nuevo día. Al final lo acabas aceptando. Pienso que realmente era mucho peor para mis amigos… Recuerdo que hace 15 años… (De repente, el gesto del bueno de Wilko cambia y se le quiebra la voz…) Hace 15 años mi mujer murió de cáncer (dice mientras sus ojos intentan contener las lágrimas… Yo intento consolarle tendiendo mi mano, se le ve muy afectado todavía después de 15 años). Fuimos pareja desde la adolescencia, ¿Sabes? Y recuerdo cuando ella se estaba muriendo… (Suspira profundo intentando no desmoronarse) Fue terrible. Yo sentí miedo y rabia… Fue terrible para mí. Por eso, con mi enfermedad, cuando yo era el centro de atención, sufría por mis amigos y les decía “hey, yo estoy bien chicos, no os preocupéis”.

Gracias por tu sinceridad y haber compartido conmigo esos momentos tan delicados y personales.  No tengo palabras. Intentemos cambiar a otros recuerdos más alegres… Estás considerado por muchas personas un guitar hero, tienes una técnica muy particular y lo más difícil de conseguir por un guitarrista, tienes un sonido único que con sólo dos acordes se te reconoce. Si viajamos atrás en el tiempo hasta tu adolescencia ¿Cuáles eran tus metas como músico?

Bueno… Cuando empezamos no era realmente música… Recuerdo que un día apareció un chico con una guitarra eléctrica y pensé (de repente, vuelve a aparecer la voz de niño ilusionado que lleva dentro…) “Oh tío, ¡Mira eso! ¡Qué colores más bonitos! ¡Y mira todos esos botones y cómo brillan esas cuerdas! ¡Yo quiero una como esta!” Era algo alucinante, ¿sabes? Así que me compré una guitarra eléctrica barata y comencé a tocarla sin saber muy bien lo que hacía, intentando imitar canciones, y fue entonces cuando descubrí la música que realmente quería tocar y a “Mick Green and The Pirates”. Quedé alucinado con su disco, lo ponía una y otra vez, intentando imitar lo que allí sonaba… Por supuesto, nunca fui capaz de tocar como Mick Green, pero acabé sonando a lo que soy ahora… Lo cual es fantástico (Afirmo. Tras lo cual Wilko suelta una carcajada sincera y se encoje de hombros con la modestia que le caracteriza como diciendo… “tú mismo”).

La música ha cambiado mucho en los últimos 50 años. Muchos piensan que en los años 70 todo era mejor: mejores discos, mejores músicos, mejores instrumentos, mejores amplificadores, válvulas, vinilos… ¿Qué opinas? ¿Echas algo de menos de aquellos años?

Bueno… Realmente nunca he sido demasiado consciente de las cosas… Si alguien llega a decirme cuando estaba empezando que sería músico profesional para el resto de mi vida nunca le hubiese creído. Dejé de tocar durante unos años cuando fui a la universidad y tras eso un chico de mi ciudad natal dijo “vamos a hacer una banda” y agarré mi guitarra y formamos Dr. Feelgood puramente por diversión y sin ánimo de hacer nada serio. Tocábamos en los pubs locales hasta que un día fuimos a Londres y… bueno… Tuvimos un tremendo impacto en la escena musical londinense. Era principios de los 70 y la música se estaba volviendo demasiado complicada… Tipos tocando dos teclados a la vez (risas) toda aquella música progresiva… y creo que nuestro éxito fue por hacer rock and roll directo y sin florituras. Nunca entendí muy bien todo aquello… Lo que si era mejor en los 70 es que había muchísimas más salas de conciertos y sitios donde tocar. Era mucho más sencillo… Dr. Feelgood llegábamos en un coche, descargábamos y tocábamos y había miles de sitios donde tocar en directo. Muchas no eran grandes salas, mirabas cara a cara al público, y así es como se aprende y como te haces músico. Además de nosotros, también estaba empezando el movimiento punk con una filosofía similar “hacer algo sencillo, descargar y tocar en cuantos más sitios mejor”. El problema es que ninguna de esas circunstancias se da ahora… Y muchas otras bandas que se volvería míticas también andaban tocando por los clubs de Londres… Yardbirds, Clapton, Page, Hendrix… ¡Sí! Desde luego, eran otros tiempos… La moda ha cambiado, y la tecnología también… En las dos últimas décadas apenas hay conciertos en directo para bandas que empiezan, todo es música disco con exceso de producción, nada es real… Los chavales van a discotecas o raves y no van a escuchar a ninguna banda en concreto, sólo escuchan la producción del sonido, sonido creado por máquinas en la mayoría de ocasiones. Si esto es bueno o malo depende de cada persona… En mi opinión es bastante malo (Le interrumpo) (risas) Sí… bueno… supongo que así es (risas)

Cuando escucho tus discos me recuerdan a los discos de AC/DC donde puedes escuchar los amplificadores, se escuchan las cuerdas… las válvulas al rojo vivo… es como estar en un local de ensayo a todo volumen, no hay trampas, el sonido sale de los dedos directo al ampli.

Sí, ¡Exacto! ¡Así es! Y no sabes qué va hacer el batería en la siguiente frase… Esa es la magia. No es como la música disco donde sabes que siempre será la misma jodida cosa una y otra vez y nada va a cambiar, se repite continuamente durante toda la canción en círculo.

Entre nuestros lectores hay muchos músicos profesionales y aficionados. ¿Qué nos puedes contar sobre tu equipo?

Soy muy simple en lo que se refiere a instrumentos… Yo quería tocar como Mick Green y él tocaba una Fender Telecaster, así que ese debía ser el instrumento adecuado. Es lo que siempre he tocado, aquella primera Telecaster de los tiempos de Dr. Feelgood. En toda mi vida sólo he tocado cuatro o cinco guitarras…. Humm… ¡Cinco! Cuatro telecaster y una Fender Stratocaster (risas). (Al día siguiente pude comprobar en directo como no llevaba ningún pedal, ni un afinador, afinaba de oído como se hacía antes, el sonido iba directo de sus manos al amplificador y os puedo asegurar que sonaba maravillosamente bien).

Me viene a la cabeza ahora la historia que me acabas de contar de como quedaste fascinado la primera vez que viste una guitarra eléctrica y de cómo deseabas tener una igual… Décadas más tarde Fender presentó un modelo de Telecaster con tu nombre. ¿Cómo te sentiste después de tantos años al ver que aquella preciosa guitarra ahora llevaba tu nombre?

¡Síííí! (A Wilko le cambia la cara y se le pone una enorme sonrisa y aparece por tercera vez el tono de fascinación de niño pequeño que tanto me gusta) ¿Te lo puedes creer? ¡Jamás podría haberlo imaginado! Jajaja ¡Tiene mi nombre! ¡Alucinante! La miro y todavía me cuesta creerlo.

Sigamos ahora con un breve cuestionario que nos gusta hacer y que permite respuestas cortas que nos ayudan a conocer mejor a los artistas que entrevistamos.

¿Si pudieras tocar con cualquier músico vivo o muerto con quien tocaría?

Bob Dylan (rotundo y sin dudar ni un segundo).

Después de tantos años de gira por el mundo, tantos países, tantos kilómetros… ¿Hay algo que sigues echando de menos de casa cuando estás de gira?

Supongo que, como todo ser humano, cuando mis hijos eran pequeños, les echaba mucho de menos cuando salía de gira. Nada más.

¿Qué podemos encontrar siempre en el camerino de Wilko Johnson antes de un concierto? ¿Alguna petición especial que puedas compartir con nosotros?

No… somos muy sencillos… Sólo café y algunos sándwiches… Y, bueno…, a raíz de la operación de páncreas una de las consecuencias es que ahora soy diabético, así que siempre tenemos ¡Ositos de gominola! ¡Jajaja! Si me baja el azúcar me como dos o tres gominolas… Siempre hay dos bolsas enormes en el camerino, pero, por algún motivo, nunca me quedan para mí porque estos tíos siempre se las comen.

En Rock Culture mezclamos bandas emergentes con bandas famosas. Si una banda amateur te pidiera un consejo ¿Qué consejo les darías?

La verdad es que si repaso toda mi carrera he tomado algunas malas decisiones… Creo que el único consejo que les daría es toca lo que realmente quieres tocar y no lo que crees que debes tocar. Debes de tocar lo que pide el corazón, no compongas pensando en hacer un hit. Si tocas lo que te dicta el corazón es lo mejor que puedes hacer en la vida.

¿Cuál es el disco que has escuchado más veces en tu vida?

(Wilko piensa por un rato…) Hay muchos… y cada uno ha ocupado un momento importante en mi vida. Discos como Everybody Knows This Is Nowhere de Neil Young o Saint Dominic’s Preview de Van Morrison o Highway 61 de Bob Dylan siempre han estado ahí.

¿Cuál es el último disco que has escuchado?

(De nuevo piensa la respuesta) La última canción que he escuchado es de John Lee Hooker ¿Es John una influencia para ti? John es especial para mí porque siempre ha tenido el ritmo, su boogie característico y ese feeling tan poderoso… Nunca he intentado hacer lo que él hace porque no podría hacerlo…

Por último, le pido a Wilko que me deje una pregunta para el próximo músico al que voy a entrevistar y que Wilko no sabe quién va a ser, se ríe, piensa unos segundos y dispara. Evidentemente no la puedo desvelar, pero se corresponde con la genialidad que se le espera.

Me despido de Wilko con un abrazo y agradeciendo su enorme sinceridad y corazón. Un hormigueo me recorre por dentro, sabedor de que han sido 20 minutos muy especiales, no todos los días se puede entrevistar a una leyenda viva a la que la vida le ha dado una segunda oportunidad. Seguramente la entrevista más especial que recuerdo desde aquella vez que pude charlar un rato con Abby Ybarra… Pero esa es otra historia… Hoy me llevo para siempre una lección de cultura del rock en primera persona y una lección de vida y superación por la que estaré siempre agradecido al gran Wilko Johnson, porque hay músicos que son mucho más grandes que su leyenda, que no es poco.

Wilko-Pedro

 

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