Miguel, vocalista de Crossed, nos cuenta cosas chulas acerca de su actual gira, su nuevo disco, sus estilos y más.

Crossed desafía los géneros con su nuevo álbum ‘Realismo Ausente’

La banda madrileña Crossed ha lanzado su tercer trabajo discográfico, Realismo Ausente, una obra que profundiza en su característica fusión de screamo, hardcore y black metal, desdibujando los límites entre estos géneros con una propuesta cruda y experimental. Con este álbum, el grupo consolida su sonido visceral y atmosférico, ofreciendo un viaje intenso y emocional que refleja su evolución artística.

Hola Miguel, gracias por esta charla, lo primero ¿Qué tal todo?

Bien. Disco nuevo y no podemos ya más, necesitamos salir de gira, irnos como de vacaciones, porque al final, al no ser músico profesional, salir de gira es como irte de vacaciones con los colegas. Es una paliza lo de viajar pero al final todo son risas, birras… tocas en sitios increíbles, conoces gente y te lo pasas bien de principio a fin.

Acaba de publicarse Realismo Ausente, ¿qué feedback estáis recibiendo?

La verdad es que está yendo súper bien, estamos muy contentos. Estábamos un poco ya al final, cuando nos pasaron el máster Jack Searle y le dimos muchísimas vueltas. De escuchar los temas, de hacer los vídeos, de hacer los diseños, como que le habíamos dado tantas vueltas al disco, lo habíamos escuchado tanto para pasárselo a ellos, al final yo ya no sabía si era bueno, si era una mierda o qué era.

Sabes, esto que estás como completamente descolocado ya de tantas veces que lo has escuchado. Y la verdad es que la gente nos está diciendo buenas palabras. Estamos francamente contentos, es como que lo escucho en comparación con nuestros anteriores trabajos y lo veo como un salto de calidad bastante grande. Estamos muy contentos.

Lees los títulos de las canciones y pueden ser perfectamente obras pictóricas, es vuestra música y vuestros mensajes algo fácil de visualizar.

Si, creemos que es como una parte súper importante dentro de la obra, de nuestra obra en concreto. Darle también un peso visual, no solo conceptual a todo, sino que toda la música venga acompañada de concepto, de una estética.

Creemos que le da como más empaque, como que lo hace todo más potente y atractivo, lo envuelve todo mucho más. Ya dejan bastante a la imaginación las letras, que son bastante crípticas, pero todo el estético te hace meterte un poco en ese mundo.

Queremos rodear con todos los sentidos la experiencia del usuario.

Prestando atención a vuestras letras, parece que el positivismo no es lo vuestro. La intensidad de vuestro estilo al final tiende a ser negativa y oscura.

Total, totalmente. Sí trabajamos lo negativo, somos negativistas, además, en un sentido conceptual.

Yo, que soy el que escribe las letras y soy parte de la composición, te confirmo que es verdad que nos gusta que todo tenga un sentido. No solo que la música sea extrema, sino que también que arroje un poquito también de melancolía y que sea una forma de desahogar temas personales. No nos imaginamos el proyecto desde el principio como algo para que fuera como feliz, entre comillas, sino que nos empapamos mucho de música bastante oscureta, al final tus influencias, lo que escuchas, todo empapa y tiene que ver.

En las letras nos gusta hablar de temas negativos.

Para vuestro mensaje, esa densidad y forma de expresaros, ¿mejor las letras en castellano?

Sí, fue algo súper natural, el primer disco empezamos como un grupo un poco, no de coña, pero sí, un poco más tranquilo porque teníamos otros proyectos en ese momento a la vez, dijimos «vamos a juntarnos y montamos un grupo de música más extrema de la que estamos tocando nuestros grupos para desahogarnos un poco y para probar». Vimos que funcionaba y para adelante.

Pero sí que es verdad que el primer disco, como que estaba todavía en ese inglés que tampoco es mi lengua materna y es verdad que un poco que intentábamos como emular a bandas que nos gustaban rollo norteamericanas o inglesas. Y en Morir como que ya decidí que me apetecía escribir en castellano y se lo planteé a estos. Se me da obviamente mejor porque es mi lengua.

Me gusta mucho escribir, me lo paso bien y creo que se me da relativamente bien, con el castellano pues mucho mejor, mucho más suelto, mucho más quirúrgico todo, me lo paso mejor. Le doy más concisión a mis ideas y si quiero liarme más me lío, puedo jugar mucho más, desde luego.

Como vocalista de un estilo tan extremo y complicado. ¿Usas técnicas para mantener la voz, has trabajado con algún vocal coach para ayudarte a conservar tus cuerdas vocales en su sitio?

Fui a una profesora de canto hace años, un poco por aprender a respirar mejor. Cuando empecé a cantar hace muchos años, en grupos así como sin más, pues sí que es verdad que me interesaba muy mucho lo de la voz y le di mucha caña al tema de aprender a respirar, no a gritar.

A gritar aprendí imitando a grupos que me molaban; como escucho música de todo, entre grindcore, black metal, hardcore, mafcore, con muchos tipos de voces, fui un poco perfilando y ahora me sale así.

La noche antes del bolo procuro estar relajado y caliento mucho la voz, tampoco es algo que me lo curre mogollón, simplemente he aprendido a hacerlo, sé cómo no me duele, sé lo que tengo que hacer y pa’lante.

Vuestro estilo se puede caracterizar por estructuras no convencionales, poco tradicionales, ¿Cómo trabajáis la composición para mantener esa sensación de caos controlado?

La verdad es que nosotros escuchamos más o menos dentro de unos límites, de todo, desde música electrónica hasta black metal, hardcore… también escuchamos mucho pop.

Estamos muy influenciados por el punk, así oscurecido y a la hora de componer lo hacemos como muy democrático. No paramos de hacer riffs porque los cuatro somos muy nerviosos a la hora de componer, estamos siempre como haciendo cosas. Me hago un par de riffs en mi casa, los llevo y en el local los descontextualizamos, los cambiamos, les damos vueltas, al final salen cosas bastante extrañas.

Sí que es verdad que al principio estábamos mucho más a lo loco, ahora sabemos un poco cómo queremos sonar, lo que queremos hacer dentro de unos márgenes. Porque también la libertad artística, la democracia dentro de un grupo y crear sin límites, es algo que me encanta.

Me encanta el no saber cómo va acabar algo, no llevar nada preparado. Llegar al local de ensayo, y liarla con tus compañeros, eso también es parte de crear, es super interesante y alimenta mucho la cabeza, es un poco así como trabajamos.

Es verdad que son como partes muy locas porque tampoco nos mola como repetir estribillos, nos gusta cambiar, como que de repente pasar de una cosa a otra. Nos parece interesante dentro del concepto nuestro, mola que no solo sean violentas las letras ni la música en sí, sino también las estructuras, que sea todo un poco loco, no normal.

Al final nuestro caos controlado es ensayar sin parar hasta que salga perfecto.

La palabra Dolor aparece mucho en esta historia, sin dolor no hay progreso ni superación! ¿Es esto un crecimiento personal? Musicalmente estáis dónde queréis? Os queda por crecer y evolucionar?

Ni de coña queremos anclarnos y no lo vamos a hacer, nos encanta experimentar, nos encanta descubrir música nueva, nos encanta readaptar y mezclar gustos, con diferentes tipos de cosas dentro de unos límites. Repito, que tampoco vamos a empezar a hacer cumbia de repente, pero bueno, a lo mejor si un día nos mola algún ritmillo de cumbia lo adaptamos a una forma oscura,

Pero si, Crossed nunca para de evolucionar y nunca puedes decir que te paras en una cosa porque al final estás creando, tienes hambre de hacer cosas nuevas, somos un grupo que estamos en constante evolución

¿Alguna predominante influencia en estos nuevos temas entre caóticos y melódicos?

Para este disco, en realidad, siempre escuchamos muchas cosas diferentes y nuevas. A veces si hay una banda en la que más nos fijamos, la que más nos gusta y como que es una influencia para los cuatro porque dentro del grupo cada uno tenemos nuestros gustos.

En la furgoneta si vamos escuchando algo y coincide algún tema que nos gusta a todos hasta aplaudimos. Sí hay un grupo que es totémico, que es Converge, un grupo que nos flipa a los cuatro y les seguimos de cerca y tal.

Nos va todo el screamo de la costa de California de los años 90 a principios de los 2000, nos encanta. Pero sí que es verdad que también escuchamos muchísimo post-punk, estamos como descubriendo la música de post-punk que era de los 80 española, el disco de Un Hombre Solo, por ejemplo, últimamente estoy escuchando mucho Los Planetas, cosas en las que no me había fijado nunca, no sé por qué pero últimamente estoy empezando a descubrir.

Es verdad que hemos mezclado y hemos intentado empaparnos de muchas cosas para este disco, pero al final siempre nos salen gritacos y ruidacos. Es importante tener una cultura amplia y diversa para poder seguir creando.

En el estudio la hora de grabar y plasmar ese rollo de atmósferas densidades y todo lo que rodea a este género el trabajo del productor es esencial. Es difícil encontrar en vuestro estilo a alguien que refleje vuestras intenciones?  Borja es clave en vuestra marca personal como banda.

Borja es el técnico que nos graba pero sí que es verdad que aporta muchas ideas a veces, es como uno más. Llevamos grabando con él desde que empezamos, tenemos una confianza súper plena, es como grabar con un amigo, nos entiende.

Normalmente graba otro tipo de música; en España no hay productores de nuestro rollo, tenemos muy claro siempre lo que queremos hacer, somos muy cabezotas en el sentido de querer que sea así, y así va a ser y con Borja es cómodo, nos gusta mucho su forma de trabajar, tiene ideas rápidas y todo fluye. Es una gozada trabajar con él porque es estar en familia, meterte en estudio con un tío con el que llevas grabando a lo mejor 15 años, es casi como uno más de la banda.

Esta charla tuvo lugar justo antes de que empezaran la gira en la que están inmersos ahora mismo. Hay fechas con Gillian Cárter, ¿cómo se crea este proyecto tan ambicioso?

Lo estábamos esperando desde hace meses. Se han encargado de montarla en su mayoría Javi y Roca, que son el bajista y el otro guitarra de Crossed. Nos han echado un cable, como siempre, colegas de fuera, ha sido bastante curro. Empezar en Bilbao, seguir por París, Alemania, hacemos unas cuantas fechas, luego bajamos al norte de Italia, son 20 días, 17 fechas si no me equivoco y a tope.

Este tipo de palizas va a ser la primera vez, hemos hecho otras giras, por Estados Unidos, por Europa salimos ya hace un par de años. Por el estado también hemos girado pero siempre hemos ido con más gente, con otro grupo, acompañados. Esta vez vamos solos de cabeza de cartel y es otro rollo.

Sí que es verdad que tres de estas fechas coincidimos con un grupo mítico que se llama Gilliam Carter, por casualidad ha coincidido y es un honor tocar con ellos, va a ser muy guay.

Vaya aventura, casi vamos a tener que volver a hablar a la vuelta y que nos contéis la experiencia. Quizá hasta os da tiempo de componer

Estaría bien, como la foto del antes y el después, salir felices y volver queriendo matarnos unos a otros (risas).

A mi si me mola escribir y a veces estas palizas nos vuelven locos de la cabeza y escribirnos riffs de estos de estar cansado y medio pirados ya, pero nos llevamos genial en carretera. Ya te contaré a la vuelta.

Aparecéis en el cartel del Resu, ¿hay ganas de una actuación en un festival tan grande?

Joder claro que sí, es un festi mitiquísimo, solo he ido una vez como publico pero mola muchísimo poder ir como musico. Nunca hemos tocado en un sitio tan grande en realidad.

Por supuesto que  nos apetece un montón, va a coincidir también que es mi cumple justo en esas fechas, tocan Slipknot y Korn, que son bandas que escuchábamos los cuatro cuando teníamos 14 años. Eso va a ser muy divertido, muy guay de gozar, nos apetece mogollón.

¿Alguna vez han tenido un show que se os «saliera de control»? Con tanto viaje loco algo divertido hay seguro.

La verdad es que somos bastante responsables con eso, tenemos todo muy atado.

Sí que es verdad que cuando nos fuimos para Estados Unidos, como era un territorio inexplorado y es un sitio completamente distinto a Europa, estábamos tocando en algún sitio y fuimos a por unas cervezas antes del bolo para relajarnos, nos dimos una vuelta por el barrio y no fue muy buena idea porque era bastante hostil el sitio (risas).

Nuestros conciertos suelen ser bastante enérgicos, nos movemos bastante y ha llegado una edad que tenemos que calentar porque nos destrozamos las espaldas y a veces acabamos con el típico tirón muscular de hacer el burro, por eso calentamos antes

Anécdotas, pues tocamos una vez en Marsella, creo que fue, que entre el público había gente  muy rara, era muy extraño; por un lado como gente así normal, que venía a ver a bandas, y luego gente extrañísima como de ir solo al bar. Dormimos en el propio bar y por la mañana nos levantamos y estaban esas personas dormidas tiradas en el suelo, una cosa muy extraña.

Una banda como vosotros, que ha tocado tanto fuera ¿Cómo ve la escena estatal?

Tocar aquí nos encanta, nos flipa, pero creemos que también mola un montón buscar las castañas para salir afuera. Creo que es importante como llevar tu música a todas partes, a todas las que puedas, girar sin parar y tocar.

Es lo más importante, sobre todo por una música como la nuestra, si te quedas en Madrid,  está guay, pero al final te escuchan los de siempre, te van a ver los de siempre y no evolucionas como grupo, entre comillas.

En el estado español, hay una calidad de bandas acojonante. Hemos tenido la suerte de tocar con muchísimas de todos lados, no nos cansamos de ver a bandas increíbles, con una calidad acojonante, con un sonido de todos los estilos que te puedas imaginar.

Tenemos muchísimo legado musical, tenemos bandas que hace 20 años sonaban mejor que muchas de ahora que salen de fuera. Lo que pasa es que a lo mejor, o así lo veo yo, no tenemos una cultura de movernos sin parar. Estamos un poco aislados, por la historia de nuestro país, estamos acostumbrados a darnos contra la pared todo el rato.

En el estado español, hay una calidad de bandas acojonante. Hemos tenido la suerte de tocar con muchísimas de todos lados, no nos cansamos de ver a bandas increíbles, con una calidad acojonante, con un sonido de todos los estilos que te puedas imaginar.

Estoy seguro de que tiene que ver con algo de complejo de inferioridad, es algo histórico, algo que tenemos en la sangre, tenemos miedo a enseñar, somos un poco ridículos, pensamos que fuera todo es mejor, nos lo han inculcado musicalmente desde siempre

Nosotros no tenemos miedo, me siento orgulloso de estar con la gente con la que estoy tocando,  porque son como yo, y nos hemos lanzado a la aventura sin miedo. Pero sí que es verdad que hay un poco de eso, sensación de inferioridad y de fijarnos siempre en los de fuera en vez de en los de aquí.

Cuando paras un poco a pensar en la música, mis padres, por suerte, han sido siempre muy melómanos, han escuchado de todo, mi padre tenía mucha cultura de aquí, de la península, me han enseñado muchos grupos. Escuchas la historia musical de donde tú has salido, flipas. La movida es que estamos muy acostumbrados a que nos mastiquen y nos suelten en la boca cosas de fuera sin parar, como si fuera eso, el zenith. No, aquí hay oro, hay muy buena materia prima.

Acabamos hablando un poco de planes futuros, contadnos

Aparte de volver de gira y matarnos, (risas) acabamos en Barcelona el 19 de abril. Tenemos la fecha de presentación del disco en la Sala Siroco en Madrid, el 5 de junio, esperamos veros allí a todos, tocamos con una banda portuguesa llamada Hetta y con Asalto

Luego el 11 de junio, repetimos en Madrid, nos ha cogido Primavera Sound para un bolo con unos americanos que se llaman Chad Pile, y tocamos en la Nazca,  nos hace muchísima ilusión porque es una banda que nos encanta. Después tenemos el Asilo Fest, en la Wurlitzer es el 11 de julio y alguna fecha más que iremos anunciando por redes.

Miguel ha sido un placer descubriros, si quieres mandar un saludo a vuestros seguidores y lectores, por esta vez, acabamos aquí.

Muchísimas gracias por este tiempo, por vuestro interés. Es un placer tener un grupo y que encontrarte gente como vosotros que se interesen por bandas como la nuestra y  te ayuden un poco a mover tu trabajo. Hablamos a la vuelta, gracias.