Gargoyle of the Garden State es el disco en solitario de Rachel Bolan, que nos hable sobre él, un placer inmenso.
Hola Rachel, ¿Qué tal? Lo primero darte la enhorabuena por este disco, ha sido una sorpresa en cuanto al momento pero no en cuanto a lo musical, es esencia Bolan absoluto.
Hola, muy bien, aquí en el estudio cargado de energía y entrevistas. Gracias, así es, es mi disco, soy yo.
Has mencionado que por fin encontraste el tiempo para hacer este disco en solitario. ¿Qué es lo que estabas evitando antes: el miedo, la lealtad, la procrastinación?
Un poco de todo y además ha sido todo muy rápido una vez la idea se formó en mi cabeza y tuve a la discográfica detrás apoyando, puse todo en orden y aquí está el disco.
¿Qué descubriste sobre ti misma durante el proceso de grabación que te sorprendiera? ¿Hubo algo que no sabías que tenías dentro?
Creo sinceramente que empecé a creer más en mí mismo, porque tuve que forzarme a ello. No tenía a nadie más que a Nick cerca, no estaban los chicos para intercambiar ideas, tuve que confiar en mí mismo, aprendí a hacerlo, a no dudar tanto de las cosas. Tiendo a sobrepensar mucho todo, tengo que dejar de hacer eso.
Cuando le das demasiadas vueltas a todo, diluyes cosas, ideas, hasta el punto que terminas volviendo al principio y usando esa primera idea de todos modos. Con Gargoyle of the Garden State, he aprendido a creer en mí mismo.
![]()
Ya que mencionas a Nick, todos sabemos que es un productor con muchísimo talento y un don único para entender a los músicos. ¿Habría sido posible este álbum sin él?
No lo sé, quiero decir, hubiera sido posible si, pero no sería el álbum que es. Nick me entiende desde el punto de vista de un colega y desde la posición de un músico, claro, la dinámica con Nick es genial, porque somos amigos de verdad.
Tan pronto como entró por la puerta y empezó a trabajar en el estudio, nos hicimos amigos pero convertidos a productor y músico, la dinámica funciona a ambos niveles, cero tensión entre nosotros.
Rectifico, no puedo decir que hubiera sucedido sin él, en parte ha sido obra suya, ha sido como el catalizador de todo. Cuando le toqué alguno de los temas fue él quien me dijo que debería hacer este álbum en solitario, se ofreció como productor y decidió hacerlo en su estudio. Yo me quedé como, vale, preguntaré a la discográfica, dijeron que sí y así ha sido todo.
Suerte tenerlo cerca y libre en ese momento.
Si, estaba haciendo algo con otra banda, pero esporádicamente, se fue un par de semanas, yo volví a casa, nos reunimos de nuevo en Nashville y disco grabado.
Sin Nick, Gargoyle of the Garden State no hubiera sido posible
Dado que te consideras una vocalista tradicional, ¿tenías en mente los directos al componer las canciones de Gargoyle? ¿Qué tema fue el más difícil de cantar y qué lo hizo tan desafiante?
Sí, creo que siempre lo hago. Cada vez que escribo una canción, siempre me imagino al público cantándola, esa reacción. Es porque ese es el tipo de música con la que crecí, toda la música con la que crecí parece estar hecha para un público en directo. Esa es siempre mi mentalidad.
¿Qué canción fue la más difícil de cantar?
Ninguna fue demasiado difícil de cantar porque lo he hecho a mi manera, con mi propia voz. La única que tiene partes cantadas, Bridges, que no hago yo es la que canta Steve Conti. Y la verdad es que yo no intentaría cantar esa canción porque está hecha para vocalistas. Ya sabes, yo soy un estilista, no me considero un vocalista. ¿Podría cantarla en ese tono? Probablemente. Pero todo lo demás es simplemente mi actitud y lo que me sale de dentro.
En el álbum tienes colaboraciones con grandes nombres, muchas estrellas del rock. ¿Cómo influyó o cambió tu propia interpretación el colaborar con todos ellos?
Fue muy divertido porque muchos de ellos lo hicieron a distancia porque no podían venir a Nashville. Estuve allí con Damon Johnson que tocó en cinco canciones. Y luego volé a ver a Corey y grabamos en su estudio juntos, fue increíble. Esas dos experiencias fueron increíbles. Lo vi suceder ante mis propios ojos.
En cuanto a la gente que lo hizo a distancia y nos mandó los archivos, era como Navidad, me sentía como un niño pequeño, como si me dieran el mejor juguete de la tienda de juguetes. Llegaban los archivos, Nick los metía en la canción y los dos nos mirábamos como diciendo: «¡Oh, Dios mío!». Fue muy divertido. Y significó mucho para mí que mis amigos dijeran que sí.
Gargoyle in the Garden State es un punto monumental en mi carrera,
Hacer mi primer disco en solitario es importante, solo tienes una oportunidad de hacerlo bien. El hecho de que mis amigos se unieran a mí en la experiencia lo hizo mucho más especial.
Creo que has hablado un poco sobre los conciertos, que estás planeando una pequeña gira o algo así. Has mencionado que tendrás a Rob en la batería. Pero en cuanto a las voces, ¿estarás tú solo al micrófono o tienes pensado traer a algunos amigos contigo?
Sí, bueno, la respuesta corta es que yo me encargaré de todas las voces. Todavía estoy intentando encontrar gente que encaje. Tengo un par de tipos que han dicho que lo harían, es solo una cuestión de logística, ver cuándo se liberan sus agendas y esas cosas. Pero sí, y tal vez surja alguna sorpresa ocasional en ciertas ciudades. ¿Quién sabe?
El plan es armar una banda y salir a la carretera.
Me encantaría tocar en Europa, la respuesta con el disco ha sido increíble. En Estados Unidos también ha sido muy buena, pero en Europa ha sido una locura.
Hablando de tu trayectoria, ¿cómo ha evolucionado tu forma de componer desde los inicios de tu carrera?
Creo que he aprendido a, de nuevo, no pensar demasiado las cosas y no dudar de mí mismo. Pero sí hago algún que otro cambio en las letras, más de un cambio de hecho.
Y está bien cuando soy yo, porque cuando es mi propio material no le estoy complicando la vida a nadie. Pero cuando estás en la situación de una banda, digo: «Sí, creo que tenemos que cambiar esa letra». Y entonces, ya sabes, tienes que…La responsabilidad es mayor. Tenes que defender tu postura porque no eres la única persona que toma la decisión.
En cuanto a cómo ha evolucionado, me gusta pensar que ahora es un poco más fácil escribir una canción que antes. Escribo mucho, ya sea para mí, para Skid Row o simplemente como ejercicio. Me encanta escribir canciones, me encanta crear, me gusta decir que he aprendido a dominar un poco mejor mi oficio. Veremos qué opina el resto del mundo respecto a Gargoyle of the Garden State.
¿Te emocionas con la reacción del público sobre el disco?
Estoy muy emocionado. El día del lanzamiento lo llené de cosas que hacer para que eso no fuera lo único en lo que pensar, vino familia y pasé tiempo con ellos para no estar pendiente de las redes y demás.
¿Y qué hay de comparar este proyecto en solitario con tu otro proyecto del pasado, Prunella Scales? ¿Tienen algo en común o son completamente diferentes?
Diría que son muy diferentes. Prunella era una situación de banda. Escribíamos las canciones juntos y ensayábamos juntos, mientras que esto era esencialmente solo yo, una vez que Rob terminó con su batería, éramos Nick y yo en el estudio, ya está, hasta que vino Damon o vinieron mis otros amigos a hacer algunos coros.
Toqué mucho, todas las guitarras rítmicas, todo el bajo, algo de acústica, siempre estaba ocupado tocando o cantando. Es muy diferente a hacerlo con una banda porque estás allí todo el tiempo, cada minuto, excepto para las mezclas.
¿Cuál es tu secreto para mantenerte creativo e inspirado después de todos estos años? Dices que sigues escribiendo canciones y demás. ¿Cuál es el secreto?
No sé si hay un secreto. No creo que sea tanto un secreto como que siempre ha sido así, incluso de niño, me inventaba cosas antes de ser músico, ya fuera haciendo cosas con arcilla, con madera, o historias… imaginación, ya sabes, cosas así. No sé si hay un secreto o no.
![]()
Hablando de la actualidad y de lo mucho que ha cambiado el negocio y la industria musical, ¿Qué te entusiasma del rock hoy en día y qué te aburre por completo?
Lo que me aburre y creo que es una soberana mierda es que cojan datos y creen canciones y artistas a partir de ellos. Me parece horrible, creo que le estás haciendo un flaco favor a cada músico emergente y a cada niño pequeño que se está enganchando a la música gracias a sus hermanos mayores, al estafarlos con esta basura de música de Inteligencia Artificial. La odio.
El que cantó la canción Bridges en el disco, y mi amigo Keith Roth, tocaron en un club de Nueva Jersey. Me encontré con viejos amigos allí y conocí a amigos nuevos, esa es la esencia del rock and roll, ese es el espíritu de la música. Cuando vas y conoces a un completo extraño que ama a la banda tanto como tú, y tienes una conversación, intercambias números o correos electrónicos con ellos y te mantienes en contacto. «Oye, toca otra vez la semana que viene» o cosas así. Eso es lo que me entusiasma del rock and roll. Hay un montón de bandas por ahí que estoy descubriendo y que me encantan, o que llevo escuchando un par de años y que me apasionan, y si tocan cerca, iré a verlos sin dudarlo.
Estoy de acuerdo. Y creo que el futuro para la gente que ama el rock son solo los conciertos en directo, porque hoy en día no podemos escuchar un álbum y saber si es IA.
Estoy en un sello discográfico genial y tengo un management y una infraestructura estupendos que pueden encargarse de todas las cosas que yo no sé sobre algoritmos. Sé lo que son, pero no sé cómo funcionan, tengo mucha suerte de tener equipos preparados que saben de esto.
Es tan diferente a cuando yo empecé. Era como que hacías una entrevista para una revista y te ibas de gira, hacías otra entrevista y calculaban el momento adecuado para esto, aquello y un sencillo, ahora es tan diferente.
El otro día estaba teniendo esta conversación con Scotty Hill sobre cómo en la primera gira tenías que ir a una cabina telefónica para llamar a casa. Y luego hablábamos de: «¿Te acuerdas de cuando fuimos a Europa por primera vez y fue antes del euro, y había monedas diferentes para cada país?». Y estás revisando todas las monedas para llamar a tus padres y estás como: «No sé qué moneda es para qué». Así que pruebas monedas y siguen saliendo. «No, no, esa no es España. Esta es España, puedo hablar con mi madre durante cinco segundos. ‘Mamá, estoy bien’, clic». Ahora es tan diferente…me encantan los recuerdos de aquellos días. Es más cómodo ahora, pero no sé si la comodidad es siempre algo bueno.
Se nos acaba el tiempo (málditas tecnologías que han hecho posible esta entrevista) y Rachel rasca los últimos minutos de esta nueva realidad para mandaros un mensaje.
Me encanta ir a España, dos cosas, lo intensos y locos que sois en los conciertos y la comida. Tocar en un concierto y pasar el rato justo después en un bar, me encantan esos momentos cuando no estamos tocando. Esas son mis cosas favoritas de España: tocar y luego comer.
Espero vernos pronto, un saludo.
Gargoyle of the Garden State está ya disponible y es Rachel Bolan en estado puro. Mientras el futuro de Skid Row está en el aire, tenemos este presente.


