Hay muchas cosas emocionantes en la vida, pero nunca nada como reencontrarte con la música de tu adolescencia. Seguro que ese era el sentimiento de muchas de las personas que llegaron a Razzmatazz el lunes 20 al show de All Time Low en Barcelona. Creo que nunca se dimensiona la realidad de los choques de mundo que puede haber entre una generación y otra, además que todavía exista una fanbase tan fiel a pesar de las últimas polémicas que han envuelto a Gaskarth y compañía.

Las puertas abrieron con media hora de retraso, ya que, una de las bandas teloneras se cayó a último momento del cartel. Así que los encargados de abrir la jornada a eso de las 20hrs fueron Games We Play. Desde Miami, el cantante Emmyn nos presentó su propuesta al más estilo pop punk de lo más old que nos podemos imaginar. Con solo dos ep en circulación saltaron a esta gira junto a All Time Low para ganar un espacio dentro del escaso mercado que tiene el estilo.

Get a Job el último trabajo más reciente del grupo interpretaron Kristina y I Hope You’re Happy, además del cover de The Killers Mr. Brightside calentando la pista para lo que se venía. La recepción del público fue muy buena, igualmente que su show. Mucha energía y temas bastante blanditos. Los más de 30 minutos pasaron volando.

All Time Low por lo alto

El cuarteto compuesto por Alex Gaskarth, Jack Barakat, Zack Merrick y Rian Dawson, subían al escenario tranquilamente mientras la multitud se volvía loca. Se notaba mucho que había gente persiguiendo el tour europeo (sobre todos ingleses). Pero obviamente, la ciudad condal respondió con un Razz bastante lleno para ser lunes. PMA Y Let It Roll fueron los encargados de romper el hielo con la audiencia.   

Sin grandes expectativas en escuchar repertorio antiguo, solamente lo más nuevo y así fue el desarrollo del show. A mi sorpresa, gente de todas las edades para corear de lo más nuevo a lo más viejo. Haciendo de la pista una verdadera fiesta. Los originarios de Baltimore tuvieron extensas conversaciones con los fanáticos, un poco haciendo la gracia entre ellos mismos. Un buen rollo arriba de las tablas que lleva 20 años impolutos. Altos y bajos, que los han fortalecido de cierta forma.

Wake up, Sunshine y Tell Me I’m Alive, las dos placas más recientes fueron la tónica de la noche, dándonos los altos como Some Kind of Disaster o Modern Love, haciendo bailar a todo el mundo. Pero también recordando sus inicios junto a Basement Noise, un tema que cuenta la historia de cómo empezó la banda ensayando en la casa. Un momento muy emotivo para los chicos.

Los hits vendrían acompañado con Lost In Stereo y Weighless, sacadas del Nothing Personal del año 2009. El mismísimo tour que vi hace ya 13 años ya, cuando era una grupie veinteañera. Tantas cosas han cambiado desde aquel entonces, en mí, en la banda, en el entorno, realmente en todo. Así que también ha sido un momento especial para mí de algún u otro modo. Para despedir nos quedaría Dear Maria, Coun Me In, una de las icónicas de la banda. La gente se emocionó aún más y cantaron junto a ATL en todo momento con los brazos en alto.