Parece que por fin se pasa la cansina moda de series basadas en un grupo de gente que se queda aislada por algún motivo (accidente de avión, cúpulas misteriosas, hecatombe zombi) en algún sitio (pequeña isla, pequeño pueblo o el mundo entero) y por ello viven situaciones extremas donde sale lo peor y mejor de cada uno. Bien. Y afortunadamente el año 2016 ha estado plagado de series de alta calidad que merecen la pena ser vistas. Aquí mi lista de las 10 mejores series (estrenadas o no en 2016, pero que hemos podido seguir en algún momento del año).

 

10. Sin límites

Hay un verdadero auge de series basadas en películas, cosa con la que, por lo general, no estoy nada de acuerdo, ya que denota una creciente y preocupante falta de ideas. Es cierto que algunas están bastante bien hechas (El Tirador, Frequency, Arma Letal, etc), e incluso se involucra parte del equipo de la película original, pero en general me parecen bastante innecesarias, ya que no llegan a aportar mucho más que la película. Sin límites es un caso raro en el que se continúa la trama, incluso participa Bradley Cooper de forma esporádica, y con Jake McDorman en el papel de Brian Finch han logrado crear un personaje bastante carismático, gamberro y vago pero leal y noble. Aunque ya está cancelada, vale la pena ver su entretenida trama.

 

9. Person Of Interest

Por fin CBS concluye una serie con una temática muy interesante y actual: con guión de Jonathan Nolan y J.J. Abrams, en un escenario post 11S, una máquina ejerce de gran hermano que todo lo ve, que nos vigila constantemente.

Ha sufrido grandes bajones de ritmo y una deriva argumental peligrosa a veces, pero en la quinta temporada ha tenido un honroso final, precipitando los acontecimientos en 13 capítulos frenéticos. Muy buen trabajo de Michael Emerson en el papel de Harold Finch, que eclipsa su papel en Perdidos (los guionistas han tenido varios conatos infructuosos de presentar su progresiva conversión en un personaje cruel al que temer, al estilo del Walter White de Breaking Bad, pero ni el personaje lo requería ni Emerson es Bryan Cranston). Bien Amy Acker en el personaje de Root (¿puede haber mejor nombre para una hacker?), aunque muy lejos de la perfecta Alice Morgan de Luther (una de las mejores series de estos años) a la que, en mi opinión, han querido parecerse. Muy efectivo Jim Caviezel en su papel protagonista.

 

8. Agentes de S.H.I.E.L.D.

La serie creada por el propio Joss Whedon anduvo por momentos cerca de lucir ese aspecto ñoño y teen que suelen tener la mayoría de series basadas en personajes de DC (Arrow, The Flash, Legends of Tomorrow, Supergirl…), pero a lo largo de la tercera y sobre todo en la actual cuarta temporada remonta el vuelo, los personajes toman una mayor (y necesaria) profundidad y sobre todo la trama se vuelve mucho más interesante, dedicándose, por fin, a desvelar mucha información del universo Marvel y a rellenar huecos y completar las historias mostradas y/o sugeridas en las películas. Se ha convertido en un perfecto nexo de unión de todas las tramas de los diferentes personajes, totalmente recomendada para los seguidores de los personajes del mundo Marvel.

 

 

7. Designated Survivor

Los acontecimientos de septiembre de 2011 cambiaron nuestras vidas, lógicamente muchas son las series los tienen como punto de partida o referente en sus tramas. Parte de la base de que un nuevo atentado acaba con la vida de todos los miembros del Gabinete de EEUU, por lo que el superviviente designado debe hacerse cargo de la presidencia del país. Kiefer Sutherland asume con una gran interpretación ese papel, un hombre honesto y honrado (al fin y al cabo, siempre sale el orgullo patrio de los americanos) que debe lidiar tanto con los terroristas como con las tramas conspiratorias y los bajos fondos de la política.

 

 

6. The Night Of

HBO se está convirtiendo en una gran máquina de generar pequeños tesoros, un sello de calidad para los telespectadores. The Night Of lo es, desde luego. Basada en la serie Criminal Justice, muestra un sistema de justicia y una sociedad llena de prejuicios, donde un joven de origen paquistaní es culpado de un crimen mucho antes de que pueda celebrarse juicio alguno. Además, soy fan incondicional de John Turturro, que nos regala otra magistral interpretación, esta vez la de un abogado decadente y solitario, carroñero de cualquier caso que pueda encontrar en las celdas de una comisaría, en oposición total al glamour de los grandes bufetes, pero a su modo honrado e idealista. Muy destacable el desconocido Bill Camp en el papel del detective Box, metódico e implacable.

5. Westworld

Jonathan Nolan, J.J.Abrams (segunda aparición de este equipo), Michael Crichton y HBO, eso es un caballo ganador. Si le sumamos un reparto colosal, con Anthony Hopkins y Ed Harris entre otros, sólo queda sentarse a disfrutar. Hopkins se convierte en un moderno Frankenstein, esta vez con la ciencia de los circuitos integrados y las impresoras 3D, que construye a los anfitriones para reproducir una suerte de parque temático real ambientado en el lejano Oeste.

Demasiado enmarañada en ocasiones y difícil seguir el hilo, pero de una producción impecable. El sci-fi vuelve al top con esta serie. Altamente recomendable. Los amantes de la música también tenemos nuestros guiños, con buenísimas orquestaciones cada vez que hay un tiroteo, comenzando por Paint It Black. Muy buen guión, a mí con frases como “el problema de los buenos es que disparan como el culo” ya me han ganado.

 

 

4. Billions

La mayor sorpresa del año. Brian Koppelman, David Levien y Andrew Ross Sorkin (periodista especializado en finanzas, escritor de To Big To Fail) son los creadores de esta serie que nos muestra el desalmado mundo los gestores de fondos, donde impera la avaricia y los escrúpulos no tienen cabida. Se basa libremente en una historia real, en la ficción Paul Giamatti (gran actor que vuelve a hacer una interpretación casi perfecta) da vida al despiadado fiscal que lucha por desenmascarar y demostrar el uso de información privilegiada del gestor de fondos Bobby Axelrod, interpretado por Damian Lewis, quien tras Homeland sorprende con un papel totalmente diferente, mostrándose como un actor camaleónico. Si me había gustado en Homeland, en Billions se consolida como un talento a tener muy en cuenta.

Los guionistas nos ofrecen una enorme cantidad de guiños y referencias musicales y cinematográficas. Axelrod es un gran fan de Metallica, y si seguís la serie os encontrareis con alguna sorpresa (para mí, de aquí en adelante se queda como Soso Hetfield). Imprescindible.

 

3. DareDevil

Marvel da un paso adelante y acierta al dar un giro y una oportunidad (tras su nefasta adaptación al cine) al personaje con la serie sobre DareDevil, consiguiendo crear un héroe sombrío, que refleja a la perfección ese lado tenebroso que consume a quien se enfrenta noche tras noche a los peores elementos de la ciudad. Casting muy acertado, tanto de su protagonista Charlie Cox como del resto de personajes. Renacen notablemente los personajes de Elektra y The Punisher.

Este es el nivel que deberían tener las series de superhéroes, alejadas de la ñoñería teen y profundizando en el lado tenebroso de sus personajes, con todas sus dudas morales. Daredevil llega casi a la altura de Batman Begins.

 

2. Sherlock

Caso aparte es la de la serie Sherlock. Sólo tiene un episodio emitido en 2016, La novia abominable, pero suficiente para aparecer en cualquier lista de series de televisión. Mi género favorito es el detectivesco, e innumerables son las series basadas en la resolución de complicados casos que se ha llevado a la pantalla con mayor o menor acierto, pero todo el género se inspira en mayor o menor medida en una de las dos mayores mentes de todos los tiempos: Sherlock Holmes. La otra es C. Auguste Dupin, salido de la cabeza de Poe y verdadero creador del género, inspiración a su vez de Conan Doyle para la creación del personaje.

Mark Gatiss y Steven Moffat logran con esta serie una de las mejores adaptaciones que yo haya podido ver, con guiones brillantes y un Sherlock ambientado en nuestros días, por supuesto con un dominio tecnológico apabullante. Pero quien sostiene tal maravilla no es otro que Benedict Cumberbatch, sin el cual la serie tan sólo sería otra trabajada adaptación más. Cumberbatch es Sherlock, es un monstruo de la pantalla que clava (sin excesos gratuitos) cada gesto, cada frase (por favor, dadle una oportunidad a la versión original, su voz es exquisita), cada silencio, cada mirada, aunque sea sólo un gesto moviendo incesantemente los ojos de un lado a otro cuando está procesando información. Para mí, el inglés es el actor más en forma de todo el panorama internacional.

A su lado, buenos secundarios, el único pero que le pondría a la serie es la Martin Freeman, con matices: es perfecto como Watson, pero también es el único papel que sabe hacer Freeman. Le pasa lo mismo que a Harrison Ford, son actores de un solo registro, ponle un látigo a Han Solo y tendrás a Indiana Jones, y si le pones un traje te aparece Jack Ryan. Freeman hace el mismo papel en Sherlock que en El Hobbit, en Fargo o en la trilogía junto a Simon Pegg.

En cualquier caso, Sherlock ya es una de las mejores series de la década.

 

 

 1. Mr Robot

A estas alturas ya no sorprende a nadie y cuenta con el merecidísimo reconocimiento de toda la industria. Sam Esmail consigue crear, sin duda alguna, la mejor representación de la mente y el mundo que rodea a un hacker. Alejándose por fin de los falsos y estúpidos estereotipos que nos ha dejado la industria cinematográfica, el hacker es mostrado como una persona de increíbles recursos técnicos, pero que vive aislado, ajeno al mundo que le rodea, un mundo que no comprende, que no le comprende a él y en el que ni puede ni quiere integrarse. Pero a la vez tiene una enorme sensibilidad social que le hace querer cambiar y mejorar ese mismo mundo, luchar contra las injusticias como si de un Quijote digital se tratara.

Muchísimos son los aciertos de esta serie, el primero el guión, fantástico. El segundo, el casting: no estaríamos hablando de Mr Robot al nivel de calidad que se habla si el actor protagonista no hubiera sido Rami Malek, a él le debemos un papel sencillamente perfecto. Vive el sufrimiento y las paranoias de Elliot como suyas propias. Otro acierto, y sin el cual la serie no hubiera tenido credibilidad alguna, es que todas, absolutamente todas las imágenes que se muestran con herramientas informáticas son reales, todos los comandos, todas las instrucciones y métodos de hacking mostrados los comandos y herramientas que se usan en seguridad informática día a día (recordemos que este camino se abrió en Matrix, donde se muestra una captura de John The Ripper).

Más aciertos, las innumerables referencias cinematográficas, que harán las delicias de los amantes del género. Algunas son más obvias, otras están más ocultas, si veis el capítulo/documental S02E00 os ayudará a encontrar varias de ellas. Mis preferidas, el constante paralelismo con El Club de la Lucha y el personaje casi sacado de American Psycho.

 

 

 

P.D. Debe ser porque me toca de cerca, y dado que hay muchos elementos tecnológicos en esta lista, me gustaría hacer especial hincapié en que por fin parece que los guionistas comienzan a esforzarse un poco más en que las partes informáticas sean creíbles o al menos más rigurosas o ajustadas a la realidad. Mr Robot es el mejor ejemplo, pero también en otras series lo apreciamos: el personaje Bob Lee Swagger de El Tirador emplea métodos reales para no ser detectado (se comunica con su mujer modificando borradores de una cuenta de correo común), en el mismo Sherlock se dan ejemplos de cosas reales. Por favor, para el próximo guionista que muestre una escena en la que una contraseña es desencriptada carácter a carácter, despido inmediato, o al menos un dedo menos.