Latzen y su metal en euskera conquistan Madrid.

Posiblemente de camino a Vicálvaro cualquier viernes, fuera donde los descubrí, en el coche de un colega de Mondra, ni me atrevo a decir los años que tenía cuando escuché Laztana por primera vez.

La banda va llenando salas por donde pasa, no los hemos olvidado. La acogedora Revi nos abría sus puertas para reencontrarnos.

Mantienen su esencial metalera con algo de melódico, esa que tanto brilló allá por los 90, esto es como una nueva expansión de aquellos aventureros en esto del metal. Quedaba la prueba de fuego, presentarse en directo

Inevitable tirar de clásicos aunque traían material nuevo, Denboraren Orbainak, que se vendió a buen ritmo en ese puesto de merchan maravilloso.

Parece que la voz de Aitor sigue en su sitio a pesar de los años, agresivo y grave y melódico, daba gusto escucharlo seguro con su hacha frente a su micro. La novedad, Yerko a la guitarra, uf les ha venido bien este refresco, sus texturas del presente impactan, hace décadas hubieran sido imposibles. Suenan actuales pero compactos, no es como ver una banda de viejas glorias tratando de ser lo que fueron.

Comenzamos con tema nuevo, Txori Txarrak, con un par y con una hostia que desde el foso retumbaba bien.

Hay conciertos en los que me meto en el escenario y no me entero de nada de lo que pase alrededor, este fue diferente. Reconfortaba ver a la gente, katxi en lato, abrazarse cantando a todo pulmòn esas canciones que han sido parte de sus vidas. Mucho buen rollo y hostia, qué nivel de euskera hay en Madrid, qué envidia.

El primer tramo lo formaron temas de sus discos anteriores, Aitor apreta dientes entre solos, y muchos mila esker salen de dentro, Eutsi a pesar de ser otra novedad fue de las que hicieron ruido. La sigue una emocionante instrumental Indarra, retumbaba todo dentro nuestro.

Lo de no entender el idioma limita un poco a la hora de prestar atención a las letras, a pesar que sigo creyendo que la armonía del euskera es preciosa, presté bastante atención a las melodías.

Cae Itsutu y creo que voy a tener el corazón latiendo a ritmo de Gorka dos semanas. Katxis arriba para Traidorea, primeros bailes por el centro de la Revi. Heroi Direnak la dedican a esos héroes anónimos que todos llevamos dentro.

Recordad que todos moriremos nos dice Aitor para darle cera a otro tema nuevo Memento Mori con las luces cayendo sobre ellos a plomo. Gorka deja los palos para acercarse al micro a saludarnos, el buen rollo de la sala hizo su magia y los de Oñati estaban a gusto de cojones.

No corren al tocar, disfrutan de cada paso entre nota y nota. Lo de Gorka a la batería fue la sudada de la noche, y nosotros de verle darle caña a los bombos con precisión y contundencia, acojonante. Joxemari a pleno rendimiento metiéndose a la gente en el bolsillo cada vez que se arrimaba a la batería aquello explotaba de fuerza.

Si traen cicatrices del tiempo no son perceptibles a primera escucha y la conexión reafirmaba que esta vuelta era necesaria. Como bien han comentado, no son un tributo a ellos mismos, esta vuelta es de corazón y con razón.

Laztana como punto álgido de la velada, no podía ser de otra forma, cuanto abrazo entre la peña. Para compensar meten Lurra Odolean, una de darle bien al cuello y rascando cuerdas amenazan con la despedida.

Quedaba darlo todo con lo que faltaba por soñar, Gu Ez Gara, Metal Erasoa y la fiestera Ze Ingo Zu, desparrame y felicidad por todos lados.

El regreso era ley y la jugada está saliendo como nos gusta que salgan las cosas, bien, los quiero ver en festivales, a lo grande, a lo loco. Latzen que suerte teneros de vuelta.

Gente de la Revi, Isra y Bea, como estar en casa. Gente de Hontza, un gustazo.