Mejores discos de 2024 para Jesús Ganga
Tarde, pero necesario, quiero dejar mi recopilación de los discos que han sido mi banda sonora durante este pasado año 2024. Es quizás el año más personal, donde menos me he salido de los límites del confort, y que he tenido la suerte de no necesitar hacerlo, gracias a que estos discos han existido.
Quiero dejar mis temas predilectos, alejado completamente de mis propios análisis más técnicos. Una respuesta puramente subjetiva, sin más coherencia que la propia reacción más personal y primitiva al escucharlos.
10. Groza – Nadir
Un disco que me llevaría a la tumba para escuchar eternamente. Mi sonido predilecto dentro del Black metal, donde los elementos más fríos, melódicos y épicos del sonido son protagonistas. Si a esto le sumamos colaboraciones con Harakiri for the Sky o Karg, es imposible que la fórmula no fuese la correcta. Sonidos tristes y crudos para almas rotas.
9. Vidres a la Sang – Virtut del desencís
Metal extremo, llevado a su definición más clara. Un disco que se aleja de las etiquetas para llevar su sonido al extremo más orgánico posible. Entender el disco sin sus letras es imposible, por lo que, hasta en esos detalles han dejado paso a que sean fácilmente identificables sin afectar a la canción. Un viaje más humano que musical, donde el sonido sirve de mensajero.
8. Unto Others – Never, Neverland
He fundido literalmente cada canción de este disco, y todos deberíais hacer lo mismo. No es posible determinar la línea que han conseguido difuminar entre géneros. Mezclar el Heavy Metal con la rama más tardía del Punk Rock, que se apropió de elementos más oscuros del Gothic Rock, es literalmente afinar un motor. Debe sonar grave, profundo, pero a la vez limpio y nítido en cada una de sus notas.
7. Erra – Cure
Poco queda del sonido original de los primeros discos en esta nueva etapa. Aún con todo eso, este disco es uno de mis favoritos dentro de su discografía, precisamente por esto. Redescubrir un sonido, alterarlo, innovarlo y, aún así, ser capaz de reconocer a Erra desde la primera nota. Si existe un ejemplo de romper los límites en tu propio sonido, es este disco.
6. Fange – Perdition
Como mejor se puede descubrir un grupo, es en directo, sin filtros. Esta es mi experiencia con Fange: actitud sin límite, agresividad sobre el escenario, un sonido distópico y mucha incomodidad en el sonido. Una mezcla de Sludge y Death metal, envuelto con una capa impermeable de Industrial con toques muy humanistas. “Est-ce un sacrilège, si nul ne m’est important?”
5. Asarhaddon – Êra
Si una novela épica necesitase sonido, pediría tintes melódicos y ambientales, pero sujeta por una ráfaga de crudeza y tristeza. No hay un estilo que pueda encajar mejor que el Black Metal, para todas estas necesidades. Las canciones son eternas, te envuelven, y te dan paso a meterte en la historia que narran. Perfecto para escuchar en momentos de introspección, donde nadie pueda molestarte.
4. Intervals – Memory Palace
Música hecha para músicos, gracias Aaron. Si algo caracteriza a Intervals, valga la redundancia, es jugar con los sonidos dentro del mismo intervalo y crear mezclas únicas que, además, en este disco se ha mezclado con sonidos electrónicos y efectos; creando una sensación cibernética, pero a la vez orgánica. Grabado de un modo que cada instrumento se escucha por separado, es imposible no repetir cada canción para buscar nuevos matices.
3. Alcest – Le Chants de l´Aurore
Neige creó Alcest fuera de este mundo, en un plano diferente, y con cada disco se reafirma. Es imposible no dejarse llevar por cada una de las canciones si eres amante del Post Rock o el Shoegaze. Es una sensación personal, aunque estoy seguro que no única, que este disco te transporta a un lugar seguro, lleno de tonos verdes y negros, donde nada puede pasar y siempre tengas dónde volver.
2. Ulcerate – Cutting the Throad of God
“Si el apocalipsis tuviera banda sonora, sería este disco” y quien dijo esta frase, no se equivocaba. A nivel de composición estamos ante algo de conservatorio, pero llevado por la mano de un psicótico del Death Metal en su sonido más macabro. Es tan complejo como crudo de escuchar, pero a la vez se deja identificar cada nota por la pulcritud de cómo se ha grabado.
1. Ghost Atlas – Dust of The Human Shape
No puedo ser imparcial con cualquier proyecto que salga de las manos de Jesse. En este disco, tenemos la cara reversa de Erra, y de sí mismo. La música fluye, y es el propio Jesse, quien decide hacia cuál de sus dos caras pertenece. Ghost Atlas es la antagonista, su proyecto más personal, donde los temas más emocionales y alejados de sonidos extremos, tienen su lugar.


