Los miembros de Turnstile y Trapped Under Ice comenzaron este proyecto en Baltimore en 2013, inicialmente como una aventura paralela. Su creciente influencia y popularidad acabaron convirtiendo a Angel Du$t en una de las propuestas más singulares de la escena. Todo queda filtrado por el carácter melódico y despreocupado de la banda dando forma a canciones con energía y llenas de personalidad.
En sus inicios practicaban un hardcore melódico rápido y desenfadado, claramente influenciado por bandas como Bad Brains y Gorilla Biscuits. Con el tiempo incorporaron elementos de pop, rock alternativo, folk y psicodelia, ampliando su sonido sin romper sus vínculos con el hardcore. Este disco combina la energía desenfadada de Happy Mondays con los riffs noventeros de Stone Temple Pilots. También asoman influencias menos evidentes, desde la crudeza de The Velvet Underground hasta algunos matices acústicos heredados de The Beatles.
El disco comienza fuerte con Pain Is A Must que como carta de presentación es una declaración de intenciones y da a entender lo que nos vamos a encontrar en el disco. Temas cortos pero muy divertidos y de corte bastante. Vamos con la homónima Cold 2 The Touch que en el videoclip nos presenta a unas bailarinas y aunque más suave.
La letra es un dardo envenenado contra bandas vacías y escenas artificiales, mientras el videoclip juega con una estética casi absurda y teatral. Más melódica y melancólica, casi power-pop noventero pasado por hardcore es I’m The Outside.
Podemos decir que es un pequeño respiro en el disco para que recuperemos el aliento durante un breve instante porque al final en 26 minutos se pueden decir muchas cosas. Puedes poner a caldo a la escena, tratar temas sociales o tratar sobre salud mental que aquí lo hacen y muy bien.
Su cara más «variada» (he cogido tirria a esta expresión llamada «ecléctico»), más en la onda de sus admirados Faith No More y por momentos el disco se vuelve más acelerado y pierde esa progresión y es más similar a los inicios del hardcore noventero reafirmando que esta banda merece tener notoriedad y atención en la escena. Además, en la mencionada I’m The Outside el videoclip viene acompañado de la mano de Tyler Bradberry (músico y productor de la escena underground estadounidense) aporta una visión creativa que combina sensibilidad melódica y atención al detalle en la producción.
Jesus Head y Man On Fire muestran la faceta más incómoda y experimental de Angel Du$t. Ambas canciones abandonan parcialmente la inmediatez punk habitual de la banda para sumergirse en estructuras más difusas, guitarras densas y una atmósfera casi alucinógena que recuerda al rock alternativo más decadente de los noventa. Lejos de sonar pretenciosas, funcionan como pequeños momentos de desorientación dentro del álbum, reforzando esa idea de caos controlado que atraviesa todo el trabajo.
Nothing I Can’t Kill es directamente power-pop acelerado y muy pegadizo.En el extremo opuesto aparecen Zero y The Knife, probablemente los cortes donde la banda conecta de forma más directa con sus raíces hardcore. Transmite esa energía violenta y nerviosa que convierte a Angel Du$t en una banda especialmente efectiva cuando decide sonar cruda y directa, sin adornos innecesarios.
Pero si hay un tema que realmente encapsula el espíritu de Cold 2 the Touch, ese es DU$T. La canción resume perfectamente la filosofía creativa del grupo pareciendo que estamos frente a juna balada para transformarse en un estallido caótico de breakdowns, cambios de ritmo y explosiones hardcore completamente impredecibles según avanza. The Beat como cierre es perfecta mostrando que el grupo sabe cuando recuperar sus raíces.
Lo interesante no es solo la mezcla de elementos sino la naturalidad con la que conviven entre sí. Donde muchas bandas sonarían artificiales intentando unir tantas ideas distintas, Angel Du$t consigue que todo parezca espontáneo, impulsivo y genuinamente suyo.


