Último disco de Megadeth, suena tan deprimente para nuestras esperanzas como atractivo para nuestros ávidos oídos.

Tipping Point nos transporta a un garaje de la bahía, con la persiana a medio bajar por el sol. Mustaine ha querido volver a las raíces, a saber…el cambio de ritmo y melodía vocal hacen que esto parezcan dos temas.

Dame un bajo sucio y rastrero y me tendrás donde quieras, nada me importa. I Don’t Care está recitada y lista para hacer que el micro vibre cada vez que suene. Mucho estribillo mucho golpe de batería toos muy punk.

El riff y los dibujos de Hey God os van a traer una sonrisa a la cara. Si no fuera suya, le diría que se denunciara a él mismo por plagio, bendito plagio, por otro lado. Raspando notas alargando palabras, otra canción que anda por los tres minutos, tan cliché de por dónde nos quiere llevar Dave.

Con video apocalíptico para crear esa atención alrededor del tema llegaba Let There Be Shred, Lemmy estará orgulloso del sonido de este single, qué decir de Teemu, es tan old school el tío, técnico y preciso, va a ser capaz de atraer seguidores a Megadeth solo por su hacer.

Sin hostia social esto no es Megadeth, Puppet Parade se me queda corta para la que está cayendo estos días en el país del músico. Matices desgarradores y precioso dibujo final, venga confieso ya, no soy fiel seguidora de Mustaine y era escéptica al abrir esto y escucharlo la primera vez, pero, me atrae, ergo sus seguidores se van a volver locos,

Se ha dicho que esto iba a ser una ,es la de thrash clásico con toques modernos, nada màs simple y real, Another Bad Day va perfecto con el tono vocal actual del vocalista y Teemu de nuevo despunta.

Ha llegado el turno de dejar que desarrolle su potencial Dirk Verbeuren, que como buen multi instrumentista, sabe hacer brillar al resto. Made To Kill pudiera ser ese tema de rabiosa arquitectura con esos riffs haciendo de pilares. Más cuidados dibujos salen de esas seis cuerdas en Obey The Call, que casi me parece un medio tiempo metido para aligerar la posible y milimétrica pesadez de los temas de este último disco de Megadeth.

Podemos pensar que I Am War es el auto análisis de Dave Mustaine en este, su disco de despedida. Tras cuatro décadas de lucha podría ser tratado como un tema resumen, en este caso, merecido se lo tiene, tema Megadeth, y ya está.

Creo que sí ha ordenado los temas a modo despedida, llegamos al final, The Last Note, pongamos especial interés en ese original final. Supongo que los fanáticos de la banda a esta altura de la escucha andarán con los ojos vidriosos, siempre podremos culpar a las cervezas que han acompañado este ceremonial ritual para con su grupo favorito. 

Bonus track especial sin duda, tributo a esos comienzos que todos sabemos, el propio Dave lo presenta diciendo: Al cerrar el círculo de toda una vida de carrera, la decisión de incluir Ride The Lightning, una canción que escribí con James, Lars y Cliff, fue mi manera de rendir respeto al lugar donde todo comenzó para mí. Nada que añadir, a disfrutar de este mítico tralla o al estilo Mustaine 2026.

Qué pena asumir que esto es el último disco de Megadeth, yo que me creo todo, el tiempo sabio, dirá, de momento, esto es bueno y para legado le ha quedado de nota. El 23 en vuestro poder, comentarios seguro que habrá por todos lados y de todos los colores.