Thousand Frames nos presentan el álbum Signs and Wonders como una exploración de relaciones pasadas y presentes, existencialismo, salud mental, activismo y círculos rotos.
Disco salido de unas demos del 2019.los propios miembros de la banda definen este proyecto como algo empujado desde el metalcore con un punto cinematográfico, el viaje creativo lo emprenden Kyle Kaufman, Kelsey Marchman y Ryan Smith.
Se definen como un impulso de potentes melodías e intrincados arreglos electrónicos, con la misión de generar inspiración y motivación en cada oyente y prometen un viaje único que renovará nuestro vigor.

Entramos en el mundo de maravillas de Love ‘s Run Out Of Time con lo esperado, mezcla de voces en off como desde fuera del espacio, con casi voces guturales y con muchos samplers, vamos una súper producción apabullante.
El peso del power metal se deja sentir en esta especie de medio tiempo enlatado, Luminescent y su estribillo, para nada frío, son casi pop si no fuera por las cajas. Banda enfocada a un público joven, nostálgico de aquellas bandas pop punk y carne de cañón de cualquier festival.
Repetimos fórmula de dar caña con ese metal de ahora desde la batería, pero la voz es indiscutiblemente popera en sus agudos sobre todo. Best Of Me lo veo como el perfecto tema para presentarse en sociedad. Tres temas para despertarme la curiosidad suficiente como para seguir. Primera colaboración, SF1.
Has Somebody Heard Of You? Con esas voces superpuestas, Joey Scott en este caso, casi a capela es un tema algo alejado del metal, sigo pensando que la fórmula es perfecta para un amplio abanico de gente que va a macro eventos a descubrir propuestas justo como esta, baladón popero que pudiera haber sido firmado por cualquier buena boy band. El violín del final, es lo que marca la diferencia.
Llamadme loca pero a golpes de voz y ritmos me recuerdan a Cyhra, ergo me gustan. Done Blaming Myself pudiera ser el medio tiempo perfecto para que Kyle y Kelsey se pusieran a jugar en el estudio con los botoncitos, con la colaboración de Mirza Radonjica . Cuando visualizo los temas es porque ha recalado algo.
Más violines antes de entrar en tromba y en gutural a colisión total de bombo. Lo otro que hacen no está nada mal, pero Paralyzed me parece de lo mejor, algo ha puesto de su parte Jesse Leach. Se ve que han experimentado, y buscar una identidad no es fácil atreverse a hacerlo tema a tema tampoco.
Versión incluida, con el apoyo de Eyes Set To Kill, The Heart Wants What I Want que popularizó Selena Gomez. Vale, he buscado la original porque las comparaciones son tan odiosas como jugosas, no voy a decir que cada estilo es para un momento, pero me quedo con la versión de Thousands Frames de lejos y sigo.
A ver qué más tienen que dar estos chicos de Denver que parecen salidos del norte de Europa. Enchanted, atmósfera recurrente para con el título. Tienen clase y la despliegan por todos los medios a su alcance, su ambición les precede.
Nothing es nada idónea para dogmáticos inflexibles, hasta el saxo, de Gerard Albright, han introducido en el solo. Desde luego la unidimensión no va con ellos, pejagosas vibraciones perfectas para competir en estos tiempos donde destacar es complicado.
Tono aproximado a sinfonico que se restituye a tecno, la voz, la más abultada del disco. En Regret You, las teclas tienen una chispa oriental que vuelve a dejar claro que han trabajado en esto, no ha sido un disco crudo ni algo del local al disco sin procesar.
Un piano más serio acompaña a Kyle en otro tema lento y conquistador. Follow (Reimagined) es de esos cortes que no tienen nada pero contienen todo. A los seguidores de la banda les habrá dejado sin aliento, a mi me ha recordado a un tema de éxito que tuvo una boys band hace años, Incomplete, ale a buscarlo, que sin querer, hemos acabado y me ha sabido a poco.
La complacencia de desvelar caso sin querer grupos que merecen la pena, algo así son Thousand Frames, con un significado tan amplio como si nombre







