Rock The Sun en el Poble Espanyol de Barcelona

Nueva edición del Rock The Sun que se celebró en la fantástica ubicación del Poble Espanyol de Barcelona abarcando un género tan clásico como es el Hard Rock con sus distintas acepciones más adentradas en la melodía o la contundencia. De la mano de Madnesslive! tuvimos la oportunidad de disfrutar de una jornada de sábado (la del viernes acaparó también bastante buena aceptación) repleta de bandas jóvenes y más veteranas que dejaron el listón muy alto en cuanto a calidad musical se refiere.

Lonely Fire

Los encargados de abrir la jornada fueron los cartageneros Lonely Fire, a punto de sacar al mercado su segundo album de estudio Sin City tras el fantástico debut titulado The Last Ride.

Tuvieron apenas 30 minutos de set donde desplegaron un fantástico show repleto de actitud y calidad pese a las horas tan tempranas y del sol de justicia que caía sobre todo el personal. Con un sonido muy bueno (un diez al Festival porque esta circunstancia se mantuvo toda la jornada) aprovecharon para presentar algunas canciones nuevas como More than a Miracle o las ya clásicas de su primera obra como Learn To Rock, Casual Encounter o la fantástica Victory con la que cerraron entre aplausos de todo el público presente que con el transcurso del show se fue acercando cada vez en mayor número al recinto. Fantástica como siempre la labor vocal de Fran Rosique (uno de los secretos mejor guardados del Rock Nacional) y del resto de los músicos de la banda que rayaron a un excelente nivel. Esperamos verlos pronto con un set de mayor duración y más arriba en los carteles de los festivales.

Jolly Joker

Los siguientes en aparecer por el escenario fueron los valencianos Jolly Joker, habituales ya de muchos festivales por todo el país. Con ya cuatro albumes en su haber han dejado de ser una promesa para convertirse en un hecho factible al cien por cien. El tandem que hacen Lane Lazy a las voces y Yannick a la guitarra son todo un clásico del Hard Rock que se fabrica en este país.

Sonaron apabullantes Sky so High, My Little Cadillac, la magnífica Blood Velvet o la clásica Rockin´in Stereo con la que pusieron a todo el recinto a bailar. Creo haberlo comentado con anterioridad pero si esta banda hubiera emergido en otra época estaríamos hablando de palabras mayores. Aún así tienen el crédito y la valía más que bien merecidos.

Chez Kane

La galesa Chez Kane era la siguiente en subir a las tablas junto a su banda. Desde que la pudimos disfrutar en el Rock Imperium de Cartagena hace unos años la artista pese a su juventud ha ido adquiriendo cada vez mayor veteranía y empaque sobre el escenario. Muy respaldada por una potente banda donde brilla especialmente la guitarra de James Ready que además de aportar su sonido da un dinamismo a las interpretaciones con su actividad frenética sobre el escenario. Este año ha publicado su tercer album llamado Reckless que es el que vino presentando para la ocasión.

Destilando simpatía y sobre todo apoyada en esa gran voz que posee nos ofreció un concierto lleno de energía donde no faltaron los highlights con Too Late For Love, la coreada Love Tornado, Bad Girl, Strip me Down o la fantástica Powerzone con la que puso punto final. Su paso posterior por la carpa de firmas no pasó tampoco desapercibida. Firmó y se hizo fotos hasta con la última persona que se lo solicitó. Esta chica además de buena vocalista es encantadora.

Faster Pussycat

Y llegamos a uno de los momentos que para un servidor y muchos de los presentes era uno de los mayores reclamos en el cartel de la edición de este año. La banda angelina Faster Pussycat liderados por el carismático vocalista Tamie Downe volvían a nuestro país tras una gira algo desastrosa en el año 2003 donde los acompañaban Bang Tango.

Por lo tanto la espectación era máxima y la banda no decepcionó ni un ápice. Como si en un club de los Angeles de antaño se tratase salieron con esa actitud macarra y descarada que siempre caracterizó a las bandas del género desplegando un show lleno de energía y actitud sobre el escenario del Rock The Sun. Conectaron rápidamente con el público que no paró de bailar y saltar al ritmo de cada canción que escupían los amplificadores del recinto. Un Tamie con la voz intacta cantando a un nivel sobresaliente y arropado por una banda donde brillan los más jóvenes a las guitarras con un Ace Von Johnson (también en L A Guns) excelso y un brillante Chris Borell acompañados por la batería de Chad Stewart y el bajo de Danny Nordahl (ambos ya 25 años en la banda).

En el repertorio no faltaron Motorbike en el arranque, el arsenal de clásicos con Cathouse, Slip of the Tongue, House of Pain, You´re So Vain y la traca final con las apabullantes Bathroom Wall y Babylon donde subieron Lorraine Lewis y su banda (Femme Fatale) que los acompañan en algunas fechas de su gira para hacer coros en ese clásico estribillo que dice:

No we won’t shut up, we’re just Babylon on and on , Babylon on, Babylon on and on Shut up!!!

Al final de la canción un pequeño homenaje a Lemmy con la parte instrumental con la que termina su clásico Ace of Spades. Un concierto que se nos hizo cortísimo pero que todo el mundo disfrutó enormemente.

Treat

Tras el huracán Faster Pussycat recobramos la calma con los clásicos suecos Treat. Están en lo que dicen su gira de despedida (que me perdonen a estas alturas pero no dudo de la honestidad de nadie pero todos se despiden y al final muchos de ellos vuelven) y su concierto fue un repaso a una trayectoria brillante dentro del género que mejor han cultivado en su carrera, el Rock Melódico. Con el veterano pero carismático Robert Ernlund al frente y con un sonido que hacía dudar a algunos por su perfección (los coros sobre todo) fueron desgranando su repertorio donde no faltaron 1985, Skies of Mongolia, We Own The Night o las pretéritas y magníficas Get you on the Run y Conspirancy.

El cierre con otro clásico como fue World of Promises donde pudimos vivir probablemente una de las últimas oportunidades de ver a la banda en nuestro país. Mucho público ya abarrotando el recinto y a la espera de lo que se nos venía encima…. el Ciclón Michael Monroe.

Michael Monroe

En el año 2000 fui uno de los afortunados en presenciar el primer concierto que el finlandés Michael Monroe (Hanoi Rocks, Demolition 23) dio de manera gratuita en la localidad de Badalona. Un show excelso del que guardo un recuerdo imborrable así como muchos otros que he podido ver de él posteriormente pero lo más increíble de todo es que 26 años después y con un Michael que ya ha cumplido 64 primaveras volvió a volarnos la cabeza a todos.

Yo lo tengo bautizado hace años como Mr Rock´n Roll, un sobrenombre que se gana a pulso cada vez que se sube a un escenario y arrasa con todo a su paso.

Escudado por una banda de músicos que ya lo acompañan hace muchos años de manera estable y regular con su inseparable Sammy Yaffa (Hanoi Rocks, Demolition 23) al bajo, las guitarras de Rich Jones (The Black Halos, Amen) y Steve Conte (Billy Squier, New York Dolls) y la sorpresa a la batería de un enorme Frank Ferrer (Guns´n Roses, solo lo acompaña en esta parte de la gira porque Karl Rockfist se encuentra girando con Danzig por Estados Unidos) arrancaron con el clásico Dead, jail or Rock´,n Roll que puso ya patas arriba todo el recinto. Venían también presentando nuevo disco publicado a principios de año llamado Outerstellar del que no faltaron algunas de sus composiciones como Rockin´Horse, Black Cadillac, Shinola o Road to Ruin que acoplaron fantásticas con el resto del set. Más temas también de su carrera en solitario como la maravillosa Last Train to Tokyo, Old Kings Road, One Man Gang o Ballad of Lower East Side intercaladas a lo largo del concierto de manera muy acertada o esas joyas de la corona del album de Demolition 23 que siempre despiertan la pasión y encienden al público como Nothing´s Alright, Hammersmith Palais o Ain´t Nothing To Do que dedicó al recientemente fallecido Cheetah Chrome de sus adorados Dead Boys.

El recuerdo a la banda que lo vio brillar ya hace más de cuatro décadas, los legendarios Hanoi Rocks estuvo más presente de lo habitual a lo largo de todo el show sonando Motorvatin´, I Can´t Get It, Boulevard of Broken Dreams, la emotiva como siempre Don´t You Ever Leave Me, Back to Mistery City, Malibu Beach Nightmare o Taxi Driver.

Para la parte final no faltaron Up Around the Bend (fabulosa como siempre la versión de la CC revival) o la contundente I Wanna Be Love de Johnny Thunders y sus Heartbreakers que también Michael incluyó en el album de Demolition 23. En esta traca final no faltó la parte de armónica de más de 4 minutos con la que el gigante finlandés nos deleitó a todos los presentes.

Michael trepó por las torres de sonido, se paseó por los laterales del recinto y sus estructuras, fue aupado y sujetado por las primeras filas del público, repartió sus clásicos abanicos, sonrisas, poses abriéndose de piernas como un gimnasta y en definitiva dio la clásica lección de actidud y Rock´n Roll no exenta de espectáculo que regala en todos sus shows.

Un tipo que por energía y clase puede mirar a los ojos a otros gigantes incombustibles de la historia como Iggy Pop o Mick Jagger.

Por otro lado no queremos dejar de mencionar la buena organización en general del Festival a la espera de que su continuidad sea un hecho para los años siguientes. Intentaremos estar allí para contarlo.