School of Rock el musical, Toma ya el poder

El único musical en el que los niños tocan en directo!

Sólo por este reclamo ya merece la pena acercarse al Espacio Ibercaja Delicias a presenciar el musical que Letsgo nos presenta en Madrid. El elenco con Leo Rivera y Julia Möller  a la cabeza es de nivel, el argumento, basado en la película con diferentes giros adaptados al teatro.

Básicamente nos cuenta la historia de Dewey Finn un músico rockero que al quedarse sin empleo, finge ser un profesor en una escuela privada, viendo el talento de sus alumnos y con una batalla de bandas de por medio, decide montar un grupo y participar.

Esta comedia familiar es perfecta para adentrar a los pequeños en este mundo y despertar el gusanillo artístico que llevan dentro. Contiene partes reivindicativas, emotivas, románticas y rebeldes. Os aseguro que los peques no levantaron el culo de sus asientos ni apartaron la vista del escenario en ningún momento. 

Mientras nos íbamos sentando escuchábamos a los niños calentar como si de un celestial coro se tratara, los músicos se preparaban para otro día en la oficina y el olor a palomitas inunda el teatro. 

Numerosos guiños rockeros para avivar las sonrisas de los mayores, los M&M marrones despertaron sonrisas entre muchos de los asistentes. Para mi gusto, demasiado han tardado los niños en colgarse los instrumentos, darnos unas notas y ponernos la piel de gallina los atónitos espectadores, espectacular el talento que tienen más allá de la voz.

La historia es divertida, tiene gancho suficiente y cambios de ritmo muy medidos y acertados. Hay un tema principal que repiten en varia ocasiones, al final los peques lo acaban cantado, es increíble la capacidad de absorción que tienen, todo un acierto por parte de la productora montar algo así para ellos.

El estilismo, cuidado acorde con la edad, pero divertido y desenfadado al rollo aesthetic que tanto se lleva ahora. No sé cuánto del libreto original de Julian Fellowes hay en esta adaptación, pero la veo hecha para durar y asentarse

La parte solista de la directora Rosalie Mullins en pleno esplendor es espectacular, Teresa Ferrer, haciendo de la villana Patty di Marco, se sale, al igual que Nacho Redondo en su papel de Ned Schneebly.

Musicalmente para los mayores el momento Stevie Nicks es el punto álgido de la actuación, ojalá una heroína como ella fuera fuente de inspiración para las pequeñas que sin pestañear, alucinaban con la obra. 

No os voy a engañar, la obra no es corta, hay descanso y la segunda parte parece que se les hace un poco cuesta arriba a la hora de permanecer sentados y quietos, un poco de participación la haría mucho más llevadera. El resto, tendréis que ir para descubrirlo.

Si sólo un diez por ciento de los niños y las niñas que van a ver este musical pidieran escuchar alguno de los grupos que se mencionan o una guitarra de regalo, me daría por satisfecha.

Ey papis y mamis, no sé a qué estáis esperando para llevar a vuestros hijos e hijas a disfrutar de un rato de rock, toma ya el poder!