Crónica | Kid Kapichi y Frank Carter & The Rattlesnakes en la Sala Pelícano

Grupos: Kid Kapichi, Frank Carter & The Rattlesnakes
Recinto: Sala Pelícano
Fecha: 9 de noviembre de 2024 
Promotor: Bring Me The Noises
Texto: Sergio Vecino
Fotos: Melanie Silva

El pasado sábado 16 de noviembre, la Sala Pelícano fue testigo de una de esas noches que se quedan grabadas en la memoria colectiva de quienes aman el rock en estado puro. Frank Carter & The Rattlesnakes, acompañados de sus compatriotas Kid Kapichi, ofrecieron un espectáculo arrollador, lleno de energía, emociones y catarsis compartida.

La descarga inicial: Kid Kapichi

La velada comenzó con Kid Kapichi, quienes demostraron por qué son una de las bandas emergentes más prometedoras del panorama británico. Liderados por el carismático Jack Wilson, vistiendo una camiseta del Deportivo que seguramente se ganó a más de uno, abrieron con Artillery, una explosión de energía que desde los primeros acordes contagió al público. Con letras cargadas de crítica social y una actitud irreverente, no tardaron en conectar con la audiencia.

Canciones como Can EU Hear Me? y 999 fueron momentos destacados de su actuación, en los que el público respondió con entusiasmo, coreando y moviéndose al ritmo de su potente mezcla de punk y rock alternativo. Su mensaje era claro: rebeldía, inconformismo y diversión desenfrenada.

Con cada tema, Kid Kapichi dejó claro que su música no es solo para escuchar, sino para disfrutar. Cerraron su set con New England, un himno cargado de ironía que desató una última ola de aplausos y puso el listón muy alto para lo que estaba por venir.

Me parecieron unos teloneros perfectos y un descubrimiento increíble.

La tormenta emocional de Frank Carter & The Rattlesnakes

A las 20:30, las luces se atenuaron y la atmósfera se llenó de expectación. Frank Carter, con su característico outfit y una sonrisa que iluminó toda la sala, salió al escenario junto a The Rattlesnakes, vestidos a la altura del frontman. Desde los primeros acordes de Can I Take You Home, quedó claro que estábamos ante algo más que un concierto del montón: era una experiencia.

El setlist, cuidadosamente seleccionado, combinó momentos de euforia con instantes de introspección. Temas como Honey y Self Love hicieron que la sala vibrara, mientras que The Drugs desató el caos controlado en forma de un circle pit encabezado por el propio Frank en medio del público, que continuó hasta Kitty Sucker.

Uno de los momentos más memorables y emotivos llegó con Wild Flowers. Antes de empezar, Frank hizo un llamado que ya acostumbra con esta canción: pidió al público que cedieran el espacio para que las mujeres pudieran disfrutar del pogo de forma segura, un gesto que fue recibido con vítores y aplausos. “Esta es vuestra oportunidad de bailar, saltar y gritar sin miedo”.

Frank Carter es uno de los mejores frontman que hay ahora mismo; vive y transmite cada palabra. En Juggernaut, aprovechó para hablar sobre la importancia de la crew que acompaña a la banda y que, sin ellos, no sería posible realizar sus shows.

La emotiva Angel Wings cerró la parte principal del show, dejando a todos en un estado de contemplación, pero el verdadero clímax llegó con el encore: Man of the Hour, Crowbar y el poderoso I Hate You. En este último, las voces del público se unieron en un grito desgarrador que parecía durar para siempre, un momento de catarsis colectiva que puso el broche de oro a la noche.

Mientras resonaban los últimos acordes en la Sala Pelícano, quedaba una sensación de gratitud en el aire. Gratitud por haber sido parte de un directo tan increíble e intenso. Si esta fue tu primera vez viéndolos, seguro que no será la última. Y si ya los conocías, quedarás con ganas de repetir, aunque su próxima gira no sabemos cuándo será, ya que, como nos comunicaron, la banda se va a tomar un descanso. Esperemos que vuelvan con las pilas cargadas y otro gran trabajo bajo el brazo, como ya nos tienen acostumbrados.