Ser mujer ha supuesto a lo largo de la historia enfrentarse a discriminación, represión y persecución. Hoy en Canciones sobre historia y arte trataremos de recorrer el origen de esta desigualdad y su influencia gracias a un pintor portugués y la portada de una banda norteamericana ¿Comenzamos?
La visión tradicional de la mujer en la antigüedad: mitos y mentiras
Habitualmente, la historiografía nos ha contado un relato de la mujer como la que cuidaba y criaba mientras el hombre era el cazador, recolector, guerrero y protector, mostrando así a las mujeres como complementarias pasivas en la vida diaria. Además, las representaciones femeninas prehistóricas siempre se han asociado con representaciones de fertilidad y deidades de la tierra. Por suerte, las nuevas investigaciones nos muestran cada vez más que las mujeres han sido parte fundamental del desarrollo histórico, siendo muchas las que pintaron escenas de pinturas rupestres, o mostrando que las mujeres íberas formaban parte de los órganos de gobierno local, se encargaban de la instrucción de las nuevas generaciones e incluso comerciaban con sus espléndidos tejidos como ya vimos cuando hablamos de las mujeres en Iberia.
El rol de la mujer en las culturas abrahámicas
Si algo ha definido los roles e ideales sobre la mujer, es sin duda la visión que nos aportan las religiones.
En el mundo occidental, las religiones abrahámicas (judía, cristiana y musulmana, principalmente) se han encargado de mostrarnos cómo deben ser las mujeres ideales.
Si cogemos a las dos principales mujeres del cristianismo, Eva y María, nos muestran cómo el rol de cada una define su influencia como buena o mala.
Eva, la primera mujer, creada de la costilla de Adán y que condenó a la humanidad por el pecado de la desobediencia y la libertad de elección, quien decide probar el fruto del árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, obviamente el relato nos lo muestra como víctima de los engaños del demonio convertido en serpiente.
Por otro lado, María, es una joven virgen quien acepta la voluntad de Dios sin rechistar, para traer un niño al mundo que será sacrificado, es consciente de ello y no lucha por ello ¿apreciáis las diferencias?

El triunfo de las religiones y la persecución de las mujeres
A medida que el cristianismo fue ganando adeptos y peso en el Imperio Romano, se fue persiguiendo a todo lo que representase paganismo. Poco a poco, mujeres filósofas, expertas en medicina, enfermería, etc., fueron perseguidas y represaliadas, acusadas de invocaciones demoníacas, brujería y conocimientos paganos, casos destacados como Hypatia de Alejandría, filósofa de finales del siglo IV d.C. quién sufrió el auge del cristianismo y vio como sus saberes y legados eran perseguidos, llegando ella a ser asesinada.
Posteriormente, en la Edad Media, la situación fue cada vez a peor, profesiones tradicionalmente femeninas fueron perseguidas y acusadas de brujería y perversión. Tal es el caso de la elaboración de cervezas, realizada habitualmente por mujeres, se comenzó a elaborar en monasterios y, aunque hubo grandes avances por parte de mujeres como Hildegarda de Bingen quien descubrió las propiedades conservantes del lúpulo en la cerveza, en general las mujeres que elaboraban cerveza fueron acusadas de brujería y muchas de sus características fueron creando la iconografía que tenemos actualmente de la brujería.

La Inquisición y la represión institucional de las mujeres
A finales de la Edad Media, surgió en Francia un organismo de control de la fe, promovido inicialmente para perseguir herejías como los cátaros, la Inquisición pasó a convertirse en un tribunal de represión, persecución y tortura de todo aquello que distase de la doctrina de la fe.
Censura de artistas, persecución de minorías, represión religiosa, hasta el siglo XIX la Inquisición fue una institución que causó miedo y temor allá donde aparecía, siendo las mujeres uno de sus objetivos principales. Prueba de ello fue la publicación en 1487 del conocido Malleus maleficarum, un tratado sobre brujería escrito por los dominicos Heinrich Kramer y Jacob Sprenger.
En él, describen la brujería, sus características, como identificar a las brujas, torturar y enjuiciar hasta la muerte.
Obviamente, la caza de brujas ha dejado terribles episodios como el ocurrido en Zugarramurdi, o el conocido juicio de Salem, en Norteamérica.
José de Brito: mártir del fanatismo
Así llegamos al siglo XIX, donde las ideas de la Ilustración que desembocaron en un intento de apertura cultural y una represión absolutista basada en el miedo y la persecución, con artistas como Goya, quien representó las brujas y aquelarres como recurso habitual y que fue perseguido en varias ocasiones por la Inquisición.
Años después, el portugués José de Brito nacido en 1855 y destacado pintor de corriente realista academicista destacaría por una obra impactante.

Comenzó su carrera artística en 1873 y en 1885 consiguió una beca para vivir y formarse en París, donde trabajó hasta 1896, fecha en la que regresó a Portugal donde se convirtió en profesor en la Academia Portuguesa de Bellas Artes.
Durante su estancia en París pintó la obra Mártires del fanatismo, fechada en 1892, una obra impactante que muestra a una mujer desnuda y maniatada que está siendo torturada por la Inquisición.

Brodequin: Harbinger of Woe
Esta obra de José de Brito fue utilizada por la banda de Brutal Death Metal Brodequin en su último trabajo Harbinger of Woe publicado en 2024.
La banda de Knoxville nació en 1998 con los hermanos Mike yJamie Bailey. El propio nombre de la banda viene del instrumento de tortura brodequín, un banco en el que se ataban las piernas de la víctima y se iban poniendo cuñas hasta romper huesos y médula.
Debutaron en el año 2000 con Instruments of Torture y tuvieron una primera etapa hasta 2008 con otros dos álbumes, posteriormente se separaron y regresaron en 2015.
Harbinger of Woe supuso su vuelta al estudio con un disco en el que sus letras siempre están inspiradas por la tortura y el horror histórico, ya que Jamie es graduado en historia y el principal compositor y letrista.

En Harbinger of Woe, Brodequin rescata el horror y la violencia de la represión religiosa bajomedieval como en la canción Of Pillars and Trees.






