El ser humano ha tratado expresar a través del dibujo desde el inicio de los tiempos, pero ¿cómo obtenían colores tan extraños como el azul? Gracias al último tema de la banda murciana Le Mur, el Canciones sobre historia y arte de este mes se adentra en este curioso y colorido universo.

La humanidad y la expresión plástica

Desde el origen de la humanidad, los hombres y mujeres de la prehistoria encontraron la extraña necesidad de expresar de forma gráfica aquello que vivían y sentían. Las formas rugosas de las cuevas fueron el lugar idóneo para representar animales, escenas de caza o patrones geométricos; las más antiguas datan de hace unos 73.000 años aproximadamente, y han supuesto un auténtico quebradero de cabeza a los historiadores del arte al tratar de buscar interpretaciones o simbologías.

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Habitualmente, estas pinturas eran realizadas con pigmentos de origen vegetal como el carbón vegetal de las hogueras, o minerales como el uso de arcillas ricas en óxido de hierro.

Los pigmentos, la base de la pintura

A medida que la humanidad iba evolucionando, la paleta de colores fue aumentando, buscando en la naturaleza nuevos elementos que permitiesen crear nuevos colores. 

Así, machacar raíces como la cúrcuma o el azafrán daban pigmentos amarillos, secar y triturar hojas ricas en clorofila daban pigmentos  verdes y poco a poco fueron aprovechando esto para crear tintes y teñir telas de lana, lino, esparto o cáñamo de colores vivos como hicieron los íberos en la Edad Antigua.

Incluso en la Edad Media, hay registros del uso de agallas de roble, ricas en taninos, para generar tintes verdes que usaban en los manuscritos.

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El color azul: un gran reto

Pero, ¿Cómo podrían lograr colores tan raros en la naturaleza como el azul? Ese fue un gran reto para los artistas a lo largo del tiempo.

De hecho, en la antigua Grecia no existía un término para definir el color azul, o al menos no se ha encontrado en las primeras transcripciones de textos de Homero o Hexiodo.

Gracias a minerales como la azurita, pronto encontraron una posibilidad, pero al mezclarse con aglutinantes como la grasa o la clara de huevo, rápidamente se oxidaban y tornaban a colores más verdosos y oscuros.

El lapislázuli: la solución que vino de oriente

Mientras en occidente trataban de hallar una forma de alcanzar el azul, en oriente llevaban milenios con la solución entre sus manos.

El lapislázuli es una roca metamórfica, compuesta principalmente por minerales: lazurita, pirita, sodalita y calcita, apreciada como semipreciosa que comenzó a extraerse en el Valle del Indo en el VII milenio a.C.

De hecho, el término azul que tenemos en castellano deriva de este mineral.

En civilizaciones como la egipcia fue un mineral apreciado y así lo podemos encontrar en la máscara funeraria del faraón Tutankamón. Posteriormente, en civilizaciones de Latinoamérica, como los Mochicas de Perú, han aparecido piezas de arte con incrustaciones de este mineral.

Durante la Edad Media, en Europa comenzaron a importar lapislázuli desde oriente para molerlo y crear así el conocido como azul de ultramar, ya que era importado por vía marítima.

Esto permitió a artistas como Giotto pintar piezas como La capilla de los Scrovegni en Padua o a Tiziano crear esos paisajes de cielos azules tan vibrantes y eléctricos.

 

Un color costoso, un uso simbólico

 

Dada la rareza de este mineral y su costoso transporte desde Oriente Medio, los pintores utilizaban el azul de ultramar para elementos puntuales.

En el caso de representaciones humanas, el color azul sólo era utilizado para aquellos personajes más relevantes. En la pintura religiosa, el azul de ultramar se utilizaba para las túnicas de Cristo o la Virgen, combinando el azul como símbolo de dignidad y relevancia con el rojo, símbolo de pasión y sufrimiento, algo que cambió con la contrarreforma donde se decantaron por el blanco como símbolo de pureza, pero esa es otra historia.

Le Mur: Lapislázuli

Este extraño y antiguo mineral ha dado nombre al último single de la banda murciana Le Mur.

Fundados en 2015, este cuarteto de rock y metal alternativo se han labrado un hueco en la escena nacional a través de canciones que mezclan técnica, melodía y contundencia con letras llenas de simbologías y metáforas; de hecho, su anterior trabajo Caelum Invictus era un compendio de canciones inspiradas en constelaciones.

En Lapislázuli, la banda ha trabajado el azul como símbolo de claridad mental y creatividad, conceptos que llevan a la pureza esencial de este grupo; además, en el estribillo se hace referencia a las piedras antiguas.

Lapislázuli salió a la luz el pasado 21 de enero y es el primer adelanto de Bruto, su nuevo EP que saldrá a la venta a finales de marzo.

Le Mur Bruto 2026

En cuanto al sonido de la banda, este tema es algo más suave y permite a Elsa experimentar más con su registro melódico.

Le Mur ya han anunciado las fechas de su próxima gira.

LE Mur Gira 2026