Crónica | Paleface Swiss presenta The Wilted Tour

El 4 de febrero, Paleface Swiss llegaron a Barcelona como parte de su The Wilted Tour, de la mano de Route Resurrection. Una gira europea que los ha llevado por grandes salas, después de haber pasado por numerosos festivales el año anterior. Activos desde 2017, los suizos venían presentando su reciente EP, publicado el pasado 2 de enero, un trabajo que continúa ampliando su identidad y sonido dentro del género.

La apertura del cartel corrió a cargo de Static Dress, con una propuesta que inevitablemente remite a esa época en la que llegábamos del colegio a buscar vídeos de Underoath o Emery. Su setlist incluyó Face, Clean, Push Rope redux, Courtney, Just Relax, Death To The Overground, Human Props, CDP, Such.a.shame, Connor, Sweet y Crying. Su actuación conectó especialmente con quienes reconocieron esas referencias tanto a nivel estético como emocional. Sin necesidad de grandes gestos, demostraron que su propuesta va más allá de la nostalgia.

Después fue el turno de Stick To Your Guns, una banda con muchos escenarios a sus espaldas y que transmite seguridad desde el momento en que pisa la tarima. Su concierto fue directo y contó con una respuesta constante del público. Jesse Barnett mantuvo un discurso claro, reforzando ese vínculo que la banda lleva años construyendo con su audiencia. El setlist incluyó temas como Diamond, Invisible Rain, More Than a Witness, Keep Planting Flowers, Spineless y Against Them All.

Tras la actuación de Stick To Your Guns y un breve respiro para el público, las luces se apagaron. El ambiente cambió al ritmo de una base techno que generó un momento de suspense. Silencio, flashes, un “tick tack” marcado por las luces y, de repente, apareció en escena el baterista Cassi Toma, que se tomó unos segundos para bailar de forma teatral, moviendo las manos con gestos que recordaban a movimientos árabes.

El concierto arrancó con I Am a Cursed One y Hatred. La respuesta fue inmediata, con una pista que no dejó de moverse durante todo el set. Sonaron también temas como …and with hope you’ll be damned, The Orphan, uno de los clásicos de la banda, y Enough?, una de las canciones que, a nivel personal, más esperaba escuchar en directo. Más adelante, The Gallow y My Blood on Your Hands sirvieron de antesala para uno de los momentos más celebrados de la noche: Instrument of War. Para este tema, Stick To Your Guns regresaron al escenario para unirse a Paleface Swiss. El cruce se sintió natural y generó una respuesta entusiasta del público, entendido más como un momento compartido que como una simple colaboración.

Otro de los instantes más singulares llegó con River of Sorrows. Para esta canción, la banda optó por un formato acústico, quedándose en escena Zelli, Yannick y Ron Deris, a quien invitaron a sumarse. Antes de empezar, pidieron al público que encendiera las linternas de los móviles y los mecheros. El contraste entre la intimidad del formato y la imagen de la sala iluminada creó un momento especialmente cercano.

Con Love Burns, el protagonismo pasó casi por completo al público. La canción fue coreada de principio a fin, dando lugar a uno de esos instantes en los que la banda puede casi desaparecer y dejar que el tema se sostenga por sí solo.

Please End Me cerró el concierto sin necesidad de grandes discursos ni gestos finales. La sensación fue la de haber recorrido un show con subidas y bajadas bien medidas, donde cada momento encontró su sitio.

Paleface Swiss presentaron un directo que no se apoya únicamente en la agresividad, sino en la forma en que saben construir el relato del concierto, dejando espacio para detalles que hacen que una noche se quede en la memoria.