Evento: Miguel Ríos en Noches de Sal
Recinto: Auditorio Paco Martín (Cartagena, Murcia)
Fecha: Sábado 29 de septiembre de 202 
Promotor: Crash Music / Ayuntamiento de Cartagena
Texto: Luis Rey
Foto y vídeo: Cristina Martínez

 

La leyenda de la música y referente absoluto del Rock nacional Miguel Ríos acompañado de la banda The Black Betty Boys pusieron la guinda este pasado sábado al ciclo Noches de Sal que se ha venido celebrando durante el mes de agosto en el Auditorio Paco Martín de Cartagena.

Con un lleno prácticamente hasta la bandera y un público de edad avanzada en su mayoría el artista granadino arrancó esta nueva gira presentando su último trabajo de estudio titulado El último Vals (es un título premonitorio, pero nada más lejos de la realidad como el mismo Miguel dijo más adelante) mezclado con todos esos grandes éxitos que lo han venido acompañando en su ya dilatadísima trayectoria.

El arranque con la banda ya sobre el escenario y su eterno Bienvenidos puso en pie a todo el auditorio desde el primer segundo. El carisma que un tipo como Miguel desprende sobre el escenario es harina de otro costal. ¡Cuanto tienen que agradecerle todos esos cantantes de Rock Nacional porque él fue el responsable de abrir muchas puertas y sobre todo derribar muchos muros de intolerancia musical en este país!

Con la misma actitud de siempre y sobre todo rodeado de una banda de multinstrumentistas como The Black Betty Boys (demostraron durante todo el show su solvencia intercambiando incluso en algunos temas sus instrumentos) fueron alternando temas más pausados donde Miguel tomaba asiento en su taburete (dijo llevarlo bastante mal entre chascarrillos).

Así pudimos escuchar En la Rampa de Salida, Mientras el Cuerpo Aguante o la más íntima y acústica Oro Irlandés (inspirada en una novia que Miguel tuvo en los 70 de esa nacionalidad) y que pertenece a su último trabajo antes mencionado.

Otro clásico como No estás sola y la más reciente Si Pudiera Parar el Tiempo haciendo clara alusión a la edad que Don Miguel ya ha alcanzado sonaron a continuación.

Uno de los momentos más emocionantes para un servidor fue cuando decidió interpretar el clásico El Río de sus primeros tiempos en el mundo de la música a finales de los años 60 (¡Qué legado tan majestuoso tiene este hombre!) junto a la siempre esperada Vuelvo a Granada.

No faltaron los momentos reivindicativos que este gran tipo siempre utiliza en sus shows para demostrar hechos tan evidentes como en cambio climático y su reflexión con algunos personajes de actualidad como el presidente americano Trump bien reflejado en una canción como No es la Tierra Estúpido, Eres Tú.

Otros dos clásicos más con Año 2000 y Generación Límite para poner un pequeño descanso y que Don Miguel se ausentase unos instantes del escenario mientras la banda nos regaló una composición propia a cargo de Luis Prado a las teclas llamada Estoy Gordo (muy divertida la letra, por cierto).

Todo a Pulmón y la homónima El Último Vals nos metieron ya de lleno en la parte más clásica del show donde no faltaron El Blues del Autobús, Insurrección (fantástica versión de Manolo García y sus El Último de la Fila donde militó el ilustre cartagenero Antonio Fidel y coreada a pleno pulmón por todo el público que abarrotó el recinto), así como El Rock´n Roll es un Boomerang y el clásico Rock de la Cárcel en castellano que nos regaló el inigualable Elvis Presley en Los Estados Unidos.

 

El broche con la magnífica Sábado en la Noche antes de unos emotivos bises donde interpretaron Santa Lucía, Oración (poema de Luis García Montero) donde enfundado en su pañuelo palestino pidió que parasen las muertes (también hizo anteriormente referencia a la violencia de género en nuestro país este año) y se puso el colofón final interpretando el Himno de la Alegría con un auditorio entregado y puesto en pie vibrando con las fabulosas dos horas de concierto que el cantante granadino nos había ofrecido. Muchas palabras también de agradecimiento y complicidad hacia la ciudad de Cartagena y al desaparecido Paco Martín que puso con su carrera y trayectoria nombre al Auditorio donde se celebró este fantástico evento.

Cualquiera diría que un tipo octogenario sería capaz de dar esa lección de Rock´n Roll sobre las tablas a día de hoy, pero creo sin equivocarme que tenemos Miguel Ríos hasta que el cuerpo aguante.