Concierto Deathstars, Priest, Liv Sin en Madrid

El Domingo 19 de Noviembre hacían su presentación en vivo en la capital española los chicos de Deathstars presentando su nuevo disco Everything Destroys You,  acompañados de los también suecos, Priest y Liv Sin.

LIV SIN, sin concesiones

Liv Sin hacen su aparición en el escenario con agresividad y determinación. Sin importar demasiado la poca afluencia del público, que aún iba entrando sin mucha prisa a la sala, esta banda de Metal con diversas influencias, demostró que el hecho de que tocaran en primer lugar no quiere decir que la calidad del show fuera a ser menospreciable.

Con la carismática Liv Jagrell al frente de la formación, pudimos comprobar con grata sorpresa como parecen sentirse como pez en el agua en el escenario, sonando cohesionados y potentes. Y es que da gusto cuando una banda está disfrutando el momento sobre las tablas, demostrando todo el trabajo y dedicación que hay detrás de este proyecto llamado Liv Sin.

Con la fuerza que destilaron en temas como The Process o Forget My Name, supieron atraer a los que se encontraban aún entrando y acomodándose en la sala, que se iban acercando a las primeras filas del escenario para disfrutar del show. Trallazos como Chapter of the Witch, hacían que no pudieras evitar moverte del sitio y cabecear al ritmo del variado metal que ofrecen. Y es que el género que destilan podría comprenderse entre un metal muy pesado con toques de industrial e incluso con algunos elementos que recuerdan a subgéneros más clásicos pero siempre manteniendo la frescura en su sonido.

La poderosa voz de Liv, rasgada y agresiva, acompañaba perfectamente al combo de instrumentos que sonaron demoledores. Liv no paraba de moverse, interactuar con el público, y animar el cotarro mientras hacía gala de su poderosa voz.

Cierran con la variada King of Fools, y se despiden con un “We fucking love you Madrid, THANK YOU!” con una audiencia ya desmelenada y atenta a lo que se cocía en el escenario, dejando muy alto el listón para lo que se avecinaba.

PRIEST, teatralidad y perfección

Comienzan los sintetizadores a rugir y unos engalanados Priest hacen acto de presencia para dar un show memorable ante un diversificado público. Con las características máscaras, la banda de Synthwave, compuesta al parecer por ex miembros de Ghost, no dejaron indiferente a nadie con su espectáculo cuidado hasta el más mínimo detalle, ofreciéndonos un sonido completamente atípico en conciertos de este estilo. Y es que la audiencia que la sala albergaba esa noche no podía ser más variopinta.

Con ese toque post-apocalíptico que les caracteriza, y un sonido impecable, el trío sueco liderado por su frontman Mercury, parece encontrarse muy cómodo entre iluminación tenue y sonidos industriales.

El vocalista, cuyo atuendo nos recordaría a una suerte de cíborg/reverendo, no paró de interactuar con el público, ofrecer unos peculiares bailes con movimientos de caderas incluídos y en resumidas cuentas, dar un show que disfrutamos todos los presentes en gran manera, incluyendo aquéllos de tendencias más metaleras que acabaron también moviéndose al ritmo de los sonidos de guitarra eléctrica paridos por un sintetizador.

Con temas como The Cross podemos ver la gran influencia de bandas como Depeche Mode. Y es que su lista de influencias es presumiblemente amplia, si tenemos en cuenta la variedad de sonidos que manejan.

Burning Love, su último lanzamiento hace que la sala entera se mueva con su estilo de cadencias electrónicas y casi dance, recordándonos un poco al Out of Control de Chemical Brothers.

Con History in Black parecen dar un poco de cuartelillo y cierran a lo grande con Vaudeville que nos recuerda al techno industrial alemán.

Una banda que, compartiendo la teatralidad de la banda madre Ghost, destila así mismo originalidad y frescura, ejecutando un género bastante difícil de clasificar.

 

DEATHSTARS, locura asegurada.

Deathstars hacen al fin su aparición y comienzan muy fuerte con Night Electric Night, ante un público ya animadísimo y muy espectante. Pero echamos en falta a uno de sus guitarristas, Eric Bäckman (aka Cat Casino), que no hace acto de presencia, por lo que presuponemos que hubo quizá algún problema y no pudo presentarse al show.

Desgranan Between Volumes and Voids y la potente All The Devil’s Toys. Todo parece correcto pero a servidora le falta algo. El sonido parece adolecer de falta de potencia y hay algo que falla aunque en aquel momento no conseguía averiguar el qué.

En la genial Ghost Reviver, en medio del tema, de repente aparece de entre bambalinas el guitarrista perdido, llenando ese extraño vacío que yo percibía. Ahora el sonido está completo y suena compacto y cohesionado, haciendo justicia a esta banda que tanto tiempo llevaba queriendo ver en directo.

Es a partir de ahí cuando realmente se podía escuchar todo el poderío de Deathstars en vivo. Ahora sí destilaban fuerza y oscuridad y el círculo estaba completo. Destacar a su bajista Jonas “Skinny Disco” Kangur que no paró de hacer molinetes con sus larguísimas rastas y se mostró en todo momento muy simpático y afable, sin parar de animar al personal.

Temas de su nuevo trabajo como Midnight Party, así como más míticos de la banda, como el fulminante Tongues o la enigmática Greatest Fight on Earth, se van sucediendo y el sonido, como he comentado, parece mejorar incluso por momentos. Un gran espectáculo que fue ávidamente disfrutado por todos los presentes, cada vez más animados y eufóricos.

Llega el plato fuerte: Death Dies Hard, con la que los asistentes no paran de moverse y corear al unísono. La banda parece disfrutar del show, al menos Skinny y Emil “Nightmare Industries” Nödtveidt. El vocalista Andreas “Whiplasher Bernadotte” Bergh, aunque hizo una correctísima actuación y pudimos apreciar su voz profunda, casi gutural, sin ningún problema gracias al buen sonido, parecía algo estático y en ocasiones, un poco desubicado. Aunque intentaba mantener el contacto con el público. Sin embargo, como he comentado, su voz estuvo a la altura y no defraudó.

Suena la intro de This Is, y en el momento álgido, el público grita después del “Scream!” que dictamina Whiplasher.

Llega el momento de New Dead Nation y Cat Casino parece tener algunos problemas con la correa de su guitarra. Cuando acaba el tema, comienza a discutir con el batería y de repente lanza su guitarra contra los platos de su compañero, marchándose del escenario airadamente y lanzándole por el camino su púa. ¿Signo de conflictos internos dentro de la banda o simplemente un malentendido acentuado por el cansancio de la gira? En cualquier caso, el hecho nos deja a los presentes un poco aturdidos y confusos.

¿Es posible que el nuevo batería Marcus “Nitro” Johansson, tenga algunos problemas con el guitarrista? Recordemos que lleva muy poco tiempo en la banda ya que sustituye al anterior baterista Oscar “Vice” Leander que marchó de la banda en 2017 para unirse a Tribulation.

El resto de miembros de la formación no parecen darle importancia al hecho y siguen tocando sin su segundo guitarrista como si nada. (Servidora por supuesto, nota la ausencia del sonido de la segunda guitarra y el sonido vuelve de nuevo a deslucirse y a percibirse como incompleto y falto de energía.)

Tocan Fire Galore, siendo nuevamente un cuarteto, y en medio del temazo Metal aparece de nuevo el hijo pródigo como si nada hubiera sucedido, siendo ovacionado por el público. Algunos no vieron con muy buenos ojos que, por problemas internos, no se presentara a tocar en las primeras canciones e incluso abandonara el escenario de tan malas formas y volviera a aparecer de repente en medio del show como si nada. Mientras hubo personas en el público que ovacionaron su vuelta (yo incluída ya que el sonido se completaba), otros, según pude comprobar después del concierto, estaban bastante molestos con esta actitud, ya que para ellos denostaba falta de profesionalidad.

En cualquier caso a partir de ese momento, la presentación continuó, sin más inconvenientes ni sobresaltos. Después de Blood Stains Blondes, Cat hizo gala de un largo solo de guitarra, quizás intentado compensar al público por lo ocurrido.

Continúan con Chertograd y tras una breve pausa ponen todo patas arriba con Blitzkrieg. Ahora el sonido es inmejorable y el combo de guitarras que hacen Cat con Emil Nödtveidt  se hace notar. Destacar la gran profesionalidad de Emil que nos ofreció un gran show con su inseparable Gibson Les Paul.

Cierran con su gran tema Cyanide y los asistentes corean, saltan y gritan al unísono y servidora no puede quedar más satisfecha. Aunque sí que eché de menos algunos temas como la potente Synthetic Generation que no tocaron suponemos que por falta tiempo.

Tengo que decir que, problemas técnicos y conflictos a parte, dieron un gran show con un gran sonido y el público y servidora lo disfrutamos sobremanera. Sin embargo después del espectáculo las caras de los músicos no eran demasiado sonrientes … o serán imaginaciones de la que escribe?

Comentar que posteriormente en su cuenta de Instagram, Cat hizo alusión a su salud mental y alegó que se encontraba muy agobiado y con mucho malestar y cansancio en esta gira. Le deseamos de corazón que se recupere y que siga dando caña con una banda que esperemos continúen dando mucha guerra y mucho de qué hablar.

Una gran noche de grandes bandas, con momentos que quedarán en la memoria, y por supuesto un sueño cumplido: ver a los increíbles Deathstars tocar en directo.