Crónica: Vive Zaragoza. Late Amaral

Por María Ruiz-Calvente
Periodista y guionista

 

Tres de septiembre. Nueve de la noche. Comienza un viaje por el corazón de Eva Amaral (IG: @evantartida) y Juan Aguirre (@soyjuanaguirre). Llegan los primeros latidos. Arranca la batería de Álex Moreno (IG: @alexmorenodrum). Suena su calidad. Y emerge del escenario la canción que dedicaron a sus amigos de Zaragoza, a “Marta, Sebas, Guille y los demás”. Zaragoza corea con fuerza “son mis amigos”, el mítico estribillo de una canción emblemática. Ya comenzamos a vibrar. Y como en todo latido, siempre suena alguno más fuerte. Y llegó pronto. Ese latido intenso y sentido se transformó en un mensaje emocionante y sincero. Un mensaje de Eva hacia Bunbury: “Ojalá no estuviéramos aquí hoy y estuviera Enrique”, sentenció con respeto una Eva muy emocionada y agradeció al festival esta magnífica oportunidad. Y continuó: “Nos acordamos de los técnicos de Bunbury y de su familia. Les mandamos a todos un abrazo y deseamos una pronta recuperación a Bunbury. Que sea feliz. Sea lo que sea lo que quiera hacer, que sea muy feliz”. A continuación, una Eva más emocionada que nunca, se llevó las manos a la cabeza, un gesto que leía su gran amistad con el líder de Héroes del Silencio.

Tras este parón, continúa el viaje por la humanidad de Amaral. Suenan los primeros acordes de “Ruido”. Y paran. Nos cuentan que se la dedican a un padre que, estando ingresado en el hospital, les dijo que cuando ponía sus canciones en el coche se sentía mejor. Un padre de una niña de seis meses con su particular historia. La magia de Amaral mejora corazones. Y Eva Amaral se vuelve a emocionar al compartir esta historia.

FOTO: @JAGUI.ES (JOSÉ ÁNGEL GUIMERÁ)

“El destino nos llega y nos ha vuelto a unir”, cuenta Eva. Y comienza a sonar otro exitazo, “Cómo hablar”. ¡Y cómo hablaba Eva de su querida Zaragoza! Los rostros de los componentes de Amaral no podían irradiar más felicidad. A Eva le brillaban los ojos, como cuando te enamoras. Y hubo de todo. La danza que se marcó Eva fue espectacular, al son de temas como “Mares igual que tú”, cuyo videoclip dirigió con maestría la directora de cine aragonesa, Paula Ortiz, quien también acudió al recinto de la EXPO a disfrutar de este maravilloso festival. También estuvo viendo a Amaral el prestigioso director de cine Gaizka Urresti, buen amigo del dúo, y cuyo documental sobre la figura de Labordeta se estrenará en Madrid el próximo lunes 19 de septiembre. Según ha podido saber ROCK CULTURE, “Labordeta. Un hombre sin más” contará con un momento muy especial: Eva y Juan volverán a tocar en formato acústico un par de temas en la presentación de la película de Gaizka Urresti y Paula Labordeta. Uno de ellos será el «Canto a la libertad» de José Antonio Labordeta. Y recordemos que la Fundación José Antonio Labordeta premió al dúo Amaral en su primera edición de premios en 2015 por su dilatada carrera musical. 

 
Trailer del documental «Labordeta, un hombre sin más» dirigido por Gaizka Urresti y Paula Labordeta, que se estrena en cines de toda España el 23 de septiembre

Dilatada estaba también la mirada de felicidad de Eva. Amaral brilló. Estaban ccomo pez en el agua. Se notaba que tenían muchas ganas. Eva también contó anécdotas de nuestro río Ebro, y confesó que le encanta perderse por sus orillas. Eva ha viajado mucho, pero no hay nada como coger un billete cuyo destino sea su tierra. Y cantarnos. Ha sido el concierto que reunió mayor número de saltos por cabeza. Todo el mundo lo vivió al máximo. Zaragoza tenía muchas ganas de la dupla Amaral.

Para muchos un concierto de Amaral es como un partido del Real Zaragoza: el maño siente que se olvida de todo y acude para ser feliz y desconectar de sus problemas. Como el momento en el que Amaral nos condujo hacia nuestra particular “Resurrección”, otro de los temas que coreó el público, con quien mantuvo una continua conversación: “Muchas de las cosas que me pasan son a las orillas del río Ebro. Gracias por hacer posible que esta sea una de las cosas más bonitas. Nos devolvéis de nuevo a la vida”.

FOTO: @JAGUI.ES (JOSÉ ÁNGEL GUIMERÁ)

Y ya se acercaba el fin. Dos de las últimas canciones elegidas fueron “Hacia lo salvaje” y “Cuando suba la marea”. La primera es, precisamente eso, una canción salvaje, en su fuerza y en su puesta en escena. Su letra muestra esa preocupación de Eva y Juan por los temas sociales, en este caso, la violencia de género. Un tema con mucho trasfondo que ha ayudado a muchas personas a salir de su particular pesadilla. Su fuerza es desgarradora: “Ella fue la primera de sus hermanas en huir. De la casa que la vio nacer hacia lo salvaje (…) La montaña fue su salvación y entre las fieras se crió. Y en los árboles escucha voces de tiempos remotos, ha elegido caminar hacia lo salvaje. No tenéis ni idea de lo alto que puedo llegar. Sentenció con un portazo y no la vieron nunca más. Cada golpe que le dieron era una cuenta atrás. Y ahora corre hacia el bosque. Su fortaleza, su nuevo hogar”.

Amaral muestra su visión del mundo y la filtra a través de canciones bellas. Es “belleza” el calificativo mejor define su música. Belleza en sus letras y belleza en su puesta en escena, con un audiovisual cuya calidad técnica brilla junto con una iluminación cuidada hasta la saciedad. Todo fruto de un gran equipazo. Amaral son guionistas de la vida, y en muchas ocasiones, sus denuncias en forma de letra sonora ayudan a miles de personas a “Escapar”, como aquel brillante tema que tocaron hace años con Moby. La magia y el corazón que se vierte en cada letra es el sello de Amaral: su humanidad. Vive Zaragoza. Late Amaral.

FOTO: @JAGUI.ES (JOSÉ ÁNGEL GUIMERÁ)