El lluvioso y caótico viernes 7 de marzo no podía terminar mejor que en la sala Upload para tener en frente a tres tremendas bandas locales. Erio, un grupo catalán que hace un metal intenso, agresivo, y ecléctico, con un buen toque de groove, encabezó el cartel de un show inolvidable donde mostraron su último EP lanzado en 2024, Resonancia perpetua de un bucle incesante, haciendo esto con el apoyo de otras dos agrupaciones locales, Indar y Status of the Dark. Indar, banda que trae el poder femenino a la escena del metal con su versión alternativa, moderna y oscura, y siguiendo en sonidos oscuros, Status of the Dark tuvo su gran debut en vivo, pudiendo disfrutar del momento inicial en la carrera de una gran banda emergente.
Status of the Dark
Formados en 2019 por Noél Córdoba como una banda de estudio, lanzó su primer single Cast Off en 2022, año desde el cual comenzó a ocurrir la formación actual de la banda, con Marc Contel en el bajo, Iván Guerrero en la percusión, y Ángel Bravo en la guitarra, caracterizándose por un sonido oscuro y movido que transmite mucha emoción, creciendo hasta lanzar su primer EP en 2024, Lost & Reborn.
Con las caras empalidecidas vemos como Status of the Dark comienza su entrada al escenario, preparándose para dejar en claro su mensaje, a lo que van y lo que nos traen. Presentando canciones clave como la mencionada Cast Off, y su último single The Die Is Cast publicado recientemente en 2025, como también la que lleva el título de su EP de 2024. Y para darle un poco más de movimiento a la sala, interpretaron una versión de Somebody Told Me de The Killers poniendo a cantar a todos con esta conocida canción.
La voz y forma de cantar de Noél se nos hace familiar y deja entrever una influencia de los alemanes de Lord of the Lost, cuando nos enteramos de que no solo pareciera ser influencia, sino que el single United de 2023 contó con la participación vocal de Chris Harms de la mencionada banda, y claramente esta gran canción no pudo dejar de faltar en el tremendo debut de la banda.
Si bien Noél comentó estar con algunos problemas que le impedían dar el 100% cantando, supo plasmar su experiencia y habilidad haciendo que eso no fuese un real problema, lo que pudo ser apoyado con el gran desempeño instrumental de su banda. La precisión y ritmo de las baterías, los dinámicos riffs y solos de guitarra, y un bajo solido y muy bien ejecutado se unieron para traernos una emocionante apertura de esta trilogía del metal catalán. La emoción no solo fue por la música, sino también por las bellas palabras de Noél a su esposa, sin quien quizás esto, no hubiese sido posible.
La propuesta musical de esta banda es bien particular, algo que no solemos escuchar seguido en bandas del circuito, con un sonido que mezcla un metal moderno y oscuro con la influencia de sonidos que podríamos encontrar en proyectos musicales ochenteros, como también su alta cuota de industrial, con líneas pegajosas que sirven de unión de puentes artísticos. Y es en base a cosas como esta que sus músicos han demostrado saber lo que hacen, y por sobre todo, que su motivación, decisión y energía los hará ver un gran camino por delante.
Indar
Si bien siempre se había pensado que el metal es un universo de hombres, siendo uno de los comentarios clásicos de quienes no conocen el género, Indar deja más que claro que eso no es más que una falacia. El cuarteto de metal alternativo catalán formado por Sara en las voces, Marta en el bajo, Karmen en la guitarra, y Nana en la batería, llegaron para inyectarle al metal local su cuota de poder femenino. Habiendo lanzado hasta la fecha 5 singles (los iniciales Rotten Roots y Prey de 2023, pasando por Udol, Nostalgia, y el último, Oxyde en 2024), transmiten un metal oscuro, poderoso, agresivo y a momentos espeluznante, con una puesta en escena muy cautivadora. Y por si no fuera suficiente, prontamente esta primavera tendremos el esperado álbum debut, ANLAGE, el que promete un montón, por lo que recomiendo dejarlo anotado.
Sara, su vocalista, llama la atención con su propuesta extravagante que nos trae mucha versatilidad vocal, otorgando bellos cantos limpios, hasta rugidos que espantarían a cualquiera. El apoyo de sus compañeras es más que necesario, es fundamental. La unión de fuerzas lleva a que las brutales guitarras se sumen a los oscuros bajos y la firme batería, que en punto perfecto se unen con las palabras y a la emoción que finalmente son transmitidas en el escenario. La complicidad entre compañeras, comunicándose en el escenario, y compartiendo sonrisas y miradas que se conectan y sincronizan, dando pie a canciones como la emocional Rotten Roots, o Prey, con esa misteriosa línea de bajo inicial que acompaña una limpia voz que explota en una sinfonía de tinieblas y luminidad que a ratos se deja mostrar entre las oscuras notas que suenan desde el escenario, o bien la profunda Udol, con sus guturales desgarradores y atmósfera oscura, que junto a canciones como Nostalgia y Oxyde dejan claros los horizontes de la banda, que mezclan influencias y recursos que se integran sonoramente de manera creativa, además de mostrar en vivo y en directo el progreso que han tenido desde sus comienzos.
Al igual que Status of the Dark, mostraron solidez como grupo de personas sobre el escenario, que más allá de tocar música juntas demuestran una unión que les traerá grandes caminos por recorrer en el futuro y serán un gran aporte a varias bandas femeninas que cada vez inundan más la escena de un metal único y admirable. Además, no fue la única banda que tuvo sus agradecimientos especiales, sino que Indar se tomó el espacio para agradecer a por unas hermosas baquetas personalizadas por Pank Kustoms para Nana, baterista de la banda, mostrando la calidad humana de estas poderosas chicas que vienen a conquistar los oídos de España y del mundo.
La presencia en el escenario, junto con el apoyo de la iluminación que coloreaba la emotividad del show, fueron cruciales para potenciar las oscuras atmósferas que son parte fundamental en la intensidad de su presentación, otorgando un dramatismo que marca las canciones y la entrega de una agrupación local que va formando un emergente y prometedor camino que definitivamente vendrá cargado en un futuro de más metal de la mejor calidad para nuestro regocijo, esperando ver mucho más de ellas en el futuro cercano.
Erio
Desde Figueres, Cataluña, llegó a la ciudad condal un mastodonte de sonido metalero, moderno y vanguardista, agresivo y pesado. Erio, banda formada en el año 2013, lleva ya más de una década reventando parlantes y escenarios. Habiendo lanzado su primer disco, Éxodo, en 2021, sus publicaciones se remontan a 2013 cuando lanzan Simbiosis 1.0, que se suma a Simbiosis 2.0 para alcanzar hoy en día su último EP, Resonancia perpetua de un búcle incesante, lanzado en 2024.
El quinteto, formado por Víctor Marín en la voz, Andreu Runo en bajo, Txabi Linares en batería, y a Ernest Fosk y a Maxim Kutsan en guitarras, llenó el escenario de la sala con una intensidad destructiva, pero no dicho de mala manera, sino que necesaria para ir más allá de lo convencional. De manera diferente que las otras dos bandas, Erio vino con toda la agresividad extrema, con pesados riffs para cabecear a tope, hasta emotivos momentos llenos de colorido musical, la banda llenó la sala Upload de movimiento, de expresión, y de metal.
Se puede ver que Erio tiene un lugar en el corazón de sus fans, visto en el apoyo que recibieron, con un público que dio todo en la pista coreando y saltando con las canciones que nos trajo la banda, las que recorren su historia con canciones de su disco Éxodo, como Mi Realidad, o la agresiva Guerra Ciega, que se sumaron a la rabia expresada en No Soy Nadie, como además de compartir escenario con canciones de su repertorio más nuevo como su intenso temazo Abrázame, la emotiva Estrellas Muertas, o Solitario, todas presentes en su último EP Resonancia perpetua de un bucle incesante.
De esta banda destaca muchísimo la entrega en el escenario. La puesta en escena y visual de este grupo nos recuerda mucho a la escena del hardcore, desde donde el metal ha podido sostenerse para hacer creaciones vanguardistas incorporando elementos de otros géneros, lo que se puede sentir en las ya muchas canciones de Erio. La agresividad, que arrasa con todo potenciando la emoción puesta en la expresión de su creación, y su solidez como quinteto sobre las tablas hacen que presenciar un show como este sea hasta terapéutico, que, en sus desgarradoras vocales, guitarras pesadas, junto a unos marcados y decididos bajos y baterías, generan breakdowns perfectos para un buen headbanging y una buena sesión de gritos de descarga, que incorporan elementos electrónicos que otorgan a sus canciones un espectro amplio en su cruda expresión.
No cabe duda de que la escena local esta llena de garra y que, hasta el día de hoy, no ha dejado de traernos cada vez más bandas que poco a poco catapultan tanto a Cataluña como a España a la escena mundial, pero más importante, nos dejan un legado a todos quienes disfrutamos de la música de calidad.














