Crónica | Architects : The Sky, The Earth & All Between
Los britanicos de Architects volvieron a Barcelona, después de 6 años para presentarnos su más reciente lanzamiento The Sky, The Earth & All Between, junto a ellos Guilt trip y Brutus encargados de abrir la noche.
La noche comenzó con Guilt Trip, que a pesar de tener un setlist corto, y poco espacio en la tarima, se les vio con un gran manejo del escenario y del público, con un hardcore nueva escuela, fresco y salvaje, capaz de hacer mover a la sala dentro del mosh pit. El setlist se compuso en mayoría por temas de Severance, su ultimo Lp lanzado en 2023.


Después llegó el turno de los belgas Brutus, quienes ofrecieron un contraste con su propuesta más atmosférica y ambiental. Fue curioso dar un salto de una banda tan cañera a una más etérea; sin embargo, la transición funcionó y fue muy bien recibida. El público se sumergió en el juego de luces y en la voz reverberante de Stefanie Mannaerts, que oscilaba entre la fragilidad y el desgarro con naturalidad. En ciertos momentos, la sensación envolvente de su música me recordó a Russian Circles, con esa capacidad de crear paisajes sonoros expansivos. El setlist incluyo canciones como war, Liar, Dust y Sugar Dragon.

Con la sala completamente llena, Architects pisaba de nuevo el escenario de Razzmatazz, después de seis años de ausencia. Personalmente estaba impaciente por verlos, empezó a sonar Don’t Stop Me Now de Queen, acto seguido salieron los integrantes de la banda y escuchamos el intro de when we were Young, una de las que más quería escuchar, Sam Carter se veía emocionado por la respuesta de la gente quienes no dejaron ni una canción sin cantar a pesar de algunas ser muy recientes.

La banda no dejó de lado los clásicos, y pudimos disfrutar de temazos como Doomsday o Royal Beggars, pero también Whiplash, Brain Dead, Blackhole, Curse y Seeing Red, todos del reciente The Sky, The Earth & All Between. No podían faltar los himnos del Architects actual, como when we were Young y Animals


No quería dejar de lado un momento muy especial que fue cuando interpretaron un fragmento de Gone With The Wind, una canción de All Our Gods Has Abandoned Us, último disco que lanzaron en 2016 con la presencia del antiguo y fallecido guitarrista Tom Searle (hermano gemelo de Dan Searle, el baterista), se pudo sentir un aire a homenaje a él, puesto que es una canción que retrata el dolor y la desesperación de morir lentamente por el cáncer. Tom era una presencia muy fuerte para la banda y llevó el control creativo de Architects.
Era un poco surreal poder verlos a tan pocos metros de distancia después de haber seguido su carrera durante años, y creo que era un sentimiento compartido, ya que se sentía la emoción e ilusión que muchos teníamos al poder vivir un show tan intimo junto a una de las bandas más grandes y referentes del metalcore, y no me refiero a números o que tanto llenan, sino al impacto que tuvo y tiene su música en nuestra vida cotidiana.


También hay que destacar el espectacular montaje de luces, que se sincronizaba perfectamente con cada canción. En algunos momentos, me sentí completamente absorbida por la combinación de luces, música y la energía del público. La adrenalina de todo eso me dejó con una sensación de aturdimiento, como si todo estuviera pasando a la vez y de una forma tan intensa que no podía procesarlo.


Con el eco de Animals, el show llegó a su fin. Aunque el tiempo voló y se sintió un poco fugaz, lo disfruté de principio a fin. La emoción no desapareció; fue un concierto que me dejó con el corazón contento y acelerado.









