Magik regresa con temas propios en este nuevo proyecto, Last Call, V.M. Arias y Giles Keith Ramirez al frente de la banda.
Billy Sheehan pone el punto en un tema, Running Out Of Time.
Grabado a caballo entre La habitación del pánico y los GKR Studios, V.M. Arias se ha encargado de la producción. Last Call reúne, plenamente, la idiosincrasia del dúo V.M. Arias y Giles Keith Ramírez, una declaración de intenciones que queda plasmada dentro de toda la obra.
El álbum es con una colección de temas propios, canciones llenas de melodía, estribillos pegadizos bajo la impronta de un Hard Rock clásico.
Todo esto que comenzó en pandemia, ofreciendo versiones de temas clásicos de los 60 y 70 vistos desde su prisma y criterio personal, se ha asentado como un proyecto firme y consistente y os contamos lo que nos ha parecido.
He empezado por Running Out Of Time, por supuesto y por Sheehan, esperaba duelo de cuerdas a lo bestia, qué lujo contar con Billy para lo que sea, en este caso, a formar una buena pieza de guitarra y bajo.
Encuentro mucho tema tranquilo, la voz clásica de Giles da juego en este tipo de cortes. Arias ha madurado su estilo con distinción desde aquellos locos 80 y sin duda, este rollo a estas alturas le viene mejor.
Que bonita esa acústica, esa letra, esa añoranza, It”s All About You te va a hacer sentir y recordar muchas cosas. Es su lucha contra la inmediatez y la falta de paciencia de estos tiempos de escuchar música a segundos.
Primero va la guitarra, luego la marcada melodía, los coros la hacen AOR. Candorosa y empática es la melodía al son de esta voz que se mezcla amablemente. Maybe Tomorrow va para single.

Lo de estos dos es como esa simetría poética que surge espontánea, tienen química, tienen rollo y en Destination Unknown lo demuestran. Otra de dejarse llevar por la melancolía al pasado. Giles va bien de voz, tatuando falsetes en los estribillos. Me encanta que avise de la que se te viene encima con el solo.
Al llevar la palabra piedra en el título, han arrancado el tema en modo stoner, duro, culpemos al bajo, porque el resto de Stick and Stones es melódico comercial.
Set Me Free me da reflejos rojo terciopelo. Recordemos que Manolo Arias ha grabado poderosamente baterías, bajos, teclados y voces en el disco, como arreglista no se le puede toser. La voz limpia, te deja escuchar cada palabra.
Como la mecha de un cigarro en la oscuridad, la voz y los acordes van dejándose caer en Black Mary Suicide, notas de blues en todo el tema pero si llegar a serlo, los solos le pierden a Arias.
El carrusel de temas algo más movidos continúa con Born Supernatural con unos perfilados puentes y estribillos con coros, comercial y americana. No hay canción que no denote que esto es un proyecto perfilado por la mente de un guitarrista.
Manteniendo el perfil alto en todos los temas, Burn It Down saca los tonos más agudos de Giles. La que más se te va a quedar en la cabeza, asegurado. Destiny es otra casi balada afectiva rellena de acordes lentos y poderosos que ondean tras la voz de Keith y esa acústica. Una vida resumida en una letra y una osadía enorme por su parte la de meter 14 temas en un disco, al fuego se le combate con fuego.
Encuentro justo la revolución que quería nada más escuchar World On Fire. Qué rápido se me pasa, aún queda más. Time and Time Again sigue el flujo de la anterior. Han encontrado su punto personal y de personalidad, casi acabando la escucha tengo claro por donde han querido ir. Que regalo escuchar ese bajo en Set on a Time Bomb.
Detalle que agradezco cerrar este gran disco con un baladón de los de se tarde con la acústica, un micro y que la palma de la mano dando golpes en el muslo sea quien marque el tramo y el ritmo Winds of Heaven. El video en blanco y negro por favor.

Recapitulando, Last Call como llamada es buena opción para escuchar en la carretera. Como Magik lo haga sonar en directo, os lo cuento dentro de nada, presentación oficial del disco el 30 de marzo en Madrid.







