En cuanto anunciaron que sería el último concierto de 13 Krauss en Madrid supe que era hora de saldar una deuda pendiente con esta banda de punk folk de Zaragoza.
La Sala Starving, lejos de sus tradicionales shows en el Gruta 77 estuvo a rebosar y fue el lugar ideal para esta despedida.
Generador
Abrieron la noche Generador, un proyecto en modo duo formado por Annie Baby a la batería y voz y J.Horror a la guitarra y voz.

Como su propio nombre indica, supieron convertirse en un generador de buen rollo con su fusión de rockabilly con aromas de punk rock arrancando sin piedad con Cerveza.
A partir de ahí fue una descarga incansable de temas como Cambio mi cuerpo o Maldito vehículo de ocasión.
No faltan los toques de humor en sus letras ácidas y desenfrenadas como Psicofonía en la tumba de Johnny Cash o A ver si nos vemos menos.
De pronto J. Horros nos acercó a los orígenes del rock en este país con una potente versión de Leño y su No voy más lejos para acercarnos con un rollo más sesentero A go go antes de meternos de lleno en el Cementerio de la Almudena, un tema mucho más cañero e incendiario, lleno de energía.

Hubo momento para hablar de política con Inciso o para que Annie nos pusiera firmes con La gente apesta, de estos cortes que rezuman aromas de punk rock ochentero.
La fiesta estaba servida y J. Horror se dio un baño de multitudes mientras tocaba caminando por la sala antes de que, cuando a golpe de caja nos anunciaran un himno al nihilismo como es Voy cuesta abajo uno de los temas más cañeros de este dúo.

Cerrando su frenético show dejaron para deleite de los presentes Me estoy peinando y una potente Sonrío demasiado para ser tan pobre, dando así por finalizado un show corto, pero que supo a gloria.
13 Krauss
Había ganas de despedir a la banda zaragozana que, con una década de carrera y 3 potentes discos recientemente anunciaban el final de esta etapa.
Así, la Sala Starving estaba llena de camisetas de la banda y de ganas de su mezcla de punk rock y folk.
Arrancaron sin miramientos con ritmos folkies para hacernos cantar a gritos Verte perder, y acercarse a los tiempos oscuros de Dark Times, tema que abría su último trabajo Redención.

Y vaya si fue una redención, Mario, Davo, Buesa, Samu y Guille se reencontraron con un público entregado con quienes cantaron Sinners and liars.
Mario anunció la llegada del Duende gitano que demostró una vez más el virtuosismo de las 4 cuerdas al violín de Don´t feed the Goblin.

Tras esto y con el público ya en el bolsillo se armó la sorpresa cuando aparecieron de golpe Gabi al acordeón y David con la gaita y la mandolina, Madrid tuvo la oportunidad de vivir los viejos tiempos de 13 Krauss una última vez.

Con la formación completa empezaron a volar los clásicos de la banda como Oscura realidad, la potente mejor postor o la alegría de volver a bailar una vez más con Little Timmy.

Por si acaso el ambiente no estaba ya muy encendido, llegó el momento enérgico de Insane antes de meternos con un premonitorio Camino a seguir y la poco usual Atlántida cerraba una tanda importante de la noche.

Pero había ganas de más y volvieron para darnos un vuelco con Mary Tempestad.
Mario y Samu cogieron las riendas a golpe de guitarra para llevarnos a Doomsday antes de que saltase a la palestra Maggie Dickson y que comenzasen los disturbios de Flying Broken chairs.

Como no podía ser de otra forma, cerraron la noche con XIII y Seguir en pie, todo un himno de esta banda que perdurará en el tiempo.
Se queda un sabor agridulce con esta despedida, pero como dice la canción pase lo que pase es mejor seguir en pie. Hasta siempre compañeros.








