Hay noches mágicas a lo largo del calendario en las que podemos disfrutar al ritmo de un buen concierto de Folk, pero sin duda la más emblemática es la fiesta de San Patricio.

Y con motivo de la celebración de este santo de tanto arraigo en Irlanda, la banda de folk Kinnia dio un concierto muy especial en la Sala Moby Dick de la capital.

Sorprendió gratamente el recibimiento a los que íbamos llenando la sala a cargo de una agrupación de gaiteros y panderetas que amenizaban  con clásicos de música celta.

El sexteto prometió una velada con dos horas de folk bailable y nos lo demostraron desde que arrancasen con The Road.

En honor a tal festividad, el repertorio estuvo muy marcado por clásicos como Raggle taggle gipsy alternados con temas propios como Witches Compass, donde demostraron la perfecta sincronía que tienen la sección melódica formada por Jezabel y José Luis al violín y los vientos respectivamente.

kinnia Jezabel

Llegó el turno de rendir homenaje a la reina pirata Grace O Malley con un Pablo Merchante que supo ganarse al público en su último concierto como frontman de la banda, jugando y animando a una sala llena de incondicionales que supieron responder remando, gritando y cantando. Tras acabar pudimos disfrutar de Uskudara antes de llevarnos a la mágica leyenda oriental que evoca la increíble The Tower. Al acabar el tema tuvieron que solventar unos problemas técnicos que Arturo supo amenizar marcándose un solo de batería.

Kinnia Arturo

Kinnia volvía a versionar un clásico como Star of the county down llevándoselo a su terreno fiestero y bailable.

Y llegó el momento del invitado de la noche, el flautista polivalente Javier Santoyo quien subió con su Aerophone a tocar The lark in the morning para que luego la banda rindiese homenaje a los juegos de roll con Gambling with the Dwarves, con su tradicional baile y su ambiente festivo.

Kinnia Invitado

Volvió a subir Santoyo para acompañar a Kinnia en  Chicago Jig y la banda nos presentó la inquietante leyenda que está detrás de Margorie MCcall, tema inédito de su esperado nuevo disco, un tema más oscuro que dio buenas sensaciones.

Kinnia Jose Luis

Entonces siguieron sonando clásicos como Morrison’s Jig y el Irish washerwoman entre otros.

Fue entonces cuando en un momento de nostalgia Pablo recordó el primer tema que compusieron juntos arrancando con la preciosa Wings of Liberty, las emociones se palpaban y Jezabel supo corresponder con unas sentidas palabras y el público iluminó todo con las luces de sus móviles creando así un mágico ambiente.

Kinnia Pablo

Para animarse tras este momento llegaron momentos muy divertidos como cuando en An  Dro  José Luis y Pablo iniciaron una conga por toda la sala mientras los gaiteros se colocaron frente al escenario amplificando así el sonido.

Kinnia gaiteros

Arturo, Mario y Jorge supieron marcar terreno con la potente base de Step it out Mary, con una sala llena de globos volando en todas direcciones, mientras Pablo siguió ganándose al público con temas como Fiddler on the deck, y Santoyo reforzó la sección melódica nuevamente en Cooley’s Reel.

Kinnia Mario

La noche parecía no tener fin cuando arrancaron con The Wellerman y nos pusieron a bailar al ritmo de la Danza del oso y, como no podía ser de otra forma, brindamos juntos al  compás de Drink for the fallen.

Aprovechando que días después tocarían Saurom en la capital, Kinnia nos deleitó una vez más con su alegre versión de Musico de calle.

Kinnia Jorge

Con ese buen humor que les caracteriza se llevaron a su terreno Mi gran noche del todopoderoso Raphael antes de ir cerrando al ritmo de John Ryans polka.

Cuál Cenicienta al sonido de las campanas, nosotros sabíamos que tarde o temprano la magia de esta noche llegaría a su fin y fue al acabar junto a Javier Santoyo al ritmo de Rokatanc y el himno por excelencia  Drunken Sailors cuando Kinnia terminó su recital entre aplausos y ovaciones.

Kinnia Foto Final

Quizás esté concierto no fuera una noche más en la trayectoria de la banda, quizás el sabor agridulce de las despedidas impregnó el ambiente del concierto, pero una vez más quedó claro que Kinnia son una sólida banda de folk y que cada concierto es una experiencia única. Esperamos con ganas conocer más del futuro de esta banda.