Evento: Rock Imperium Festival 2024

Recinto: Parque El Batel Cartagena 
Fecha: Jueves 20 de junio de 2024 
Promotor: Rock Beasts | Madness Live! 
Crónica y vídeo: Luis Rey y Manu Hernández 
Foto: Manu Hernández y Alfonso Rock Culture 
para Rock Imperium Festival

La segunda jornada del festival dio paso a la puesta en marcha del tercer escenario, el denominado Festivales Región de Murcia Stage, junto a la zona de Food trucks y el mercadillo. Por él pasaron bandas locales y nacionales, así como algunas de las propuestas que se salen de la tónica general del festival, de marcada apuesta por los géneros más tradicionales del Heavy Metal. Mientras tanto, pudimos gozar de grandes nombres del género, tanto clásicos como Glenn Hughes o Ritchie Kotzen como otros más recientes como Avantasia o Kamelot.

Crónica Rock Imperium 2024 | Jueves 20

Tras las fuertes sensaciones del primer día, coronado por los esperadísimos Judas Priest, llegaba el segundo, con la apertura del tercer escenario, lo que generó mayor movimiento a lo largo y ancho de todo el recinto. El clima continuó acompañando, sin hacer un calor excesivo y con el viento aún presente para refrescar al atardecer.

Abrían la jornada, como ya sucedió el día anterior, una banda como Celtian, para abrir boca pero sin poner los motores a todo gas. La banda madrileña, conocida por su fusión de Folk celta con Metal Sinfónico, ofreció una actuación vibrante y llena de dinamismo, liderados por su vocalista Xana Lavey, quien también contó con la participación de Rosalía Sairem de Therion en uno de los momentos más emocionantes del concierto.

Sonaron temas como La Leyenda de las Dos Cruces, Tu Hechizo o Magia de Luna, donde el violinista y miembro fundador Diego Palacio, tuvo momentos destacados que arrancaron ovaciones del público, demostrando su habilidad y pasión en el escenario.

Con Caminos de Muerte y Salvación cerraron ésta su segunda participación en el festival tras su paso por la primera edición.

Mientras, casi a la misma hora, en el escenario Festivales Región de Murcia Stage la banda cartagenera Archetype Of Disorder hacía acto de presencia por primera vez en un festival de tal dimensión. Con su más reciente incorporación al micro, Amaya, ex-vocalista de los también cartageneros y añorados Ingravitta, nos dejaron buen sabor de boca con su Metal Gótico pausado y emotivo, con fuerte influencia de bandas nórdicas emblemáticas del género. Muestra de ello es su último single, Voices of the Void, de su disco Odyssey In Space lanzado el año pasado.

En el mismo escenario, a continuación los también locales Lonely Fire sorprendieron a propios y extraños con su propuesta de Rock Melódico o AOR como lo denominan muchos. Con una calidad superlativa y un sonido digno de las más grandes bandas consagradas del género ofrecieron un concierto de enorme clase, destacando canciones que sonaron a gloria como Victory o Call of the Wild, que hicieron las delicias de los que allí se reunieron a tan temprana hora del día.

Mientras tanto, en uno de los escenarios principales, el Estrella de Levante Stage, habían dejado huella los alemanes Xandria, con la bellísima vocalista Ambre Vourvahis, quien hizo gala de su rango vocal y habilidad para transmitir emoción.

Con orquestaciones épicas y Metal potente, ofrecieron un setlist equilibrada de clásicos y material nuevo. Canciones emblemáticas como Nightfall y Ravenheart resonaron con fuerza, mientras que nuevos temas como Reborn demostraron la evolución y madurez musical de Xandria. Una de las variadas muestras de Metal Sinfónico que pudimos ver en el festival que, aunque no tan conocida como otras, pero aún así supieron conquistar al público a base de buen sonido y actitud.

La banda de Heavy Metal norteamericana Cirith Ungol anunciaron su presencia en el cartel del Festival en esta edición como algo muy «exclusivo» ya que sería la única y última vez que tocarían en nuestro país. Desplegaron su calidad a continuación de Xandria sobre el escenario Cartagena Stage con la leyenda Tim Baker (y su peculiar timbre de voz) al frente.

Sonaron canciones de su amplia discografia como I´m alive, Black Machine, King of the Dead o Join the Legion. Una lección Old School sobre las tablas que dejó un excelente sabor de boca a sus fans.

Los alemanes Kadavar son una banda ya consolidada dentro de la globalidad de un género como el Stoner Rock. Recientemente decidieron ampliar en un componente más el grupo añadiendo una guitarra con Jascha Kreft a los mandos de la misma. Quizá hayan perdido un poco de crudeza que si proponían como Power Trío pero esas grandes canciones como Skeleton Blues, Lord Of the Sky, Die Baby Die o Creature of the Demon con la que cerraron su actuación demostraron que la banda sigue dando que hablar por su brillante puesta en escena. El engranaje Lupus, Tiger y Dragon (guitarra/voces, batería y bajo) no ha bajado su precisión y dieron el primer gran espectáculo del día en el Estrella de Levante Stage.

Antes nos habíamos pasado a ver un rato a la banda madrileña Arwen, quienes con una trayectoria de más de 25 años, varios álbumes y habiendo pisado escenario con algunos grandes nombres de la escena nacional e internacional, eran unos desconocidos para mí.

Con un sonido pulcro y melódico, dejaron buena impresión el tiempo que los estuve viendo, pero ver a una banda como Kadavar es indudablemente una gran oportunidad que me llevó a tomar la decisión de volver al recinto principal del festival. Dejo aquí unas fotos de Arwen y el agradecimiento por su profesionalidad y simpatía.

Siguiendo con las grandes estrellas del día, que no iban a ser pocas, el virtuoso guitarrista norteamericano y su banda, Richie Kotzen, fueron los siguientes en desplegar su show sobre el escenario Cartagena Stage. El bueno de Richie repetía enclave porque ya estuvo sobre ese mismo escenario la pasada edición junto a sus colegas Billy Sheehan y Mike Portnoy de los The Winery Dogs.


La versión de Ritchie en solitario es también una garantía de calidad que complementa su buen hacer con la guitarra con ese torrente de voz que le caracteriza. Quizás su propuesta sea más apropiada para una sala que para un gran festival pero no deslucieron grandes canciones como War Paint, Fear, Remember o la gran versión de Shapes of Things de los Yardbirds.

Muchas partes jam donde su puesta en escena más orientada al Blues Rock hizo disfrutar a muchos de los allí presentes.

La banda clásica de Rock Melódico TNT procedentes de las frías tierras noruegas fueron los siguientes en aparecer en el Estrella de Levante Stage. Luces y sombras en una actuación que careció de pegada en muchos momentos quizás por la temprana hora de la misma o porque la banda ha perdido algo de fuelle con el paso de los años.

La voz de Tony Harnell es el santo y seña de la banda junto a la guitarra de Ronni Le Tekro y entre ambos soportaron el peso principal de un show plagado de clásicos como Desperate Night, Tonight I ´m Falling, Forever Shine On, la sempiterna y más coreada Intuition, 10000 Lovers (in One) o Seven Seas con la que cerraron. El sonido fue mejorando con el paso de la actuación pero no dejó el mejor sabor de boca a los fans (que no son pocos) de la banda.

Tras el paso por el Festival en la pasada edición de los clásicos Deep Purple de Gillan, Paice y Glover llegaba el turno de otro de los miembros de la saga púrpura por derecho que es el incomparable Glenn Hughes.

Hace ya unos ocho años Glenn decidió embarcarse en una gira interpretando todos los clásicos de su etapa en la banda denominada Mark 3 y 4. Ha ido intercalando esta gira junto a otros proyectos junto a Black Country Communion o su paso por los Dead Daisies. Recientemente ha anunciado que esta gira tan larga (con una pandemia mundial entre medias) tocaba a su fin y continuará con sus proyectos en solitario.

El caso es que nada más subir al escenario Cartagena Stage su aura de gran estrella del Rock por derecho no dejó indiferente a nadie.

Con una puesta en escena digna de los más grandes artistas que en los años 70 alcanzaron un nivel superlativo dio rienda suelta a todos esos clásicos tal y como eran ofrecidos en vivo en aquellos años. ¿El añadido? Una voz fuera de todo rango y unos músicos de apoyo que hacen que esas canciones se mantengan vivas con el paso de las décadas. Stormbringer, Might Just Take Your Life, Sail Away, You Fool No one (donde se intercalaron los solos de guitarra de Soren Andersen y la batería de Ash Sheehan que además celebraba su cumpleaños) con sus partes Jam y los guiños a Highball Shooter para dar rienda a la parte final del show con la eternas Mistreated y You Keep on Moving donde la voz de Glenn hizo estremecerse hasta el último rincón del Rock Imperium 2024.

No debemos olvidar que la voz del artista no es solo su principal arma porque hace sonar el bajo de manera increíble haciéndolo encajar perfectamente con el resto de los intrumentos.
Para cerrar el himno Burn que hizo saltar y vibrar a todos los presentes dejando claro que las canciones de Purple son eternas.

Después de tremenda exhibición de talento y autenticidad digna de genios elegidos por los Dioses del Rock, no quisimos perdernos aunque fueran los últimos 15 minutos de otro genio, mucho más joven, más moderno y, definitivamente más alternativo para el rango estilístico del festival.

Hablamos de Plini Roessler-Holgate, conocido artísticamente como Plini a secas. El virtuoso guitarrista australiano congregó a un buen número de seguidores en el Festivales Región de Murcia Stage, con su estilo progresivo instrumental que hizo las delicias de un servidor durante el rato que estuve. Una pena que hubiese coincidido con Hughes. Espero poder volver a tener la oportunidad de verle y, a ser posible, en sala.

De vuelta a los escenarios principales, tuvimos el gusto de disfrutar de la segunda presencia en el Festival del proyecto Avantasia de Tobias Sammet con una propuesta de espectáculo asegurado donde va intercalando a esas grandes voces que lo acompañan.

Arrancaron el show con Spectres y Reach Out for the Light donde ya apareció Adrienne Cowan como la primera de las voces protagonistas.

El siempre carismático Bob Catley de Magnum tuvo sus momentos de luz propia en las canciones The Story Ain´t Over , Avantasia y Mistery of a Blood Red Rose mientras que el otro peso pesado de la noche, Ralf Scheepers de Primal Fear, lo hizo en Alchemy e Invicible. Se echa de menos a Jorn Lande, Geoff Tate o Eric Martin, pero tanto Herbie Langhans como la anteriormente mencionada Adrienne Cowan dejan el listón también en todo lo alto.

Un brillante fin de show con Lucifer, Sign of the Cross y The Seven Angels dejando satisfecho a todo el personal, y demostrando que Avantasia es una apuesta segura en cualquier festival de Metal.

 

También pudimos estar en el tercer escenario viendo a la legendaria banda británica Praying Mantis, quienes están viviendo una segunda o tercera juventud, como ya demostraron en su paso por la primera edición del festival en 2022.

Nacidos en la NWOBHM siguen ofreciendo conciertos a gran nivel y en esta edición del Rock Imperium no fue menos. Arrancaron con la canción que da nombre a la banda con un sonido de lujo apoyados con la gran voz de John Cuijpers y el tandem de los hermanos Chris y Tyler Troy. Sonaron Highway, la emotiva y mágica Dream On, Keep it Alive, Panic of the Streets, Standing Tall de su último album y una sorprendente versión de la mágica Simple Man de Lynyrd Skynyrd.

Bandas de esta calidad son uno de los mayores puntos positivos de la apuesta del festival, y en definitiva los que marcan la diferencia al margen de los grandes nombres y cabezas de cartel.

La última gran propuesta de la noche en el escenario Cartagena Stage, fueron Kamelot. La banda estadounidense de Power Metal Sinfónico se presentó con una energía arrolladora y una escenografía más oscura de lo que habíamos visto hasta el momento, con potentes luces rojas y azules, envueltas en humo durante todo el show. El escenario estaba decorado con motivos góticos y medievales, y una gran pantalla que complementaba perfectamente la propuesta de la banda. Su combinación de melodías épicas con potentes riffs marca de la casa consiguieron congregar a un buen número de seguidores, entre los que se encontraba un servidor.

La voz poderosa de Tommy Karevik y su fuerte presencia en el escenario estuvo perfectamente complementada por la carismática vocalista suiza Melissa Bonny (Ad Infinitum, The Dark Side of the Moon, Warkings) con quien interpretaron temas como Sacrimony (Angel of Afterlife).

El sentimiento a la guitarra de Thomas Youngblood en la guitarra y la sólida base rítmica de Sean Tibbetts (bajo) y Alex Landenburg (batería) destacaron una vez mas en su característico sonido y puesta en escena. Clásicos como March of Mephisto, Karma y When the Lights are Down, mantuvieron la intensidad y la emoción en todo momento, cerrando con Liar Liar (Wasteland Monarchy).

Para rematar el día, o mejor dicho, la noche pues ya pasaba de la hora de las brujas, en el escenario Festivales Región de Murcia nos aguardaba la dosis de Metal Extremo habitual, por escasa pero siempre presente en los festivales de Madness Live. En esta ocasión iban a ser Marduk los encargados de representar al Black Metal y dejar el pabellón bien alto. Y vaya si lo hicieron. La banda sueca nacida en los 90, pionera de este género en su país y no exenta de la polémica que rodea a estas bandas. Como siempre digo cuando escribo de bandas de Black Metal, es un género musical que no domino a nivel de conocimientos técnicos. Simplemente cuando veo en directo o escucho a alguna banda, o me gusta o no me gusta. Y Marduk me gustaron. Se nota la veteranía y que tienen temas míticos a tenor de lo que pude ver entre el personal asistente. Un punto y final a la segunda jornada bastante intenso, para irnos a dormir calentitos.