Crónica | Rock Imperium 2026: Domingo 05 de julio

Evento: Rock Imperium Festival 2026
Recinto: Parque El Batel Cartagena 
Fecha: Domingo, 05 de julio de 2026 
Promotor: Rock Beasts | Madness Live! 
Crónica: Luis Rey y Alfonso Rock Culture 
Fotos: Jesús Martínez y Alfonso Rock Culture 

Arrancamos esta tercera y última jornada del festival con la resaca de la segunda jornada donde las emociones fueron muy fuertes e intensas.

Las japonesas Hagane fueron las encargadas de abrir la última jornada en el escenario principal. La banda de Tokio, que debutaba en España, sorprendió con una propuesta de power metal técnico y melódico, respaldada por una brillante ejecución instrumental y una cuidada imagen. Con temas como Tengagoken, Kagome y Records of Tsurugi, demostraron un gran nivel sobre las tablas, conquistando al público desde el primer minuto.

En el escenario Thunder Bitch los veteranos malagueños Estrella Negra ofrecieron una auténtica lección de heavy metal tradicional. Aunque la asistencia aún era reducida a primera hora de la tarde, el quinteto conectó con los presentes gracias a clásicos como Magia Negra y Brujas de Salem, junto a composiciones recientes como Cabalgando sobre el infierno, La Doncella de Orleans, La Profecía y la contundente Por 30 Monedas. Cerraron con Andalucía, recibiendo una merecida ovación.

De vuelta al escenario principal, una banda que ha dado mucho que hablar en los últimos tiempos. Las chicas de Dogma volvieron a dejar patente su potente propuesta visual y conceptual, combinando una estética provocadora con un metal moderno y oscuro. Para la ocasión le dieron un toque especial a su habitual atuendo de monjas “satánicas” vistiendo camisetas rojas de la Selección Española de fútbol.

Pese a todo el marketing y propuesta visual, los recientes cambios de formación se hicieron notar, mostrando una banda más fría y con menor conexión con el público que en anteriores ocasiones. Aun así, temas como My First Peak, Made Her Mine, Father I Have Sinned, su versión de Like a Prayer (Madonna) y Pleasure From Pain mantuvieron el interés de una actuación correcta, aunque menos convincente de lo esperado.

Jugando prácticamente en casa, los murcianos Doble Esfera ofrecieron una actuación potente y enérgica en el segundo escenario. Liderados por Eladio Ruipérez y Antonio Elzaurdia, conectaron rápidamente con un público muy entregado gracias a temas como Fuera de control y Doble Esfera, confirmando el gran momento de forma de la banda. Como algo poco usual, aprovecharon el concierto en un marco de tal magnitud para presentar a su nuevo vocalista, Moi Dante Amo, que participó al micro en temas como 2030 o La momia.

Y llegó la hora del primer plato fuerte del día para el gusto de un servidor. Lo hicimos con los de Seattle y leyendas absolutas del género Queensryche. Aunque solo los buenos del guitarrista Michael Wilton y el bajista Eddie Jackson quedan como miembros originales del combo se apoyan en el resto de los miembros actuales que son Mike Stone a la guitarra, Casey Grillo a la batería y el torrente de voz y clase Todd La Torre.

Un setlist plagado de hits para no hacer prisioneros arrancando con Queen of the Reich de su primer EP que sonó sencillamente magistral. Hicieron un extenso repaso a su época más gloriosa haciendo sonar Operation Mindcrime, Walk in the Shadows, Speak, Warning, NM 156, Neue Regel y la más reciente y actual Behind The Walls. El timbre de voz y la potencia de La Torre hacían recordar al mejor Geoff Tate de sus comienzos. Más retazos del pasado con Take Hold of the Flame o Screaming in Digital para dejar una parte final con las imponentes Revolution Calling, Empire y la fabulosa Eyes of Stranger coreada por todo el público bajo ese sol de justicia. Magnífico show que nos dejó con ganas de más.

El turno siguiente en el escenario Thunder Bitch fue para los suecos Crazy Lixx con un abarrotadísimo recinto donde acercarse al enclave era una labor de pico y pala.

Con Danny Rexxon al frente dieron un show de apenas 45 minutos intenso lleno de sus hits donde sonaron Rise Above, Girls of the 80´s, Hunt for Danger, Blame it on Love o Who said Rock´n Roll is Dead con la que pusieron broche a una actuación intensa que quizás se habría disfrutado más en el escenario Estrella de Levante porque como ya he dicho acercarse y acceder al recinto era más que difícil.

Rozando ya el anochecer comenzaron su show los estadounidenses Trivium. Bastante expectación para verlos porque forman parte de ese grupo de bandas más contemporáneas que han calado hondo en mucho público más joven con propuesta aplastantemente contundente.

Una andanada inicial con la apabullante Pull Harder on the Strings of your Martyr y Strife plagadas de fuego y artificios desde el escenario.

Matt Heaffy, frontman de la banda y guitarra estuvo muy comunicativo con toda la audiencia y entre canciones intentó muchas veces comunicarse en castellano lo que es de agradecer para un público que mayoritariamente habla el idioma de Cervantes. Sonaron los tremendos riffs de A Gunshot to the Head of Trepidation y de The Sin and the Sentence con un Alex Bent a los parches que funcionó como un reloj suizo.

En la parte final del show aparecieron joyas como Like Light to the Flies, Forsake Not the Dream o Silence in the Snow para dar paso al final apocalíptico con su himno In Waves que abrió el centro de la audiencia en un circle pit bastante amplio y concurrido.

Los griegos Yoth Iria pusieron la nota más oscura de la jornada con un intenso ritual de black metal melódico. Liderados por Jim Mutilator, desplegaron una actuación envolvente y atmosférica en el Thunder Bitch Stage, un escenario perfecto para su propuesta.

Canciones como Dare To Rebel, But Fear Not, In The Tongue Of Birds, Blessed Be He Who Enters, Blazing Inferno, We Call Upon The Elements y I, Totem consolidaron uno de los conciertos más especiales del día.

Como último cabeza de cartel, y a pesar de no ser muy de mi gusto, merecía la pena darle una oportunidad y ver a Sabaton, los cuales dieron sin duda una actuación espectacular, confirmando por qué es una de las grandes referencias del heavy metal mundial. Con una producción de primer nivel, abundante pirotecnia, videoproyecciones y un impecable despliegue escénico, los suecos ofrecieron un repertorio repleto de himnos como Ghost Division, The Red Baron, The Last Stand, Great War, Stormtroopers, Christmas Truce, Night Witches, Bismarck, Primo Victoria, Swedish Pagans, Coat of Arms y To Hell and Back, además de presentar varios temas de su nuevo álbum Legends. Como única inconveniente, a mi parecer, he de destacar sus discursos entre canciones algo extensos.

Los vascos Latzen fueron los encargados de cerrar el segundo escenario. Pese a coincidir con los últimos compases del festival y contar con una asistencia discreta, ofrecieron uno de los conciertos más destacados del fin de semana. Su thrash metal técnico cantado en Euskera brilló en temas como Txori Txarrak, Memento Mori, Mezua Hil Aurretik, Itsutu, Bat Gehiago, Indarra, Dogma, Laztana y Ze Ingo Xu, dejando una excelente impresión y demostrando el gran nivel de una banda que ha regresado con fuerza.

Y cierre del festival este año corrió a cargo de otras leyendas del género que fueron los legendarios Testament. Una hora quizás demasiado tardía para muchos y donde el cansancio acumulado de tres días fue demasiado para la resistencia de algunos. El caso es que era una cita prácticamente imperdible ver a las huestes del gran Chuck Billy descargar su arsenal de grandes canciones. A Testament no se los ha metido en saco del Big 4 pero bien podrían ser el quinto por méritos propios.

Las guitarras de Eric Peterson y Alex Skolnick, una dupla irrepetible, así como el gran Steve Di Giorgio al bajo y Chris Dovas a la batería acompañados siempre por el carisma y la voz inconfundible del anteriormente mencionado Chuck Billy dieron una lección de Thrash Metal de la vieja y actual escuela en el escenario Estrella de Levante bajo su formidable logo clásico que quedará para siempre en la retina de los asistentes.

Un setlist plagado de clásicos donde no faltaron Into The Pit en el arranque, For the love of Pain, la contundente Practice what you Preach, Sins of Obmission, la templanza y armonía de The Ballad, la fabulosa combinación de voces de Electric Crown, el guiño a la etapa más oscura de la banda con Low o la guinda del pastel con la legendaria Over The Wall.

Tremendo recital que puso broche frente a cientos de rostros que mostraban el agotamiento tras la batalla final, pero con la satisfacción interna de haber vivido otra edición histórica de Rock Imperium en Cartagena.

Nos vemos en la próxima edición que tendrá lugar en el mismo recinto de Cartagena los días 2, 3 y 4 de julio de 2027 y que ya cuenta con el adelanto de bandas anunciadas como Helloween, Children of Bodom, Mayhem, Venom y Erik Grönwall.

Dejamos a continuación una galería de fotos del ambiente vivido a lo largo de las tres jornadas del festival, esperando que haya gustado nuestro trabajo.