Crónica | Rock Imperium 2026: Sábado 04 de julio
Evento: Rock Imperium Festival 2026 Recinto: Parque El Batel Cartagena Fecha: Sábado, 04 de julio de 2026 Promotor: Rock Beasts | Madness Live! Crónica: Luis Rey y Alfonso Rock Culture Fotos: Jesús Martínez y Alfonso Rock Culture
La apuesta musical para el sábado fue sin duda la más potente a priori que se confirmó al 100 % a posteriori. Arrancamos la tarde pasadas las 16.30 horas con la banda sueca Blues Pills que llevaban ya más de una década sin pisar por suelos regionales. Su propuesta fue como siempre a caballo ganador. Liderados por la voz y actitud incomensurables de la vocalista Elin Larsson desarrollaron un set corto pero muy efectivo y potente.
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Temas más in your face como High Class Woman, Proud Woman, Lady in Gold o la festiva Birthday. Estrenaban bajista de la mano femenina de Agnes Roslund y supo darle un efecto notable a todos los temas en directo.
Para cerrar una de las canciones más potentes que fue esa fabulosa Devil Man que puso broche a una actuación de sobresaliente.
Repetían los suecos H.E.A.T tras su aparición en el festival hace un par de años. Se están convirtiendo en unos asiduos de nuestro país y el público asistente lo supo agradecer dándoles el cariño que sin duda merecen. Los tuvimos hace unos pocos meses en la Sala Mamba de Murcia y prometieron en ese momento dar un concierto en el Rock Imperium que fuese digno de recordar.
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Un set más corto por la limitación de tiempo que no amilanó a la banda que puso todas sus armas interpretando grandes canciones como Disaster, Hollywood, Beg, Beg, Beg, Livin on The Run o la coreadísima One by One con la que cerraron. Algún problema en el sonido de las guitarras que se fue arreglando poco a poco y un Kenny Leckremo que desde que volvió a la banda lidera la misma de forma magistral.
Como primer gran plato del día llegaron y arrasaron los estadounidenses Anthrax. Miembros por méritos propios de ese Big 4 del Thrash Metal junto a Metallica, Megadeth y Slayer dieron un concierto completamente arrollador. La hora y el sol de justicia no les impidieron a la hora de dar cera a sus instrumentos e interpretar esos grandes himnos que fueron coreados por todos los presentes.
También un set corto donde los primeros acordes de Among The Living ya pusieron el recinto patas arriba. Las ovaciones a la banda tras cada canción fueron épicas y estaba claro que era uno de los grupos a los que el público tenía más ganas de ver. Se sucedieron un clásico tras otro donde pudimos escuchar Got the Time, Madhouse con una intro del Ripper de Judas Priest, la apabullante Caught in a Mosh, Medusa, Keep it in the Family, la nuevaIt´s for the Kids, For All Kings, la mágica versión de los franceses Trust, Antisocial, y el final con Indians que puso rúbrica al que en mi opinión fue el mejor concierto del festival.
Mención aparte también al carismático Joey Belladona como frontman y maestro de ceremonias apoyado siempre en el núcleo fuerte de la banda que son Scott Ian a la guitarra y Frank Bello al bajo. No tuvimos al mítico Charlie Benante a la batería por una lesión en la mano días antes del festival, pero su sustituto Darby Todd hizo un papel más que notable tras los parches. Nos habría gustado verlos encabezar por ejemplo el cartel del domingo y haber podido hacer un mano a mano con los también míticos Testament pero quizás en otra ocasión.
Con una masa amplia de gente posicionándose ya lo más cerca posible para ver el show de la Doncella De Hierro del escenario de abajo nos desplazamos al Thunder Bitch de arriba. Era el turno de una banda joven pero muy prometedora conocidos como Wings Of Steel procedentes de Los Angeles en Estados Unidos. Su propuesta va de la mano de sonidos clásicos de las bandas de Power Metal americano de los 80 como los ya nombrados Crimson Glory, los primitivos Queensryche o Fifth Angel. Un cantante de voz prodigiosa conocido como Leo Unnermark y un combo de músicos en el que destaca el hacha Parker Halub. Cumplieron de sobra con la difícil papeleta de tocar antes de la Doncella De Hierro en un escenario más alejado. Hicieron sonar para los pocos que nos congregamos, pero muy ruidosos, grandes canciones como Winds of Time, Burning Sands, Saints and Sinners o la fantástica Flight of the Eagle.
Cerraron con la que da nombre a la banda, Wings of Steel dando las gracias a todos los que fuimos a presenciar su show del que ya muchos salieron corriendo para no perderse ni un segundo de la actuación que era inminente abajo en el escenario Estrella de Levante.
Y llegó el momento que muchos estaban esperando, la visita de una de las bandas más grandes de la historia del Rock y el Heavy Metal. Los británicos Iron Maiden eran sin duda el reclamo principal en el cartel del festival y los que congregaron más público de las tres jornadas. Gente venida de toda Europa e incluso de muchos rincones del mundo no querían perderse este show de la Doncella De Hierro celebrando sus 50 años sobre los escenarios.
Con un montaje espectacular que llevó a la reducción de un solo escenario en la parte baja del recinto arrancaron los británicos con total puntualidad a las 21.00 horas con una colección de clásicos incontestable. En este tour vuelven a interpretar algunas canciones de la primera época con su recientemente fallecido primer vocalista Paul di’anno (con el que grabaron sus dos primeros álbumes) que a modo de homenaje a su figura quedaron reflejadas de manera fantástica. Tanto la intro The Ides of March (no olvidemos tampoco el clásico Doctor Doctor de Ufo que sirve también de intro por los altavoces), Murders in the Rue Morgue, Wrathchild, Killers y Phantom of the Opera fueron como he dicho el aperitivo perfecto para recordar lo que di’anno aportó a la banda en sus inicios.
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Tras esos dos primeros álbumes (Iron Maiden y Killers) llegó el vocalista definitivo procedente de otra banda de la NWOBHM conocidos como Samson. Bruce Dickinson es, ha sido y será siempre el frontman definitivo de la banda y en los acordes de la intro de The Number of The Beast que fue la siguiente en sonar se celebró el primer gran éxito de la banda en los lejanos años ochenta con él al frente. Dickinson no solo hace que su voz reine en todas las canciones de Maiden sino que además es un maestro en el escenario manejando al público y hace que la teatralidad de la interpretación de las canciones alcance una dimensión muy superior.
El resto del set se resume en un himno detrás de otro. Infinite Dreams rescatada para este tour tras no interpretarse en directo durante mucho tiempo, el bloque de temas del álbum Powerslave con la que da título al álbum, la épica de más de 14 minutos de duración Rime of The Ancient Mariner (con un montaje escénico increíble) y la coreadísima Two Minutes to Midnight.
Otro clásico como Run To The Hills del Número de la Bestia seguido de la siempre épica Seventh Son of a Seventh Son enlazando con tres piedras angulares en el repertorio de la banda, The Trooper, Hallowed be thy Name y Iron Maiden.
Ya solo quedaba tiempo para los bises que fueron Aces High (mítica también esa intro con el discurso de Winston Churchill), la coreada hasta la extenuación Fear of the Dark y el cierre con otra composición magistral, Wasted Years del album Somewhere in Time.
Con miles de rostros satisfechos tras una actuación histórica de la banda del gran Steve Harris, bajista y rostro visible de la banda en estos 50 años de trayectoria nos despedíamos de esta jornada de sábado que dejó el listón por las nubes en la corta pero productiva historia del Festival.

















