Crónica | The Golden Lips presentan su nuevo trabajo reventando la Sala Musik
Los murcianos The Golden Lips lo tenían claro: querían una noche especial, y la lograron. La sala Musik de Murcia, repleta y con un magnífico ambiente, fue el escenario elegido para la presentación en directo de Lo que nace del reptil, su primer disco de larga duración.
Con entrada por invitación y un público entregado, entre ellos músicos de otros grupos locales y viejos amigos, la noche ya pintaba como un evento único incluso antes de que sonara la primera nota.
El grupo ya lleva varios conciertos con esta nueva formación en la que, como no podía ser de otra manera, se mantienen los fundadores JS Baíllo y Freddy Cantos, y se muestra más que sólida y con una puesta en escena de lo más potente.

Siguiendo con los cambios, el grupo termina de consolidor el cambio de idioma en sus letras, abandonando el inglés de sus primeros EPs y abrazando el español, algo que ya asomaban en singles anteriormente publicados como Antiyo o Nudo y desenlace. Con un público expectante The Golden Lips salieron a escena a cuchillo, a presentar todos y cada uno de los temas de su nuevo disco.

Lo que nace del reptil ya suena potente en estudio, pero en directo es otra cosa: más crudo, más intenso y, sobre todo, más agresivo. La banda ha endurecido su estilo, transformando las influencias de punk, grunge y rock de los noventa en una propuesta mucho más pesada y metalera. La reacción del público ante canciones como Insectos, Pieles o Nuevo veneno no dejó dudas: el nuevo sonido de The Golden Lips está calando hondo, y esa energía se sentía en cada rincón de la Musik. Los primeros 29 minutos del concierto, precisamente la duración exacta del disco, fueron un auténtico bombardeo en el que no se dio un segundo de tregua.

Ver a los cuatro músicos sobre el escenario, disfrutando y dejando el alma en cada tema, fue un espectáculo en sí mismo. Esta nueva formación es todo un acierto: Víctor Meseguer (batería) y Andrés Rosa (bajo) han aportado un aire fresco que se nota en cada golpe y en cada acorde.

Tras el completo repaso a su nuevo trabajo, el grupo volvió a sus raíces, con un repaso a sus primeros trabajos, tocando un tema de cada uno de sus EPs anteriores. Fue el momento más celebrado de la noche, con Joaquín y Andrés bajando al público para sudar y corear junto a los fans, en una cercanía que no siempre se ve y que dice mucho del respeto y la gratitud del grupo hacia su gente.

No me cabe más que hacer un alegato a favor de bandas como The Golden Lips, esos grupos que, aunque menos conocidos, se dejan la piel cada vez que suben al escenario. Cada vez que una banda como ellos toca, nos recuerda que el rock y el metal aún tiene mucho por dar, mucha caña por repartir, y que sigue habiendo talento emergiendo en cada ciudad, en cada escena local.

Apoyar a estos grupos es darle vida a un género que nunca muere pero que sí necesita de nuestro apoyo, de nuestra presencia en esas salas pequeñas; porque sin nosotros, muchas de estas bandas no lograrían sobrevivir. No dejemos de apoyar a quienes están haciendo música nueva, que se arriesgan y que nos recuerdan que el futuro del rock sigue siendo tan salvaje y vibrante como siempre.







