Crónica y opinión: Vola, Arch Echo y Rendezvous Point en Madrid.

Las 7 de la tarde. Tocaba asediar la sala Nazca para ver a los prometedores Vola en su primer tour en solitario. Siendo la hora de apertura de puertas, apenas había gente. Un panorama desolador para encabezar una gira entera con los costes económicos que esto conlleva. Sin embargo, todavía teníamos esperanza para disfrutar de una tarde de progresivo y sonidos experimentales que, por suerte, no dejaron decepcionado a nadie.

Rendezvous Point

Rendezvous Point (Nótese que no llevábamos fotógrafo para este show, por lo que las fotos están hechas con el móvil. Sed comprensivos y no juzguéis en demasía)

A eso de las 19:40 comenzaron la primera banda de la noche. Con bastante más gente en la sala daban comienzo Rendezvous Point. Siendo una banda relativamente nueva y con tan solo dos trabajos, nos movíamos un poco en la indefinición de no saber qué esperar. Sin embargo, teníamos serias garantías de que iba a ser un bolo estupendo. Esto se debía, en parte, a la presencia de Baard Kolstad (Leprous) a la batería. Y la verdad es que el dúo rítmico era impresionante. Es, de lejos, lo más destacable del conjunto. La conjunción de la potente batería de Baard y del bajo muy técnico y poderoso de Gunn-Hilde Erstad sustentaba la mayoría de las canciones. Quizá, lo que más se les podía recriminar es la repetición de numerosas estructuras y de tener la misma sonoridad que la gran mayoría de bandas de progresivo surgidas en los últimos años.

El momento cumbre llegó con Universal Chaos, sin duda un grandísimo single y con su última canción Mirrors que puso a todo el público en éxtasis. Otro de los puntos cumbres llegó con la presentación de la banda ya que, casualmente, era el cumpleaños de Baard Kolstad por lo que el vocalista de la banda pidió que le cantáramos el cumpleaños feliz. Cosa que el público hizo bastante ilusionado.

Arch Echo

Arch Echo al final de su apoteósico show.

‌Era el turno de Arch Echo. De virtuosismo y calidad de ritmos seguía la cosa. Nuevamente una de las cosas más destacadas de la formación era su increíble batería Richie Martínez. No sólo su habilidad te dejaba sin habla, también ese particular toque de excentricismo, que se notaba en la forma de tocar o en el hecho de colocarse un plato a su espalda, a una altura para nada cómoda. El teclista también aportaba ese toque colorido y juguetón que hace destacar a Arch Echo entre la inmensa cantidad de bandas similares que pueblan la escena. Uno de los momentos de más entrega del público llegó en la última canción, en la que incluso se formó un pequeño pogo, cosa bastante impresionante teniendo en cuenta que tampoco había tanta gente y era un miércoles noche.

Si nuevamente podríamos reprochar algo a Arch Echo es el hecho de que siguen múltiples clichés del género que, si bien funcionan a la perfección como base, en ocasiones puede resultar pesado o difícil de escuchar durante un tiempo elevado. Al igual que con Rendezvous Point esto no significa algo necesariamente malo, sino unas influencias muy marcadas que siempre pueden evolucionar y salir de esos clichés para construir su propio sonido.

Vola

VOLA deleitándonos con su música.

Llegaba el turno del plato fuerte de la noche. Con una sala algo más abarrotada, Vola se exponían al respetable como cabeza de un tour. Para aquellos que los hemos visto más veces, en seguida notábamos una mejoría increíble en el sonido. Una de las razones para ello es la inclusión de un teclista que aporta mucha profundidad en la sonoridad. Esto posibilita el prescindir del típico portátil que inserta sonidos o incluso líneas de instrumentos enteros, algo muy característico en estos grupos. El papel del batería también es fundamental. La inclusión de Adam Janzi le ha aportado mucha calidad rítmica al grupo que, aunque ya lo vimos en su gira acompañando a Haken, ha supuesto una enorme evolución en cuanto a su sonido se refiere.

Las canciones del set de Vola fueron auténticas delicias. Absolutamente ninguna sobraba y tampoco podíamos decir que faltaba algún tema por tocar. Apareció lo mejorcito de Inmazes como Starburn, The Same War o Stray the Skies (canción con la que cerraron). El núcleo del set se centró en su nuevo álbum, Applause of a Distant Crowd el cual pudimos escuchar casi en su totalidad y del que destacamos temas como Whaler, Alien Shiver o Ruby Pool. Por otra parte, incluso pudimos escuchar un tema llamado Black Box de su segundo EP Monsters. Con semejante set, no cabe duda que muchos de los asistentes, entre los que me incluyo, acabamos con serias agujetas en el cuello.

Vola estuvieron fantásticos. Aunque no éramos demasiadas personas en la sala, creo que el concierto se puede calificar de todo un éxito. Los daneses acabaron más que contentos con la impetuosidad del público español y, por otra parte, no se veía a nadie decepcionado por el sorprendente concierto que se marcaron.

Esperamos que Vola regresen pronto a España con otro tour y podamos escuchar material nuevo. Allí estaremos para disfrutar con ellos.

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