Los Beatles en la India

A comienzos de los años 60 nacía uno de los grupos de música más importantes que ha existido nunca: Los Beatles. Su carácter jovial y sus accesibles melodías cautivaron a las masas en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, su carrera no duraría ni una década y sería su viaje a la India en 1968 el comienzo del fin de los cuatro de Liverpool. 

Los cuatro de Liverpool

John, Paul, George y Ringo eran los nombres de los miembros de uno de los grupos de música más importantes que ha existido jamás: Los Beatles. 

En los inicios del grupo, estos jóvenes ingleses no superaban los 22 años de edad, sin embargo, su primer disco Please Please Me alcanzó en el mismo año de su publicación, 1963, el número 1 de las listas de éxitos de Gran Bretaña.

los beatles

A partir de ese momento, la popularidad de Los Beatles comenzó a crecer imparablemente encadenando éxito tras éxito. Esto les llevó a conquistar no solo Europa, sino también los Estados Unidos.

La Beatlemanía había nacido y, como el Rey Midas, estos ídolos de masas todo lo que tocaban lo convertían en oro. Al menos, hasta comienzos de la segunda mitad de la década de los 60.

Con la muerte de su mánager, Brian Epstein, en agosto de 1967 la carrera de Los Beatles se precipitó hasta su separación en 1970.

Las riñas entre los miembros cada vez eran más, McCartney no soportaba a Lennon, Lennon no soportaba a McCartney y, mientras tanto, los ingresos de Los Beatles se desplomaban ante la nula capacidad de gestión de sus integrantes.

Así las cosas, en febrero de 1968, Los Beatles se embarcaron en un viaje a la India que sería tremendamente productivo musicalmente pero que se convertiría en el principio del fin de la banda.

Un fatídico viaje a la India

En febrero de 1968, John, Paul, George y Ringo, junto con varios amigos y sus, por aquel entonces, parejas: Cynthia Powell, Jane Asher, Pattie Boyd y Maureen Starkey; se embarcaron en un viaje a la ex-colonia inglesa que, aunque no fue el primero de la banda, sí fue el más productivo musicalmente y, también, el más icónico de la carrera de los de Liverpool.

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A modo de desconexión, Los Beatles decidieron hacer este viaje, influenciados por Harrison, para aprender a meditar con Maharishi Mahesh Yoghi, importante gurú religioso de la India.

Lo hacían 20 minutos por la mañana y otros 20 por la noche y John y George consiguieron aprender a meditar durante varias horas seguidas. 

En la India, conocerían a importantes personalidades del país, aprenderían a tocar el sitar y se sumergirían por completo en la cultura hindú. De hecho, de este viaje procede esta icónica fotografía de la banda ataviados con prendas del país y rodeados de todo su séquito.

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Sin embargo, casi como una premonición del difícil futuro que le esperaba al grupo, el viaje se torció por completo cuando el Maharasi fue acusado de abuso de algunas de las mujeres que acudieron junto con Los Beatles a la ex-colonia y Starr y McCartney decidieron abandonar el país a las dos y tres semanas de haber llegado, siendo incapaces de permanecer un día más allí.

La nueva música importada

A pesar de todo esto, a este viaje se le atribuyen, nada más y nada menos, que 48 canciones. La mayoría de ellas formarían parte del Álbum blanco de la banda y algunos ejemplos son: Revolution, Ob-La-Di, Ob-La-Da o Blackbird.

Es cierto que, aunque el viaje se tornó de oasis a una suerte de infierno para la banda en algunos aspectos, no fue así en el musical.

Su sonido evolucionó, así como los detalles de sus composiciones. Gracias a este viaje pudimos conocer grandes éxitos de Los Beatles como, además de los ya mencionados, Sexy Sadie; canción con la que Lennon criticaba al Maharasi por su comportamiento.

Además, la onda expansiva de su nuevo sonido llegó a muchos de los grupos del momento, y los tintes hindúes en la música occidental comenzaron a ser cada vez más frecuentes.

Es cierto que, a partir de este momento, la caída de Los Beatles sería en picado hasta su separación en 1970 pero la importancia de este viaje para la música de los de Liverpool, a pesar de todo lo ocurrido, es innegable.