Mujeres en la industria musical: Gloria Limontes (fotoperiodista, mánager y artista visual)
En nuestra nueva sección Mujeres en la Industria Musical, queremos destacar y dar voz a las mujeres que están marcando la diferencia en el panorama musical actual. Desde artistas y productoras hasta mánagers, técnicas de sonido…

¡Hola! Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo. Antes de nada, me
gustaría que nos contaras ¿Cómo han sido tus inicios en la industria musical? ¿De dónde nació el interés por este sector?
¡Hola! Gracias a vosotros por darme la oportunidad de contaros sobre mi
trayectoria musical, me hace mucha ilusión. Desde siempre me han apasionado tanto la fotografía como la música. De hecho, las dos primeras cosas que pedí como regalo fueron una cámara de formato medio y un disco de Bob Marley.
Son dos mundos que, de alguna forma, siempre han estado presentes en mi vida. Me encantaba ir a conciertos, y en algún momento pensé que sería increíble poder unir esas dos pasiones. Así que empecé a llevar mi cámara conmigo a los conciertos, aunque al principio era tan básica que casi ninguna foto salía bien, ni siquiera subiendo el ISO al máximo. Yo quería estar lo más cerca posible, y eso significaba estar en el foso, y poder entrar con mi cámara y un objetivo más luminoso.
No paré hasta conseguir un carnet de prensa freelance. De esa manera te permitían el acceso a muchos conciertos para hacer las fotos. Recuerdo que ese carnet se convirtió en mi pequeño tesoro. Lo cuidaba como si fuera oro, porque gracias a él podía entrar al foso, estar cerca de los artistas y empezar a vivir la música desde otro punto de vista. Pronto varios periódicos locales se interesaron por mi trabajo y empezaron a contar conmigo.
Mis primeras ventas llegaron tanto a periódicos locales como a guías de ocio y a publicaciones especializadas de la escena musical valenciana: medios que cubrían cultura, conciertos, vida nocturna, fanzines de la escena alternativa. Así fue como di mis primeros pasos como fotoperiodista musical.
Cada vez podemos ver más la presencia de mujeres en carteles de festivales y otros eventos, pero aun así sigue predominando la presencia masculina en este ámbito ¿A qué crees que se debe?
Además de la tradición histórica (durante décadas, la música profesional y los festivales estuvieron dominados por hombres) creo que otro factor de peso que puede influir es la conciliación familiar.
La industria musical exige muchas noches fuera de casa, giras y horarios complicados, lo que dificulta que muchas mujeres podamos coordinarlo con nuestra vida personal, especialmente cuando aún recae sobre nosotras la mayor parte del cuidado familiar. Esto también contribuye a que la presencia masculina siga siendo predominante en algunos ámbitos.
¿Qué medidas piensas que deberían tomarse para ayudar a que esta
situación cambie?
Pues en primer lugar diría que es importante concienciar a la gente de que el
talento no tiene género.
Dar más visibilidad al trabajo que venimos realizando las mujeres tanto dentro como fuera del escenario ayudaría a normalizar la presencia femenina sin que se viera como algo excepcional. Es muy importante visibilizar a las mujeres en todos los roles de la industria, porque los referentes inspiran a otras chicas a entrar en este mundo.
¿Cuáles son las principales diferencias que encontraste a la hora de introducirte en el mundo musical siendo mujer?
La principal diferencia que encontré especialmente cuando empecé a meterme en los fosos fue que al ser de las pocas mujeres que lo hacían muchas veces se dudaba de mi profesionalidad.
Tenía que demostrar mi capacidad y profesionalidad más que otros para que se me tomara en serio. Esto no solo era un reto, sino también un estímulo para esforzarme y definir mi propio estilo. Con el tiempo, y gracias a la pasión por mi trabajo, pude abrirme camino y mostrar que el talento y la dedicación no dependen del género.
¿Ves un crecimiento de presencia de miembros femeninos en esta industria en los últimos años? ¿En que ves qué haya cambiado?
Sí lo hay. Pero sobre todo dentro de los escenarios, lo cual es fantástico porque abre caminos a otras mujeres y genera referentes. Sin embargo, en el caso de acceder a roles de liderazgo, técnicos o de producción, aún queda mucho por hacer. Se necesita un empujón aún mayor.
¿Por qué mujeres te sientes inspirada? ¿Hay alguna con la que te haría especial ilusión trabajar?
Me inspiran mucho las mujeres que a través de su obra y con su vida como
ejemplo, enseñan a otras a ser dueñas de su voz, su cuerpo y su creatividad.
Sin duda, Annie Leibovitz es una de mis mayores inspiraciones.
Su capacidad para capturar y transmitir emociones con la cámara me parece increíble. Y respondiendo a tu pregunta sobre con quién me haría ilusión trabajar voy a soñar despierta un poquito y te diré que Pooneh Ghana, Ashey Osborn o Jen Rosenstein a parte de un sueño sería una experiencia enriquecedora desde lo profesional y lo personal. Me parecen artistas increíbles que saben capturar la esencia tanto de la escena como del artista sin perder la autenticidad y con una mirada muy personal.
Hoy en día, parece que la sociedad nos empuja constantemente a proyectar una imagen perfecta, y eso puede ser muy negativo para las próximas generaciones.
¿Cuáles son las artistas que ves dentro del sector que sirven como
referencia para nuevas generaciones?
Billie Eilish es un ejemplo de cómo romper con los estereotipos de la industria musical, mostrando un estilo único y personal, y expresando abiertamente sus vulnerabilidades y emociones. Su música y su mensaje social conectan de manera natural con las nuevas generaciones.
Creo que es algo muy positivo en este momento clave, donde mostrar nuestros puntos débiles a veces se percibe como una limitación, y Eilish demuestra justo lo contrario: se muestra tal y como se siente, sin prejuicios, y así mantiene su autenticidad y éxito. Y, tirando para casa, Rosalía también representa esa autenticidad.
Ambas demuestran que se puede ser fiel a una misma, explorar nuevos caminos y mostrarte tal y como eres sin necesidad de fingir lo que no eres. Hoy en día, parece que la sociedad nos empuja constantemente a proyectar una imagen perfecta, y eso puede ser muy negativo para las próximas generaciones. Por eso es tan importante que existan referentes comprometidas con mostrar su verdadera esencia, sin filtros ni imposiciones.
Siendo mujer siempre se juzga más la apariencia, algo que en los hombres parece no ser tan relevante ¿Ha influido tu aspecto físico en algún sentido a la hora de trabajar en este sector?
Por suerte, mi trabajo se desarrolla principalmente detrás de cámaras. Como
fotoperiodista, mánager y artista visual, la gente me contrata por mis habilidades, mi red de contactos y mi creatividad. El aspecto físico es un factor mucho menos relevante en estas áreas técnicas y de gestión que para las artistas que están en el escenario.
Eso no quita que, en ocasiones, algunos personas confundan la amabilidad o la presencia femenina con una invitación a otro tipo de trato. Es algo que sigue ocurriendo en muchos sectores, no solo en la música. Pero con el tiempo aprendes a poner límites y a hacerte respetar. Prefiero que mi trabajo hable por mí, y eso es lo que realmente acaba marcando la diferencia.
Diría que la sororidad suele pesar más, porque entendemos los desafíos a los que nos enfrentamos y eso crea una empatía especial.
¿Hay alguna situación que hayas vivido en esta industria por ser mujer que te haya marcado?
Más que una sola situación, lo que marca es la acumulación de micromachismos. Cosas como que asuman automáticamente que soy la
vocalista de la banda en lugar de la mánager cuando me presento en algunas salas. O que algunos vigilantes de seguridad se sorprendan de que trabajes como fotoperiodista profesional y no que estés pasando el rato en el foso porque alguien te haya hecho algún favor.
Con el tiempo aprendes a no tomártelo de forma personal, a poner límites con elegancia y a usar esas experiencias como impulso. Creo que muchas mujeres de la industria compartimos esa sensación: no queremos trato de favor, solo igualdad de condiciones y respeto por nuestro trabajo.
¿Piensas que en este sector prevalece la sororidad ante la envidia o al contrario?
Pienso que coexisten ambas cosas. Es natural que haya cierta rivalidad, pero
creo que cada vez hay más conciencia de que colaborar y apoyarnos nos hace más fuertes.
Diría que la sororidad suele pesar más, porque entendemos los desafíos a los que nos enfrentamos y eso crea una empatía especial. Podemos competir por el mismo trabajo, pero cuando una necesita ayuda, la mayoría estamos dispuestas a tender la mano.
Cuéntanos con más detalle, ¿en qué andas inmersa actualmente? ¿Qué planes tienes a corto y medio plazo?
Pues a corto plazo estoy trabajando en la fase de lanzamiento y promoción del nuevo álbum de Ben Marcus, Lo esencial. Esto implica desde la dirección creativa hasta la planificación de su presencia en redes y medios. También tengo programada la cobertura fotoperiodística de varios festivales desde primavera hasta verano.
Y a largo plazo, mis planes son recopilar y dar forma a todo el trabajo que he ido creando como artista visual a lo largo de los años. Hasta ahora no he tenido el tiempo necesario para dedicarme a esta faceta con la atención que requiere. Y sí, hay algún que otro proyecto que me tiene muy ilusionada pero que aún no puedo desvelar.
¿Qué opinas sobre esta sección de mujeres en la industria? ¿Piensas que ayuda a destacar la presencia de la mujer y sus circunstancias en el rock y el metal; ¿o, por el contrario, crees que puede transmitir algún mensaje negativo?
Opino que secciones como esta son absolutamente necesarias y muy
positivas. Lejos de cualquier mensaje negativo, creo firmemente que todo lo
que sea dar visibilidad a la mujer y a nuestras circunstancias específicas en la industria musical es un paso adelante fundamental. Es una forma de decir
estamos aquí, somos muchas y somos profesionales.
Para ir finalizando, ¿Te gustaría dejar algún mensaje a los lectores de Rock Culture?
Apoyad a las bandas emergentes. Id a conciertos en salas pequeñas, comprad ese disco que venden las bandas después del bolo y escuchad propuestas nuevas. El futuro de la música está en esos grupos que están empezando y que necesitan nuestro apoyo más que nunca para crecer.
Si queremos que esto siga sonando fuerte y que sigan saliendo grupazos, tenemos que estar ahí para apoyarlos a muerte. Y gracias de nuevo por vuestro interés en mi trabajo. Ha sido un placer daros mi opinión sobre estos temas que habéis propuesto.






