En nuestra nueva sección Mujeres en la Industria Musical, queremos destacar y dar voz a las mujeres que están marcando la diferencia en el panorama musical actual. Desde artistas y productoras hasta mánagers, técnicas de sonido…
Hoy hablamos con Kaly Paradise (vocalista de Eyes Of Paradise)

¡Hola! Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo. Antes de nada, me gustaría que nos contaras ¿Cómo han sido tus inicios en la industria musical?
Realmente siempre me recuerdo cantando, desde pequeñita, la música siempre ha sido un pilar en mi vida.
¿De dónde nació el interés por este sector?
Mi familia es muy musical, tengo un hermano mayor el cual me puso metal desde bien pequeña, pantera, slipknot… Fueron mis compañeros haciendo deberes de clase jaja.
Cada vez podemos ver más la presencia de mujeres en carteles de festivales y otros eventos, pero aun así sigue predominando la presencia masculina en este ámbito ¿A qué crees que se debe?
Es cierto que hemos visto avances en la presencia de mujeres en festivales y otros eventos, pero la desigualdad sigue siendo evidente.
Pienso que se debe a varios factores históricos y culturales que han limitado la visibilidad de las mujeres en la música y el arte. Esto ha generado sesgos tanto en la industria como en el público.
¿Qué medidas piensas que deberían tomarse para ayudar a que esta situación
cambie?
Creo que la clave está en generar un cambio estructural y cultural en la forma en que
se percibe el talento femenino. Esto requiere un compromiso conjunto entre artistas,
promotores y público. Simplemente valorar a la persona por su arte y no por su
género.
¿Cuáles son las principales diferencias que encontraste a la hora de introducirte en el mundo musical siendo mujer?
Comentarios y acciones inapropiadas por parte de personas que actualmente siguen
con este tipo de pensamiento antiguo “el metal cantado por una mujer no es metal”
y cosas así… Pero realmente también he recibido mucho apoyo positivo inclusive por
ser mujer.
¿Ves un crecimiento de presencia de miembros femeninos en esta industria en los
últimos años? ¿En que ves qué haya cambiado?
Creo que siempre las hubo, sólo que ahora gracias a los cambios de mentalidad y a las redes sociales se les está dando la visibilidad que merecen.
¿Por qué mujeres te sientes inspirada? ¿Hay alguna con la que te haría especial
ilusión trabajar?
Hay demasiadas… Si tuviera que nombrar a algunas del panorama nacional nombraría a Jessie Williams y a Eleni Nota, ambas de Ankor, a Mel de Dissidents, internacionales diría que Courtney Laplante de Spiritbox y LadyGaga. Sería increíble trabajar con cualquiera de ellas.
¿Cuáles son las artistas que ves dentro del sector que sirven como referencia para
nuevas generaciones?
Siempre he admirado a mujeres que han abierto camino en géneros tradicionalmente dominados por hombres.
Nombres como me inspiran por su capacidad para romper barreras y demostrar que el talento no tiene género. Además, artistas emergentes están trayendo nuevas perspectivas y energías, y creo que eso también es muy inspirador para las futuras generaciones.
Siendo mujer siempre se juzga más la apariencia, algo que en los hombres parece no ser tan relevante ¿Ha influido tu aspecto físico en algún sentido a la hora de trabajar en este sector?
Es cierto que en muchas ocasiones parece que la apariencia pesa más en las mujeres
que en los hombres dentro de la industria. He sentido esa presión, pero también he
aprendido a no dejar que me condicione.
Mi prioridad siempre ha sido mi voz y mi presencia escénica. Es importante que las mujeres en el metal sean reconocidas por su talento y no por su imagen.
La envidia no tiene cabida cuando lo que se busca es construir una comunidad sólida y unida.
¿Hay alguna situación que hayas vivido en esta industria por ser mujer que te haya marcado?
Sí, he vivido situaciones donde he sentido que debía demostrar el doble para ser tomada en serio. Desde comentarios despectivos hasta cuestionamientos sobre mis capacidades.
Pero esas experiencias, aunque duras, me han fortalecido y me han motivado a seguir adelante, demostrando que la música es para todos, independientemente del género.
¿Piensas que en este sector prevalece la sororidad ante la envidia o al contrario?
Creo que hay una evolución hacia la sororidad. Cada vez veo más mujeres apoyándose entre sí, algo esencial para avanzar en una industria donde históricamente hemos estado en desventaja.
Es importante reconocer que juntas podemos lograr más. La envidia no tiene cabida cuando lo que se busca es construir una comunidad sólida y unida.
Sin embargo, debemos tener cuidado de no encasillar a las mujeres en una categoría aparte. El objetivo final debe ser que no necesitemos estas secciones porque la igualdad ya se habrá conseguido.
Cuéntanos con más detalle, ¿en qué andas inmersa actualmente? ¿Qué planes tienes, a corto y medio plazo?
Actualmente en Eyes of Paradise, estamos trabajando en nuevos temas que reflejan una evolución tanto lírica como musical de la banda.
También tenemos algunas fechas de conciertos programadas que nos hacen mucha ilusión. A corto plazo, seguimos preparando el lanzamiento de nuestro primer EP The Beholder
que saldrá en los próximos meses.
¿Qué opinas sobre esta sección de mujeres en la industria? ¿Piensas que ayuda a
destacar la presencia de la mujer y sus circunstancias en el rock y el metal; ¿o, por el contrario, crees que puede transmitir algún mensaje negativo?
Creo que este tipo de secciones son necesarias mientras sigamos luchando por una igualdad real. Dar visibilidad a las mujeres en el metal es vital para inspirar a otras a
seguir este camino.
Sin embargo, debemos tener cuidado de no encasillar a las mujeres en una categoría aparte. El objetivo final debe ser que no necesitemos estas secciones porque la igualdad ya se habrá conseguido.
Para ir finalizando, ¿Te gustaría dejar algún mensaje a los lectores de Rock Culture?
Quiero agradecer a quienes siguen apoyando la escena y a quienes se toman el tiempo de descubrir nueva música. El metal es más que un género, es una comunidad, y cada uno de vosotros es una parte fundamental de ella. ¡Nos vemos en
el paraíso!






