¡Hola, Rosa! Muchas gracias por dedicarnos tu tiempo. Antes de nada, me gustaría que nos contaras ¿Cómo han sido tus inicios en la industria musical? ¿De dónde nació el interés por este sector?

Para ser honesta únicamente dedico mi tiempo libre a la música y solo por diversión. Empecé a cantar en un grupo de barrio y aprendí a tocar la batería, pero muy a mi pesar, mi formación musical no es mucha y lo que he aprendido lo he hecho de forma autodidacta.

Cada vez podemos ver más la presencia de mujeres en carteles de festivales y otros eventos, pero aun así sigue predominando la presencia masculina en este ámbito ¿A qué crees que se debe?

Todos los cambios necesitan su tiempo y este, desde luego, es el momento de dejar de distinguir entre hombres o mujeres en la música, sino únicamente profesionales del sector o personas con cualidades y habilidades que mostrar, ya sea tocando un instrumento, interpretando un tema, componiendo o incluso en labores de control de sonido. Estamos aprendiendo a ver el talento y no el género.

Una mujer cantando en MURO, imagínate, había comentarios para todos los gustos y constantemente tenía que demostrar por qué podía estar ahí.

¿Qué medidas piensas que deberían tomarse para ayudar a que esta situación cambie?

Siguiendo con el argumento anterior, estamos en un proceso de cambio, y la situación en la música va cambiando a medida que lo hace la sociedad. No hay que hacer mucho más, lo que ocurre es que el ritmo del progreso es lento pero la evolución está ahí y las mujeres estamos abandonando el rol que se nos ha impuesto durante tanto tiempo y las antiguas tradiciones.

¿Cuáles son las principales diferencias que encontraste a la hora de introducirte en el mundo musical siendo mujer?

Una mujer cantando en MURO, imagínate, había comentarios para todos los gustos y constantemente tenía que demostrar por qué podía estar ahí. Cuando el público empezó a ver el resultado, hubo admiradores y detractores, pero es que para gustos los colores y yo tenía claro que a todo el mundo no le vas a gustar.

¿Ves un crecimiento de presencia de miembros femeninos en esta industria en los últimos años? ¿En que ves qué haya cambiado?

Es cierto que hay más miembros femeninos en la música, pero también en el deporte, en la política, en cargos directivos, insisto en que estamos en un proceso de cambio y las mujeres nos hacemos más presentes en todos los sectores. Una consecuencia del proceso de cambio es que las mujeres vamos mostrando más interés en todo lo relativo a la industria musical, no me refiero solo a formar parte de una banda sino también a lo que no se ve, grabación, producción, composición, sonido…

¿Por qué mujeres te sientes inspirada? ¿Hay alguna con la que te haría especial ilusión trabajar?

Aquellas que derrochan creatividad en lo que hacen y consiguen poner la piel de gallina con sus creaciones o interpretaciones.

¿Cuáles son las artistas que ves dentro del sector que sirven como referencia para nuevas generaciones?

Referentes somos todas, yo ya tengo mis añitos, pero puedo ver en el escenario a una chica más joven demostrando su valía y transmitiendo su “power” y sentir admiración, igual que yo la puedo despertar en otras.

Es absurdo que nos tengamos envidia, hablo de hermandad entre mujeres

Siendo mujer siempre se juzga más la apariencia, algo que en los hombres parece no ser tan relevante ¿Ha influido tu aspecto físico en algún sentido a la hora de trabajar en este sector?

El aspecto físico es algo que cuidas para ti, ya sea en tu vida habitual, laboral o en momentos de ocio, por lo que no se puede decir que se relacione solo con la música. En mi caso no ha influido demasiado, le he dado la misma importancia que en otros aspectos de mi vida. En lo que se refiere a la música me centro en disfrutar el escenario al 100%

¿Hay alguna situación que hayas vivido en esta industria por ser mujer que te haya marcado?

Marcar no, pero sí se ha podido dar alguna circunstancia o situación que me haya podido molestar más o menos, pero exactamente igual que a cualquiera de mis compañeros.

¿Piensas que en este sector prevalece la sororidad ante la envidia o al contrario?

Es absurdo que nos tengamos envidia, hablo de hermandad entre mujeres, bastantes zancadillas nos ha puesto la historia para que ahora lleguemos al momento actual y empezar a desprestigiarnos entre nosotras.

Ha pasado ya bastante tiempo desde que comenzó la pandemia del Covid-19 y que tanto ha afectado a la cultura, especialmente a la música en directo. Poco a poco se van dando pasos hacia una vuelta a la normalidad, pero aún sigue habiendo riesgo. ¿Cómo lo has llevado todo? ¿De qué manera ha afectado a tu actividad y cómo has conseguido seguir adelante con tus proyectos?

No ha sido fácil, he tenido momentos malos y regulares, pero todos siempre mejorables. Aparcar todo es algo inimaginable que nos ha sorprendido a todos y yo me he centrado en superar la situación día a día como he podido.

Mejor no pensar en lo que fue, sino en lo que está por llegar. Con muchas ganas de retomar la actividad de la banda y los directos.

¿Qué opinas sobre esta sección de mujeres en la industria? ¿Piensas que ayuda a destacar la presencia de la mujer y sus circunstancias en el rock y el metal; ¿o, por el contrario, crees que puede transmitir algún mensaje negativo?

Creo que todo lo que podamos aportar cada una es positivo porque enriquece la visión del resto respecto de nuestra presencia en la escena.

Para ir finalizando, ¿Te gustaría dejar algún mensaje a los lectores de Rock Culture?

Gracias por vuestro interés y espero y deseo que podamos disfrutar pronto con vosotros en los escenarios.