Le Mur están de vuelta y eso debería ser motivo de festividad nacional o al menos autonómica.
Tras habernos transportado al firmamento con Caelum invictus hace unos años, el cuarteto viene de nuevo a la carga con Bruto, un EP de 6 temas cuidados donde se han dado rienda suelta a la experimentación sonora.
Como buen amante del formato físico, lo primero de todo es valorar el precioso y cuidado trabajo que hay detrás de este disco, que en formato vinilo se muestra en un color azul transparente con un diseño elaborado y lleno de detalles simbólicos, colores puros e intensos dan formato a este vinilo.

A lo largo de los 6 cortes de este nuevo trabajo Le Mur muestran un sonido diverso que, sin perder su esencia, les permite abrirse nuevos horizontes de una forma cruda y visceral.
Este Bruto arranca con un guiño a Puccini y su Madame Butterfly a modo de apertura de Porno un tema muy crudo, casi recitado con una letra que denuncia violentamente la necesidad de encajar, de cumplir con las apariencias y los moldes esterotipados de una sociedad tan aparente como falsa. Este ha sido el segundo adelanto del disco y viene acompañado de un videoclip angustioso que realza la sensación de angustia, con una Elsa que desata su rabia cual plaga bíblica.
A continuación Ryo Tatsuki, nombre de un mangaka conocido y temido por su poder de predecir acontecimientos como el tsunami, un tema que entra con una descarga al más puro estilo metalcore, una letra premonitoria apoyada en una instrumentación donde el peso melódico que forman Carlos y Pedro a sus respectivas cuerdas, y donde la voz busca generar alternancias entre ambientaciones etéreas y crudeza.
Lapislázuli es sin duda el tema más accesible del EP un single que entra al galope de las baquetas de Juan Carlos y donde la instrumentación nos lleva rauda y fluida sirviendo de soporte a una letra cantada con ciertas florituras, quizás un tema que bebe del sonido más noventero y lo transporta al siglo XXI con una frescura ligera, un tema corto y pegadizo.
Para la cara B de este EP no podía entrar un tema mejor que Caballo ganador, un riff sin mucha distorsión que evoluciona intrincado con la percusión, una canción muy experimental que necesita escucharse con calma y procesar qué está pasando por tu sistema auditivo en este momento.
ADVP entra en escena desatado, crudo e intenso, en el que Le Mur se reencuentran con Kantz, el polifacético hombre del renacimiento del siglo XXI, quien presta sus voces tan apreciadas en grupos como Serpiente Orión, Delobos o De la cuna a la tumba, alternando con Elsa, y quién está detrás del diseño de tan precioso disco, este corte más largo que el resto nos lleva por pasajes angustiosos, donde la letra nos ata con fuerza a esta agonía, un tema progresivo, con cambios de ritmo y un final que roza el punk rock más clásico, ácido y con una reivindicación introspectiva.
Como broche de oro, un tema como Llaga entra en escena, digno heredero del grunge, donde las voces de Elsa y de Mireia Porto de Rosy Finch se persiguen y responden entre desgarrados gritos, como una herida que no termina de cerrar.
Tenía muchas ganas de escuchar este disco y no me cabe duda de que Bruto responde con creces a las expectativas creadas, este nuevo EP cumple totalmente con su título, nos presenta un sonido más crudo, mientras que pone de manifiesto que Le Mur no se cierran a etiquetas y cajones estancos, y que el 2026 les abre puertas a nuevos territorios. Gracias por seguir creando y creyendo en la música pura y libre.







