Erik Oz y Lorena Montón acaban de publicar una maravilla de libro sobre música, moda, movimientos, tribus urbanas y mucho más Rock & Arte y Estética.

Nos cuentan un montón de cosas chulas en esta entrevista:

– ¿Cómo surge la idea de Rock & Arte y Estética?

Erik: En mi caso llegó, como llegan las mejores cosas en la vida, sin esperarlas. Había coincidido con Lorena como alumna en un Máster sobre Industria Musical hacía un par de años, después de eso habíamos colaborado en algunos proyectos y la verdad, nos habíamos quedado con ganas de hacer algo más de largo recorrido juntos. Cuando me propuso este proyecto no lo dudé.

Lorena: Siempre me ha llamado la atención todo lo relacionado con las tribus urbanas, así que le propuse a Redbook hacer un libro sobre el tema y aceptaron. Tras haber trabajado con Erik con anterioridad, y sabiendo todo el valor que podía darle a este libro, le propuse unirse a mí en esta aventura… ¡y la verdad es que fue todo un acierto!

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– ¿Quién se encarga de qué dentro del argumento? La moda tiene bastante peso y hay mucho trabajo de investigación, sobre todo actual.

Erik: Si, ha sido un proceso de documentación muy largo y en profundidad, sobre todo en los 50s que hay muy poca documentación sobre algunas tendencias y de los 00s hasta ahora porque los historiadores aún no se atreven a hablar sobre las tendencias actuales, aunque nosotros creemos que ya es el momento de analizarlas. Respecto a cómo nos dividimos, analizamos cada década, las separamos en cuatro grupos y las dividimos de forma salomónica. Intentamos que cada uno se sintiera cómodo y con conocimiento para cada tendencia pero nos repartimos el trabajo al cincuenta/cincuenta.

Lorena: La investigación ha sido larga, pero la hemos disfrutado mucho. De hecho, nos íbamos mandando cosas por mail o whatsapp y comentando nuevos hallazgos que nos sorprendían. A ambos nos apasiona la música y aprender, aunque al repartir los temas hemos respetado mucho nuestros gustos personales, a Erik le tiraba más la parte de la psicodelia o de la electrónica y el ciberfuturismo, mientras que yo, como estudiosa que soy del fenómeno fan, no podía dejar de encargarme de los looks de Elvis, de la invasión británica de los Beatles y de las boybands de los 90.

– El libro, su diseño y sus páginas es en general muy gráfico, e instagrameable, ¿Es la clave para enganchar y vender actualmente?

Erik: Esto te lo confirmaré dentro de un tiempo cuando vea las ventas, pero un libro que habla de artes visuales, de diseño, de moda, de tendencias… es complicado no hacerlo visual. Más que enganchar y vender creo que es necesario para poder reforzar los mensajes más teóricos que lanzamos.

Lorena: En este caso, incluir fotografías es indispensable para ilustrar aquello que dice el texto. No solo por un mero hecho descriptivo, sino para que el lector perciba el impacto y la energía que determinados looks o prendas tienen.

– ¿Las generaciones de hoy en día leen algo más allá de textos de dos líneas de tik tok? ¿Puede que estén más interesados en el look que en la música en sí?

Erik: Yo llevo muchos años dando clase a la generación Z en la universidad y aunque haya veces que no les entienda y note cierto salto generacional, confío en ellos. Creo que tienen otra forma de consumir cultura mucho más transversal, no entienden de alta y baja cultura, para ellos es tan válido para consumir cultura un libro como el nuestro o una creadora de contenido audiovisual que explique lo mismo en sus RR.SS. Además es una generación que tiene acceso ilimitado a la música y creo que les acompaña constantemente. Habrá de todo, pero no creo que sea una generación más interesada en el envoltorio que en la música, creo que no tienen tantos prejuicios como otras generaciones y eso me gusta, aprendo mucho de ellos.

Lorena: Tendemos a generalizar, pero no todos los jóvenes siguen los mismos comportamientos. También es cierto que han nacido dentro de un contexto donde los códigos audiovisuales están por encima de la lectura, eso es así. Les gusta informarse y aprender, pero lo hacen de una manera distinta y hay que saber captar su atención usando las herramientas que ellos utilizan. En cuanto a la música, sigue siendo un elemento indispensable en su vida, incluso diría que más que en el pasado. Antes, a quien no le gustaba la música, no la consumía. Ahora se la encuentran aunque no la busquen, así que su forma de consumirla es más pasiva y los temas acaban llegándoles.

– ¿Cuál es vuestra década favorita?¿En cual os hubiera gustado vivir todo lo que habéis descrito?

Erik: ¡Hemos vivido ya unas cuantas! Yo me quedaría con la psicodelia, con entender la música no solo como música sino como experiencia inmersiva, en donde se juntaba lo visual, con los psicotrópicos, el diseño, lo formal… Para mí fue el movimiento que más aportó a la visión que tenemos ahora de la música pop y aportaron mucho. Tampoco me importaría estar presente en el día que los Daft Punk se pusieron los cascos por primera vez.

Lorena: La década que viví como adolescente, mitad de los 90 y los 2000, es la que más me gusta, sin duda. Si la tuviera que cambiar por otra, sería por los 80, con todo el colorido, la exageración y la alegría que aportaba la música. También me habría encantado coincidir en el tiempo con la Beatlemanía, escuchar en vivo a artistas de la Motown y ver a Elvis en directo. Si hubiese vivido los 60, habría sido su fan.

 – ¿Y dentro de la música vuestro estilo favorito? Tocáis diferentes estilos aparte del rock que llamaron la atención en cada uno de los momentos retratados en el libro. ¿Pensáis que la palabra rock es más llamativa que cualquier otro estilo?

Erik: Para mi el rock va mucho más allá del Rock and Roll, fue el primer género que se atrevió a no tener prejuicios y tomar elementos del Rythm and Blues y otros géneros prohibidos y no conformarse con lo que estaba establecido. Fue mucho más revolucionario. Ahora con perspectiva podemos verlo como algo natural la fusión entre diferentes géneros pero realmente fue rompedor. Yo personalmente me quedo con el punk, el post-punk y la New Wave Alemana anterior a la caída del muro de Berlin (Neue Deutsche Welle) y el French touch dentro de la electrónica.

Lorena: Soy muy popera, y lo digo con mucho orgullo, aunque los sonidos afroamericanos, el soul, el r&b, el funky… me chiflan. También me va el remember ochentero, el sonido de los sintetizadores y los ritmos bailables me ponen de muy buen humor. Tengo una lista que me pongo para subirme el ánimo donde aparecen Rick Astley, Wham!, Madonna, Michael Jackson, Spandau Ballet y todos los grandes de entonces.

– ¿Habrá secuela de esto? Parece que os habéis quedado con ganas o con cosas dentro por sacar, hay tanto qué profundizar.

Erik: ¡Ojalá! La verdad es que tuvimos bastante que recortar, sobre todo de las últimas décadas porque nos pasábamos de páginas, cuanto más investigas más interesante se vuelve todo.Yo creo que queda mucho por profundizar, hemos hablado mucho de EUA y UK pero el mundo es enorme y hay muchas culturas y tribus urbanas de nicho por las que no hemos podido más que pasar de puntillas.

Lorena: ¡Me encantaría! Hemos querido abarcar lo más importante de cada tiempo, pero hay nichos que podríamos haber explorado más. Sería genial hacerlo en otro libro.

– ¿Quizá una edición versión nacional? Echo tanto en falta a Tino Casal como icono de todo lo que habéis querido transmitir.

Erik: Tino se merece tres volúmenes sólo para él. Una versión nacional sería muy interesante. A mi me encantaría de los 50s y los 60s… Lola Flores, Sara Montiel, Paquita Rico, Marisol… Todas estas mujeres me parecen fascinantes y que a veces nos quedamos solamente en la caricatura que nos ha llegado de ellas.

Lorena: De España también hay mucho que decir, es cierto, y ponerlo en relación al contexto histórico que tenemos, es súper interesante. Personalmente, me encantaría analizar a todos los artistas que fueron ídolos de masas adolescentes, desde el Dúo Dinámico hasta Aitana, pasando por Camilo Sesto, Raphael, Pecos o Miguel Bosé. ¡Tenemos mucho que revisar y analizar!

– El toque en general visualmente es muy glam, estéticamente, ¿Es lo que más ha vendido en la historia de la música y de los representantes de cada década?

Erik: El Glam Rock precisamente se identifica por las ganas de destacar, ser visto, marcar las diferencias… Hay géneros que son mucho más visuales que otros o de los que se puede hablar más y en profundidad porque ha quedado mucha más documentación. En los 70s la cultura de la TV en color ya es masiva, el acceso a los bienes de consumo están mucho más a la orden del día, se acerca a la llegada de la MTV y todo es mucho más audiovisual… Todo esto pesa. Los medios de comunicación hasta ahora (que ya no) en parte decidían qué artista se convertía en estrella y cuál no. Salir en TV en los 70s significaba que prácticamente la totalidad del país estaría unos minutos pendiente de ti, eso da mucho poder.

Lorena: En realidad, cada moda fue llamativa en su época. Los tupés de los 50 tenían decenas de variantes, los Beatles escandalizaron por ser unos melenudos, las plataformas de las Spice Girls fueron una revolución… Los contextos históricos son muy necesarios para entender el impacto de cada moda.

– ¿Qué artista elegiríais como sumun de todo lo que habéis resumido en estas páginas?

Erik: Para mi sin duda Cher. Ha vivido todas las décadas y en cada una de ellas ha sido una estrella. De diferente manera en cada década pero es otra figura a la que creo que no se ha valorado de la forma en la que se debe de hacer. Si no fuese por ella los artistas actuales no abusarían del auto tune, ha sido mucho más influyente de lo que parece.

Lorena: Cada artista es distinto, pero si hay alguien que sigue la estela de Cher, esa es Madonna. Desde que apareció en escena en los 80, ha ido imponiendo modas y adaptándose a cada época, ya fuese con la estética cowboy de Music, la lencería al descubierto en su etapa Like a Virgin o la metamorfosis que sufrió para presentarnos Frozen.

– Esto puede acabar perfectamente en un documental de culto, ¿Alguna propuesta?

Erik: Algo hay pero no podemos contar mucho de momento. Solo que nosotros estamos más que dispuestos a contar esta historia en otro formato.

Lorena: Da para muchos formatos, sí, y nuestra cabeza no para… ¡Quién sabe!

Después de esta declaración de intenciones, nos queda pendiente otra entrevista ya que estos dos fenómenos de la música dan para mucho. Os queda leer Rock & Arte y Estética y contarnos vuestras preferencias.